¿ES GRANDE EL NÚMERO DE LOS PREDESTINADOS?
¿ES GRANDE EL NÚMERO DE LOS PREDESTINADOS?
Por el P. Garrigou Lagrange en la Predestinación de los Santos y la Gracia
Es muy grande el número de los elegidos, según lo que se dice en el Apocalipsis (VII, 4): «Oí el número de aquellos que habían sido marcados con el sello (de los servidores de Dios), ciento cuarenta y cuatro mil de todas las tribus de los hijos de Isræl… Después de esto, vi una muchedumbre inmensa que nadie podía contar, de toda nación, de toda tribu, de todo pueblo y de toda lengua. Estaban de pie delante del trono y delante del Cordero, revestidos de blancos ropajes y con palmas en la mano.»
¿EL NÚMERO DE LOS ELEGIDOS ES INFERIOR AL DE LOS RÉPROBOS?
Así piensan San Agustín y Santo Tomás, sobre todo a causa de los palabras de Nuestro Señor: “Muchos son los llamados, pero pocos los elegidos» (Mat., XX, 16; XXII, 14). “Entrad por la puerta angosta, porque la puerta ancha y el camino espacioso son los que conducen a la perdición, y son muchos los que entran por él; porque es estrecha la puerta y angosta la vía que conduce a la vida y son pocos los que atinan con ella” (Mat., VII, 13, 14).
Santo Tomás ha hecho notar varias veces que, aunque todo está ordenado al bien en el conjunto del universo, y en las diferentes especies, si se trata del género humano, después del pecado original el mal es más frecuente, en el sentido de que aquellos que siguen a los sentidos y a sus pasiones son más numerosos que los que siguen la recta razón. “Parece que el mal se halla en mayor proporción en el género humano.” (I, q. XLIX, a. 3, ad 5; q. LXIII, a.9, ad I ; I-II, q. LXXI, a. 2, ad 3; 1 Sent., dist. XXXIX, q. II, a. 2, ad 4; Contra gentes, 1. III, VI; De potentia, q. III, a. 6, ad 5; De malo, q. 1, a. 3, ad 17; a. 5, ad 16).
Los elegidos son una porción selecta (I, q. XXIII, a. 17, ad 3).
No obstante, Santo Tomás sostiene (I, LXIII, a. 9) que el número de los ángeles salvados sobrepuja al de los demonios; asimismo, ha escrito (I Sent., dist. XXXIX, q. II, a. 2, ad 4), con motivo de los ángeles: “En la naturaleza angélica el mal se encuentra en menor proporción porque muchos más fueron los que permanecieron (fieles) que los que cayeron, y más también que todos los demonios y hombres por condenar.
En la naturaleza humana, por el contrario, el bien aparece en los menos… a causa de la corrupción de la naturaleza humana por el pecado original… y por la naturaleza misma de la condición humana… en la cual las perfecciones segundas, por las cuales son dirigidas las obras, no son innatas, sino adquiridas o infusas.”
En la Suma Teológica (I, q. XXIII, a. 7, ad 3) se lee: “El bien proporcionado al estado común de la naturaleza se realiza en los más, y su falta se produce como en los menos. Pero el bien que excede al estado común de la naturaleza se encuentra como en los menos, y la falta de este bien como en los más… Excediendo pues, la beatitud, que consiste en la visión de Dios, al común estado de la naturaleza, y en especial estando ésta destituída de la gracia por la corrupción del pecado original, los menos son los que se salvan.”
Recordemos que, según el texto del Comentario de las Sentencias, que hemos citado antes de este último texto y que éste no contradice, si entre los elegidos se cuenta a los ángeles y a los hombres, el número de los elegidos es, acaso, superior al de los réprobos.
La opinión común de los Padres y de los antiguos teólogos es que, entre los hombres, los que se salvan no representan el mayor número. En favor de esta opinión se cita a los santos Basilio, Juan Crisóstomo, Gregorio Nacianceno, Hilario, Ambrosio, Jerónimo, Agustín, León Magno, Bernardo, Tomás; y, más próximos a nosotros, a Molina, Belarmino, Suárez, Vázquez, Lessio, San Alfonso.
En el siglo pasado se han apartado de esta opinión común, el Padre Fáber en Inglaterra, Monseñor Bougaud en Francia, el Padre Castelein, S. J. en Bélgica.
En los hombres que han precedido la venida de Nuestro Señor y entre los que no han sido evangelizados, se verificaría, sobre todo, la fórmula de Santo Tomás: “Aparece el mal como patrimonio de mayoría, en el género humano”, aunque nunca manda Dios lo imposible y da a todos las gracias suficientes para el cumplimiento de los preceptos manifestados por la conciencia (Denzinger, 1677).
Por el contrario, parece que la mayoría de los bautizados, comprendidos los niños y los adultos, se salvan; numerosos son los niños que mueren en estado de gracia antes del uso de razón. No podría decirse si la mayoría de los adultos bautizados se salva (cf. Hugon, O. P., Dogmatica, 1927, t. I, p. 317). Es probable, en cambio, que la mayoría de los adultos católicos llegue a la vida eterna, a causa de la eficacia de la Redención y de los sacramentos (cf. P. Buonpensiere, O.P., De Deo uno, in I, q. XXIII, a.7; y Tanquerey, De Deo uno, De prædest., n. 41).
En toda esta cuestión tan misteriosa, es bueno recordar la declaración de Pío IX (Denzinger, n. 1677): “Es notorio para Nos y vosotros que, aquellos que padecen de ignorancia invencible acerca de nuestra santísima Religión, pero que diligentes observan la ley natural y sus preceptos, esculpidos por Dios en todos los corazones, y que están prestos a obedecer a Dios y llevan una vida honesta y recta, pueden conseguir la vida eterna, obrando la virtud de la divina luz y de la gracia; toda vez que Dios, que penetra, escruta y conoce las mentes, los ánimos, los pensamientos y los hábitos de todos, por su suma bondad y clemencia de ningún modo permite que sea castigado con los suplicios eternos quien no tenga reato de culpa voluntaria.
Pero, es clarísimo y también de dogma católico, que nadie fuera de la Iglesia Católica puede salvarse y que los contumaces en contra de la autoridad de la Iglesia… pertinazmente separados, no pueden obtener la salvación eterna.”
MARTIROLOGIO DE SEPTIEMBRE
«La santidad de la vida no es un beneficio singular que se concede a algunos privilegiados y no a los demás, sino que a ella todos estamos llamados y es un deber común: que la consecución de las virtudes, aunque cuesta, es posible para todos con la ayuda de la gracia divina que a nadie se niega». (Pío XI, Encl. Rerum Omnium)
Podrá consultar el Martirologio de cada mes en el menú al pie de esta pagina “MARTIROLOGIO“
SEPTIEMBRE
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San Gil (Egidio), Abad, S. – Blanco
En la provincia de Narbona, san Egidio (san Gil), Abad y Confesor, cuyo nombre tomó el pueblo que después se formó en el lugar donde él había levantado un monasterio y acabado el curso de su vida mortal. n. Atenas, Grecia; † 712 en Francia
Patrono de los mendigos; pobres; herreros; inválidos; discapacitados; epilépticos; ermitaños; leprosos; personas con problemas mentales; enfermos de cancer; bosques. Protector contra la epilepsia; miedo a la noche; lepra; demencia; esterilidad.
San Gil abandonó Grecia, su patria, para sustraerse a los honores que le atraían sus virtudes y sus milagros, y fue a la Provenza a pedir un asilo a su humildad. Perseguido, allí también, por la veneración de los pueblos, resolvió retirarse a un desierto. “Puesto que los hombres se obstinan, dijo, en rodearme de respeto, iré a vivir entre las fieras”. Encontró en una roca una cierva que le proporcionó leche. Habiéndolo herido los cazadores del rey por tirar sus flechas sobre ella, no dejó el santo le pusieran nada sobre su llaga a fin de sufrir y merecer más. El rey le hizo edificar un monasterio donde murió santamente en el año 712.
Oración: Haced, os lo suplicamos, Señor, que la intercesión del santo abad Gil nos torne agradables a vuestra Majestad, a fin de que obtengamos por sus ruegos lo que no podemos esperar de nuestros méritos. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Sentiano, en los confines de la Pulla, el suplicio de los santos Donato y Félix, hijos de los santos Bonifacio y Tecla, los cuales, imperando Maximiano, de orden del Juez Valeriano, después de otros tormentos, fueron degollados en este día; en el cual se celebra también la fiesta de los otros diez hermanos suyos, cuyo martirio se conmemora en sus días respectivos. Los cuerpos de estos doce hermanos fueron más tarde trasladados a Benevento y allí sé guardan honoríficamente.
2.- En Palestina, los santos Josué y Gedeón.
3.- En Jerusalén, santa Ana, Profetisa, cuya santidad consta del Evangelio.
4.- En Capua, en la vía Acuaria, san Prisco, Mártir, que en tiempo del Emperador Adriano, por orden del Procónsul Leciano, atormentado con el ecúleo y los escorpiones, al fin, cortada la lengua y condenado a muerte, completó el martirio.
5.- En Heraclea de Tracia, san Anmón, Diácono, y cuarenta santas Vírgenes que él instruyó en la fe, y en tiempo del tirano Licinio condujo consigo a la gloria del martirio.
6.- En España, los santos Mártires Vicente y Leto.
7.- En Populonia de Toscana (hoy Piombino), san Régulo, Mártir, que venido de África consumó allí el martirio, reinando Totila.
8.- En Capua, san Prisco, Obispo, que fue uno de aquellos Sacerdotes que en la persecución de los Vándalos, diversamente atormentados por la fe católica, y metidos en una nave vieja, aportaron desde África a las riberas de Campania, y esparciéndose por aquel país, y puestos al frente de varias Iglesias, propagaron maravillosamente la religión Cristiana. Sus Compañeros se llamaban Castrense, cuyo tránsito se celebra el día 11 de Febrero; Támmaro, Rosio, Heraclio, Secundino, Adyutor, Marcos, Augusto, Elpidio, Canión y Vindonio.
9.- En Sens, san Lupo, Obispo y Confesor, del cual se refiere que, estando en el altar rodeado de su Clero, le cayó del cielo en el santo cáliz una piedra preciosa.
10.- En Reims de Francia, san Sixto, que fue el primer Obispo de aquella ciudad.
11.- En Mans de Francia, san Victorio, Obispo.
12.- En Aquino, san Constancio, Obispo, esclarecido con el don de profecía y muchos milagros.
13.- En Aguas Duras, territorio de Constancia en Germania, santa Verena, Virgen.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Esteban, Rey de Hungria, Confesor de la Fe S. cl. – Blanco
San Esteban, Rey de los Húngaros y Confesor, que durmió en el Señor el 15 de Agosto. n. 969 en Esztergom, Hungría; † 15 de agosto de 1038
Patrono de los albañiles; Hungría; reyes. Protector contra la mortalidad infantil.
San Esteban, duque de Hungría en el año 997, combatió victoriosamente, aun a mano armada, contra la rebeldía, la idolatría y la esclavitud en sus Estados, y dio ejemplo a sus súbditos de todas las virtudes. Una gran parte de las noches pasábala orando y meditando, y, para con los pobres, mostraba una gran generosidad verdaderamente real hasta llegar a vender su vajilla para socorrerlos. Recibió la corona real del Papa Silvestre II y dividió su reino en once diócesis, después de haber llamado a él a una cantidad de clérigos y monjes. Este rey apóstol, para favorecer las relaciones entre los pueblos, fundó hospitales con monasterios en Jerusalén, Constantinopla, Roma y Ravena. Una madre cristiana, Gisela de Baviera, lo había formado. De noche, iba de incógnito a los hospitales y prestaba a los enfermos los más humildes servicios. Consagró su reino a la Madre de Dios, y la Virgen, en retorno, lo llamó al cielo el día de su gloriosa Asunción, en 1038.
Oración: Conceded a vuestra Iglesia, oh Dios omnipotente, que después de haber tenido al bienaventurado Esteban, vuestro confesor, como su propagador durante su reinado terrenal, merezca ella encontrar en él un glorioso defensor en el cielo. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Roma, Santa Máxima, Mártir, que durante la persecución de Diocleciano, confesando a Cristo a una con san Ansano, mientras la apaleaban entregó su espíritu.
2.- En Pamiers de Francia, san Antolín, Mártir, cuyas reliquias se conservan con gran veneración en Palencia de España.
3.- Igualmente los santos Mártires Diomedes, Julián, Felipe, Eutiquiano, Esiquio, Leónides, Filadelfo, Menalipo y Pantágapas; de los cuales unos consumaron el martirio en el fuego, otros en el agua, y otros por la espada y en la cruz.
4.- En Nicomedia, los santos Mártires Zenón y sus hijos Concordio y Teodoro.
5.- En Lyon de Francia, san Elpidio, Obispo y Confesor.
6.- En el Piceno, otro san Elpidio, Abad, cuyo nombre tomó el pueblo que se gloría de poseer su santo cuerpo.
7.- En el monte Soracte, san Nonoso, Abad, el cual con su oración trasladó de un lugar a otro un gran peñasco, y resplandeció con otros milagros.
8.- El mismo día, la Conmemoración de los santos hermanos Mártires Evodio, Hermógenes y Calixta. Padecieron el martirio en la ciudad de Siracusa, en Sicilia, y de ellos se hace mención también el 25 de Abril.
9.- En Lyon de Francia, la Traslación de los santos Justo, Obispo y Confesor, y Viador, que había sido su ministro, cuyo tránsito se conmemora, respectivamente, el 14 y el 21 de Octubre.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Pío X, Papa
San Pío X, Papa, cuyo día natal se conmemora el 20 de agosto. n. 2 de junio de 1835 en Riese (Treviso), Italia; † 20 de agosto de 1914. “Padre Santo, bendiga a mi hijo para que sea bueno, porque sé que si Ud. lo hace así lo será, porque Ud. es un SANTO”. “Buena Señora, Ud. se equivoca de consonantes: Yo soy un Sarto (sastre) no un Santo”. Hacía alusión a su apellido que en italiano significa sastre.
De origen humilde, su padre Juan Bautista, sencillo alguacil de Riese (Treviso, Italia) y Margarita Sansón, ama de casa. El Señor bendijo aquel hogar con diez hijos, de los cuales ocho llegaron a ser mayores. A nuestro protagonista se le impuso en el bautismo el nombre de José. Llamó la atención desde niño por su inteligencia, bondad y amor a todo lo que se refería a cosas del Señor. Quedó huérfano de padre muy pequeño. Su madre suplió muy bien aquella carencia y supo plasmar en el corazón de Beppi –como todos le llamaban cariñosamente– toda una gama de virtudes cristianas que luego dieron su fruto abundantemente. Al ser canonizado el 1954, el Papa Pío XII decía de él: “Pío X, pobre y rico, suave y humilde, de corazón fuerte, luchador por los derechos de la Iglesia, esforzado en el empeño de restaurar en Cristo todas las cosas”. Buen resumen de su preciosa y larga vida.
Oración: Oh Dios, que para defender la fe católica y restaurar todas las cosas en Cristo has llenado al Sumo Pontífice San Pío X de celeste sabiduría y apostólica fortaleza; concede propicio que, siguiendo sus enseñanzas y ejemplos, consigamos los premios eternos. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo
por los siglos de los siglos. Amén.
1.- En Corinto, el triunfo de santa Febe, de quien hace mención el Apóstol san Pablo escribiendo a los Romanos.
2.- En Capua, los santos Mártires Aristeo, Obispo, y Antonino, niño.
3.- El mismo día, el triunfo de los santos Mártires Aigulfo, Abad de Lerins, y sus Compañeros Monjes, los cuales, después de cortadas las lenguas y, sacados los ojos, fueron degollados.
4.- También los santos Mártires Zenón y Caritón, de los cuales el uno fue arrojado en una caldera de plomo derretido y el otro a las llamas de un horno.
5.- En Córdoba de España, san Sándalo, Mártir.
6.- En Aquilea, las santas Vírgenes y Mártires Eufemia, Dorotea, Tecla y Erasma, las cuales, siendo Emperador Nerón y Presidente Sebasto, al cabo de muchos suplicios, fueron degolladas y sepultadas por san Hermágoras.
7.- En Nicomedia, el suplicio de santa Basilisa, Virgen y Mártir, que siendo de nueve años, en la persecución del Emperador Diocleciano, y presidiendo Alejandro, superó por virtud divina los azotes, el fuego y las fieras a que fue condenada, convirtió a la fe de Cristo al mismo Presidente, y por fin, fuera de la ciudad, puesta en oración, entregó el alma a Dios.
8.-En Toul de Francia, san Mansueto, Obispo y Confesor.
9.- En Milán, la dichosa muerte de san Auxano, Obispo.
10.- El mismo día, san Simeón Estilita, el Joven.
11.- En Roma, la Traslación de santa Serapia, Virgen y Mártir, que padeció el martirio el 29 de Julio.
12.- En Roma también, la Exaltación al Sumo Pontificado del incomparable varón san Gregorio Magno, que, obligado a tomar sobre sí aquella carga, desde más elevado trono ilustró el Orbe con mayores resplandores de santidad.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Moisés, Legislador y Profeta
En el monte Nebo, tierra de Moab, san Moisés, legislador y Profeta.
Moisés y Abraham son los dos personajes más famosos del Antiguo Testamento. Los dos más grandes amigos de Dios en la antigüedad. Moisés fue libertador del pueblo de Israel. La historia de Moisés se encuentra en el segundo libro de la S. Biblia, el Libro del Exodo, uno de los libros más hermosos y emocionantes de toda la literatura universal. Ningún buen cristiano debería quedarse sin leer el Exodo no sólo una vez sino muchas veces. Su lectura le hará un gran provecho a su alma.
1.- En Nápoles de Campania, el tránsito de santa Cándida, la primera que recibió a san Pedro, cuando el Apóstol fue a aquella ciudad, y bautizada por él, descansó más tarde con santo fin.
2.- En Tréveris, san Marcelo, Obispo y Mártir.
3.- En Ancira de Galacia, el triunfo de tres santos niños Mártires: Rufino, Silvano y Vitálico.
4.- El mismo día, los santos Mártires Magno, Casto y Máximo.
5.- En Chalons de Francia, san Marcelo, Mártir, el cual en el imperio de Antonino, convidado por el Presidente Prisco a un banquete profano, como execrase aquellos manjares, y reprendiese con libertad a todos los asistentes porque sacrificaban a los ídolos, fue por el mismo Presidente, con inaudita crueldad, enterrado hasta la cintura, y perseverando así tres días en las divinas alabanzas, entregó su incontaminado espíritu.
6.- Hoy también, los santos Tamel, antes sacerdote de los de los ídolos, y sus Compañeros Mártires, en tiempo del Emperador Adriano.
7.- Igualmente los santos Mártires Teodoro, Océano, Amiano y Julián, que en el imperio de Maximiano, cortados los pies y arrojados a la hoguera, consumaron el martirio.
8.- En Roma, san Bonifacio I, Papa y Confesor.
9.- En Rímini, san Marino, Diácono.
10.- En Palermo, el tránsito de santa Rosalía, Virgen Palermitana, descendiente de la sangre real de Carlo Magno; la cual, por amor de Cristo, huyendo del principado y del palacio paterno, solitaria en los montes y en las grutas vivió una vida celestial.
11.- En Viterbo, la Traslación de santa Rosa Virgen, de la tercera Orden de san Francisco, en tiempo del Papa Alejandro IV.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Lorenzo Justiniano, Obispo y confesor de la Fe, Sd. – Blanco
San Lorenzo Justiniano, Primer Patriarca de Venecia y Confesor, que en este día, a pesar suyo, fue elevado a la Cátedra pontifical, y durmió en el Señor el día 8 de Enero. n. 1381 en Venecia, Italia; † 8 de enero de 1455 en Venecia, Italia.
Colocado entre las comodidades de una posición brillante y las austeridades del claustro, Lorenzo se volvió hacia Jesús crucificado. Señor, le dijo, Vos sois mi esperanza; en Vos se encuentra mi refugio seguro; y entró en la congregación de los Canónigos regulares de San Jorge, en Alga. Elevado a la sede patriarcal de Venecia, continuó llevando una vida sencilla y mortificada, privándose hasta de lo necesario para socorrer a los pobres. Éstos son, decía, los porteros del cielo; hay que ganarlos con dinero. Se acostaba sobre paja y, en su última enfermedad, rehusó el lecho que se le había preparado, diciendo que su divino Maestro había muerto en una cruz. Expiró en el año 1455, a la edad de 75 años.
Oración: Dios omnipotente, os suplicamos que la augusta solemnidad del bienaventurado Lorenzo, vuestro confesor pontífice, acreciente en nosotros el espíritu de devoción y el deseo de la salvación. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En un arrabal de Roma, san Victorino, Obispo y Mártir, que, esclarecido en santidad y milagros, fue elegido, por los votos de todo el pueblo, Obispo de Amiterno. Después, en tiempo de Nerva Trajano, desterrado, con otros siervos del Señor, a Contillano, y por sentencia del Juez Aureliano, suspendido cabeza abajo en los pozos de aguas pestilentes y sulforosas que allí manan, y habiendo sufrido tres días por el nombre de Cristo este suplicio, al fin, gloriosamente coronado, subió vencedor al cielo. Su cuerpo lo recogieron furtivamente los Cristianos y le dieron honorífica sepultura en Amiterno de los Vestinos.
2.- En Constantinopla, los santos Mártires Urbano, Teodoro, Menedemo y setenta y siete Compañeros eclesiásticos, los cuales, por orden del Emperador Valente, en odio a la fe católica, puestos en un bajel, fueron quemados en alta mar.
3.- En el Puerto Romano, el suplicio de san Herculano, soldado, el cual, imperando Galo, fue por la, fe de Cristo azotado con nervios y descapitado.
4.- En Capua, los santos Mártires Quicio, Arconcio y Donato.
5.- El mismo día, san Rómulo, que siendo Prefecto del palacio de Trajano y detestando la crueldad de este Emperador contra los Cristianos, fue azotado con varas y degollado.
6.- En Melitina de Armenia, el triunfo de los santos soldados Eudosio, Zenón, Macario y otros mil ciento cuatro Compañeros, los cuales, en la persecución de Diocleciano, arrojando el cinto militar, fueron por confesar a Cristo martirizados.
7.- En una aldea de Therouanne en el monasterio de Setien, en Francia, san Bertín, Abad.
8.- En Toledo de España, santa Obdulia, Virgen.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Eleuterio, Abad
En Roma, san Eleuterio, Abad, que fue siervo de Dios, y como escribe san Gregorio Papa, con oraciones y lágrimas resucitó un muerto.
San Eleuterio imitó fielmente las admirables virtudes de San Gregorio Magno, su amigo. El demonio, expulsado por sus oraciones del cuerpo de un niño, volvió a él porque San Eleuterio se jactó de este milagro en presencia de sus religiosos. Púsose el Santo en oración con toda su comunidad y ayunó hasta que el demonio dejó al niño por segunda vez.
Oración: Haced, os lo suplicamos, Señor, que la intercesión del abad San Eleuterio nos haga agradables a vuestra Majestad a fin de que obtengamos por sus oraciones lo que no podemos esperar de nuestros méritos. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Palestina, san Zacarías, Profeta, que vuelto, ya anciano, de Caldea a su patria, y muerto allí, fue sepultado junto al Profeta Ageo.
2.- En Helesponto, san Onesíforo, discípulo de los Apóstoles, de quien hace memoria san Pablo en la Carta a Timoteo, y que, juntamente con san Porfirio, de orden del Procónsul Adriano, fue allí mismo bárbaramente azotado, y arrastrado por unos caballos indómitos, entregó su espíritu a Dios.
3.- En África, los santos Obispos Donaciano, Presidio, Mansueto, Germán y Fúsculo, los cuales, en la persecución Vandálica, por orden de Hunerico, Rey Arriano, por confesar la verdad católica, fueron cruelísimamente apaleados y desterrados. Estaba también entre ellos otro Obispo, por nombre Leto, varón sumamente esforzado y doctísimo, que después de una larga y asquerosa prisión, fue quemado vivo.
4.- En Alejandría, el suplicio de los santos Mártires Fausto, Presbítero, Macario y diez Campañeros; los cuales, en tiempo del Emperador Decio y del Presidente Valerio, por el nombre de Cristo, cortada la cabeza, consumaron el martirio.
5.- En Capadocia, los santos Mártires Cótido, Diácono, Eugenio y sus Compañeros.
6.- En Verona, san Petronio, Obispo y Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Santa Regina, Virgen y Mártir
En la antigua Alesia, territorio de Autun, santa Regina, Virgen y Mártir, que en tiempo del Procónsul Olibrio, atormentada con el potro, prisión y teas encendidas, por último, condenada a pena capital, pasó al Esposo. n. degollada hacia el año 286 en Alisia, Borgoña.
Patrona de los pastores y las víctimas de tortura. Protectora contra el empobrecimiento.
Esta joven virgen, leyendo la vida de los mártires, concibió el ardiente deseo de dar, como ellos, su vida por Jesucristo. El prefecto Olibrio, a quien fue entregada como cristiana, trató de ganarla mediante promesas; pero no pudiendo lograrlo de esta manera, recurrió a los más crueles tormentos. Regina, consolada con la vista de una cruz luminosa que subía de la tierra al cielo, soportó valientemente el martirio en Alisia, de Borgoña, en el siglo III.
Oración: Que la bienaventurada Regina, virgen y mártir, implore por nosotros vuestra misericordia, Señor, ella que siempre os fue agradable por el mérito de su castidad y por su valor en confesar vuestro santo Nombre. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Troyes de Francia, san Nemorio, Diácono, y Compañeros Mártires, muertos por Atila, Rey de los Hunnos.
2.- En Nicomedia, el triunfo de san Juan, Mártir, el cual, viendo los crueles edictos fijados en la plaza contra los Cristianos, encendido en celo de la fe, los arrancó y rompió con sus manos. Llegada la noticia del hecho a los Emperadores Diocleciano y Maximiano, que se hallaban en aquella ciudad, mandaron descargar en él todo género de suplicios, que el nobilísimo varón llevó con tanta alegría de rostro y ánimo, que ni siquiera se le advirtió señal de tristeza.
3.- En Cesárea de Capadocia, san Eusiquio, Mártir, que, en tiempo del Emperador Adriano, acusado de ser Cristiano, fue encarcelado; y puesto poco después en libertad, inmediatamente vendió su patrimonio y repartió parte del precio a los pobres y parte a sus acusadores como a bienhechores. Mas preso de nuevo, y no queriendo sacrificar a los ídolos, de orden del Juez Sapricio, fue cruelísimamente despedazado, y atravesado por una espada, consumó el martirio.
4.- En Pompeyópoli de Cilicia, san Sozonte, Mártir, el cual, en tiempo del Emperador Maximiano, arrojado al fuego, entregó su espíritu.
5.- En Aquilea, san Anastasio, Mártir.
6.- En Orleans de Francia, el tránsito de san Evorcio, Obispo, que fue primeramente Subdiácono de la Iglesia Romana y después, por disposición divina y por la señal de una paloma, fue designado Obispo de la dicha ciudad.
7.- En la Galia, san Augustal, Obispo y Confesor.
8.- En Capua, san Pánfilo, Obispo.
9.- En territorio de París, san Clodoaldo, Presbítero y Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Natividad de Nuestra Señora D. 2ª. cl. c. oct. simple. – Blanco
La Natividad de la santísima siempre Virgen María, Madre de Dios. Las plegarias y las lágrimas de San Ana le merecieron, después de veinte años de esterilidad, la gloria de dar al mundo a la Bienaventurada Virgen María. He aquí la aurora mensajera del Sol de justicia: demonios, retiraos al infierno; ángeles, regocijaos: pronto los justos ocuparán los lugares abandonados por los ángeles rebeldes. Hombres, triunfad: María ha nacido para ser la Madre de Dios que será vuestro Hermano y vuestro Redentor. Almas santas que gemís en el limbo, consolaos: la puerta de vuestra prisión muy pronto será abierta por el Hijo de la que acaba de nacer.
Oración: Dignaos, Señor, conceder a vuestros servidores el don de la gracia celestial, a fin de que la solemnidad del Nacimiento de la Virgen Bienaventurada, cuyo alumbramiento ha sido para nosotros el principio de la Salvación, nos obtenga un acrecentamiento de paz. Por J. C. N. S. Amén.
1.- San Adrián, Mártir, cuyo triunfo se conmemora a 4 de Marzo, pero su fiesta se celebra en este día, en que su sagrado cuerpo fue trasladado a Roma.
2.- En Valencia de la España Tarraconense, el tránsito de santo Tomás de Villanueva, de la Orden de Ermitaños de san Agustín, Obispo y Confesor, insigne por su ardiente caridad con los pobres; fue canonizado por el Papa Alejandro VII. Su fiesta se celebra el 22 del corriente.
3.- En Alejandría, los santos Mártires Anmón, Teófilo, Neoterio y otros veintidós.
4.- En Antioquía, los santos Timoteo y Fausto, Mártires.
5.- En Gaza de Palestina, los santos hermanos Mártires Eusebio, Nestabo y Zenón, los cuales, en el imperio de Juliano Apóstata, acometidos repentinamente por una turba de Gentiles, fueron despedazados y muertos.
6.- Allí mismo, san Néstor, Mártir, que, en tiempo del mismo Juliano, cruelísimamente atormentado por los mismos furiosos Gentiles, entregó su espíritu.
7.- En Roma, san Sergio I, Papa y Confesor.
8.- En Frisinga, san Corbiniano, que fue el primer Obispo de aquella ciudad. Ordenado por el santo Pontífice Gregorio II y enviado a predicar el Evangelio, consiguió abundantes frutos en Francia y Alemania, y por último, señalado en virtudes y milagros, descansó en paz.
9.- En Cartagena de la América meridional, san Pedro Claver, Sacerdote de la Compañía de Jesús y Confesor, que con admirable abnegación de sí mismo y caridad eximia, consagrado por más de cuarenta años a la instrucción de los esclavos Negros, bautizó por su propia mano cerca de trescientos mil de ellos. El Sumo Pontífice León XIII le puso en el número de los Santos, y más tarde le declaró celestial y peculiar Patrono de las sagradas Misiones entre los Negros. Su fiesta se celebra el día siguiente.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Santos Doroteo y Gorgonio, Mártires S. – Rojo
En Nicomedia, el suplicio de los santos Mártires Doroteo y Gorgonio, los cuales, habiendo obtenido de Diocleciano Augusto grandísimos honores, pero detestando la persecución que movía contra los Cristianos, delante de él y por su orden, fueron colgados y despedazados a azotes por todo el cuerpo; después, arrancada la piel de las entrañas, fueron rociados con vinagre y sal y de este modo asados en parrillas, y por fin ahorcados con un dogal. El cuerpo de san Gorgonio, al cabo del tiempo, fue llevado a Roma y colocado en la vía Latina, y de allí trasladado a la Basílica de san Pedro.
Gorgonio, chambelán de Diocleciano, viendo un día a su señor torturar a un cristiano, exclamó:“¿De dónde procede, emperador, que de dos hombres culpables del mismo crimen, no has castigado sino a uno solo? La fe de este hombre es la mía; participo de su resolución”. Irritado Diocleciano, lo hizo azotar con tal violencia que su carne volaba en jirones; ordenó después que se le echase sal y vinagre en las llagas. Por fin, después de haberlo hecho asar a fuego lento en una parrilla, lo condenó a ser ahorcado.
Oración: Señor, que vuestro mártir Gorgonio nos favorezca con su intercesión y nos haga celebrar con gozo su piadosa solemnidad. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En el territorio de los Sabinos, a treinta millas de Roma, los santos Mártires Jacinto, Alejandro y Tiburcio.
2.- En Sebaste de Armenia, san Severiano, que siendo soldado del Emperador Licinio, y visitando a menudo a los Cuarenta Mártires presos en la cárcel, fue por orden del Presidente Lisias colgado en el aire con una gran piedra atada a los pies; y bárbaramente golpeado y despedazado a azotes, entregó su espíritu en el tormento.
3.- El mismo día, el triunfo de san Estratón, el cual por la fe de Cristo, atado a dos árboles y despedazado, consumó el martirio.
4.- Igualmente los santos Mártires Rufino y Rufiniano, hermanos.
5.- En el territorio de Therouanne, en Francia, san Audomaro, Obispo.
6.- En el monasterio de Clogner en Irlanda, san Querano, Presbítero y Abad.
7.- San Pedro Claver, Sacerdote de la Compañía de Jesús y Confesor, Patrono de las sagradas Misiones entre los Negros, que descansó en el Señor en el día de ayer.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Nicolás de Tolentino, Presbítero Confesor de la Fe, D. – Blanco
En Tolentino del Piceno, el tránsito de san Nicolás, Confesor, de la Orden de los Ermitaños de san Agustín. n. 1245 en Marca de Ancona, Italia; † 10 de septiembre de 1305 en Tolentino, Italia.
Patrono de los bebés; marineros; personas en trance de muerte; almas del purgatorio; animales enfermos.
San Nicolás vivió mucho tiempo en Tolentino, ciudad de Italia, y la ilustró con su muerte. A pesar de sus increíbles austeridades en la Orden de los Ermitaños de San Agustín, siempre tenía la sonrisa en los labios. Seis meses antes de su muerte, oía todas las noches los conciertos de los ángeles. Medita tres hermosas palabras de este santo: “El corazón que una vez gustó de Dios, ya nada encuentra en la tierra que le plazca; no hay que amar la vida, sino porque nos conduce a la muerte; en poco tiempo podemos ganar la eternidad”. Murió en 1315, a los 70 años de edad.
Oración: Señor, escuchad favorablemente las humildes súplicas que os dirigimos en la solemnidad de vuestro confesor San Nicolás de Tolentino, a fin de que, no poniendo nuestra confianza en nuestra justicia, seamos socorridos por los ruegos de aquél que os fue agradable. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En África, el triunfo de los santos Obispos Nemesiano, Félix, Lucio, otro Félix, Liteo, Poliano, Víctor, Jaderes, Dativo y otros; los cuales, en la rabiosa persecución que se levantó en tiempo de Valeriano y Galieno, apenas confesaron intrépidamente a Cristo, fueron duramente apaleados; después atados con grillos, y conducidos a cavar en las minas de metal, consumaron el combate de su gloriosa confesión.
2.- En Lieja de Bélgica, san Teodardo, Obispo y Mártir, que dio la vida por sus ovejas, y después de la muerte resplandeció en milagros.
3.- En Calcedonia, los santos Mártires Sóstenes y Víctor, los cuales, en la persecución de Diocleciano, siendo Prisco Proconsul de Asia, después de superar las prisiones y las fieras, fueron condenados al fuego; pero ellos, saludándose mutuamente con el ósculo santo, puestos en oración, entregaron su espíritu.
4.- Igualmente los santos Mártires Apeles, Lucas y Clemente.
5.- En Bitinia, las santas Vírgenes Menodora, Metrodora y Ninfodora, hermanas, las cuales, en tiempo del Emperador Maximiano y presidiendo Frontón, por su intrépida constancia en la fe de Cristo, coronadas del martirio, llegaron a la gloria.
6.- En Compostela, san Pedro, Obispo, que resplandeció con muchas virtudes y milagros.
7.- En la ciudad de Albi, en Francia, san Salvio, Obispo y Confesor.
8.- En Novara, san Agapio, Obispo.
9.- En Constantinopla, santa Pulqueria, Emperatriz, Virgen, insigne en religión y piedad.
10.- En Nápoles de Campania, santa Cándida la más joven, esclarecida en milagros.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Santos Proto y Jacinto, Mártires, S. – Rojo
En Roma, en la vía Salaria vieja y cementerio de Basila, el triunfo de los santos Mártires Proto y Jacinto, hermanos, mayordomos de santa Eugenia; los cuales, en el imperio de Galieno, habiéndose descubierto que eran Cristianos, eran forzados a sacrificar; mas no consintiendo en ello, fueron primeramente azotados con grandísima crueldad, y, por último, juntamente degollados.
Los dos hermanos Proto y Jacinto, esclavos de Santa Eugenia, y bautizados con ella por el obispo Hilario, se dedicaron al estudio de las Sagradas Escrituras. Después de haber permanecido algún tiempo en un monasterio de Egipto, edificando allí a todos por su humildad y santidad, siguieron a Santa Eugenia hasta Roma. Llegados a esta ciudad bajo el reinado de Juliano, fueron detenidos, cruelmente flagelados y finalmente decapitados.
Oración: Señor, que la preciosa confesión de vuestros bienaventurados mártires Proto y Jacinto reanime nuestro celo, y que su piadosa intercesión nos proteja constantemente. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En León de España, san Vicente, Abad y Mártir.
2.- En Laodicea de Siria, el martirio de los santos Diodoro, Diomedes y Dídimo.
3.- En Egipto, san Pafnucio, Obispo, uno de aquellos confesores que, en tiempo del Emperador Galerio Maximino, habiéndoles sacado el ojo derecho y desjarretado la rodilla izquierda, fueron condenados a las minas; después, en tiempo de Constantino el Grande, combatió acérrimamente por la fe católica contra los arrianos, y, últimamente, adornado con muchas coronas, descansó en paz.
4.- En Lyon de Francia, el tránsito de san Paciente, Obispo.
5.- En Vercelli, san Emiliano, Obispo.
6.- En Alejandría, santa Teodora, que habiendo caído incautamente, arrepentida de su pecado, perseveró con admirable abstinencia y paciencia en hábito de penitente, sin ser conocida hasta la muerte.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Santísimo Nombre de María Dm. – Blanco
La festividad del santísimo Nombre de la bienaventurada Virgen María, que Inocencio XI, Pontífice Máximo, mandó celebrar por la insigne victoria contra los turcos, conseguida con el amparo de la misma Virgen en Viena de Austria.
El nombre de María deriva de Mariam, que posteriormente fue Miriam, el nombre de Nuestra Señora en hebreo, y lo lleva, como precedente del Antiguo Testamento, la hermana de Moisés y de Aarón; pero los investigadores más conscientes no han llegado, por cierto, a un acuerdo respecto a las raíces, derivaciones y significado de ese apelativo. Por regla general, se cree que tiene que ver con la palabra «rebelión», aunque en el Antiguo Testamento no se hace ningún uso de la etimología de este nombre. Existe la certeza de que el nombre de María no tiene nada que ver con «amargura», «mar» o «estrella» como han propuesto algunos autores. Una comisión convocada por el papa Benedicto XIV (1740-1758) recomendó que se eliminara esta fiesta del calendario general, sin embargo ha subsistido a pesar de las varias reformas del calendario desde ese papa hasta la actualidad.
Oración: Salve, Señora, santa Reina, santa Madre de Dios, María, que eres virgen hecha iglesia y elegida por el santísimo Padre del cielo, a la cual consagró Él con su santísimo amado Hijo y el Espíritu Santo Paráclito, en la cual estuvo y está toda la plenitud de la gracia y todo bien. Amén.
1.- En Bitinia, san Autónomo, Obispo y Mártir, que, habiendo ido allá desde Italia por evitar la persecución de Diocleciano, y convertido muchísimos a la fe, fue, por los Gentiles enfurecidos, mientras celebraba los divinos Misterios, sacrificado ante el altar y hecho hostia de Cristo.
2.- En Iconio de Licaonia, san Curónoto, Obispo, el cual, de orden del Presidente Perennio, decapitado, recibió la palma del martirio.
3.- En Alejandría, el triunfo de los santos Mártires Hierónides, Leoncio, Serapión, Selesio, Valeriano y Estratón, que, en tiempo del Emperador Maximino, por la confesión del nombre de Cristo, fueron sumergidos en el mar.
4.- En Meri de Frigia, el suplicio de los santos Mártires Macedonio, Teodulo y Taciano, los cuales, en el imperio de Juliano Apóstata, por orden del Presidente Almaquio, después de otros tormentos, puestos sobre parrillas de hierro candente, consumaron gozosos el martirio.
5.- En Pavía, san Juvencio, Obispo, de quien se hace mención a 8 de Febrero. Fue enviado por san Hermágoras, discípulo de san Marcos Evangelista, a aquella ciudad, juntamente con san Siro, de quien se hace mención a 9 de Diciembre, y allí predicando ambos el Evangelio de Cristo, y resplandeciendo con grandes virtudes y milagros, ilustraron con celestiales obras aun las vecinas ciudades; y así en la dignidad del Pontificado, con glorioso fin descansaron en paz.
6.- En Lyon de Francia, el tránsito de san Sacerdote, Obispo.
7.- En Verona, san Silvino, Obispo.
8.- En Anderlecht, cerca de Bruselas, en Brabante, san Guidón, Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Felipe
En Alejandría, el triunfo de San Felipe, padre de santa Eugenia Virgen, el cual, renunciada la Prefectura de Egipto, consiguió la gracia del Bautismo, y puesto en oración, fue mandado degollar por el Prefecto Terencio, sucesor suyo.
1.- Igualmente los santos Mártires Macrobio y Julián, que padecieron en tiempo de Licinio.
2.- El mismo día, san Ligorio, Mártir, que, viviendo en el yermo, fue muerto por los Gentiles en odio de la fe de Cristo.
3.- En Alejandría, san Eulogio, Obispo, célebre en doctrina y santidad.
4.- En Angers de Francia, san Maurilio, Obispo, el cual resplandeció con innumerables milagros.
5.- En Sens, san Amado, Obispo y Confesor.
6.- En el monasterio de Remiremont, en Francia, san Amadeo, Presbítero y Abad, ilustre por la abstinencia y por el don de milagros.
7.- El mismo día, san Venerio, Confesor, varón de admirable santidad, que llevó vida eremítica en la isla de Palmarola.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Exaltación de la Santa Cruz Dm. – Rojo
La Exaltación de la santa Cruz, cuando el Emperador Heraclio, vencido el Rey Cosroas, la trasladó de Persia a Jerusalén.
Cosroes, rey de Persia, se llevó de Jerusalén la Cruz de Jesucristo, y Heraclio, emperador de Oriente, le declaró la guerra. Después de tres victorias debidas a la Santísima Virgen, Heraclio volvió a Jerusalén con la verdadera Cruz. Quiso llevarla en triunfo sobre sus hombros, pero una fuerza invisible lo detuvo a las puertas de la ciudad. El patriarca Zacarías le observó que sus suntuosas vestiduras contrastaban con la pobreza y humildad de Jesucristo. El emperador entonces se quitó su púrpura, su corona y su calzado, para vestir hábito de penitente. Así pudo entrar en la ciudad y llevar la Cruz hasta la cumbre del Calvario, el año 629.
Oración: Oh Dios, que todos los años nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo con la solemnidad de la Exaltación de la Santa Cruz, haced, os lo suplicamos, que después de haber conocido su misterio en la tierra, merezcamos ir al cielo a gustar los frutos de su Redención. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Roma, en la vía Apia, san Cornelio, Papa y Mártir, el cual, en la persecución de Decio, después de haber sido desterrado, fue mandado azotar con plomadas, y luego degollar junto con otros veintiuno de ambos sexos. También el soldado Cereal y su mujer Salustia, a quienes el mismo Cornelio había instruido en la fe, fueron el mismo día decapitados.
2.- En África, el martirio de san Cipriano, Obispo de Cartago, esclarecidísimo en santidad y doctrina, el cual, imperando Valeriano y Galieno, al cabo de un penoso destierro, cortada la cabeza consumó el martirio a seis millas de Cartago, junto al mar. La memoria de dichos santos Cornelio y Cipriano se festeja a 16 de este mes.
3.- En Comana del Ponto, el tránsito de san Juan, Obispo de Constantinopla, Confesor y Doctor de la Iglesia, por el río de oro de su Elocuencia apellidado Crisóstomo; el cual, desterrado por la facción de sus enemigos, yllamado del destierro por decreto del Papa san Inocencio I, a causa de los malos tratamientos que ledieron sus guardas, entregó en el camino su alma a Dios. Su festividad se celebra el 27 de Enero, día en que su sagrado cuerpo fue trasladado por Teodosio el Joven a Constantinopla. A este preclarísimo predicador de la divina palabra declaró y constituyó el Papa Pío X celestial Patrono de los Oradores sagrados.
4.- En Tréveris, san Materno, Obispo, que fue discípulo del Apóstol san Pedro, y convirtió a la fe de Cristo las ciudades de Tongres, Colonia, Tréveris y otros pueblos vecinos.
5.- En Roma, el niño san Crescendo, hijo de san Autimio, que en la persecución de Diocleciano, por orden del Juez Turpilio, acabó la vida degollado en la vía Salaria.
6.- En África, el suplicio de los santos Mártires Crescenciano, Víctor, Rósula y General.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Los Siete Dolores de la Santísima Virgen María, D. 2ª. cl. – Blanco
La fiesta de los Siete Dolores de la santísima Virgen María. El Papa Pío VII instituyó la fiesta de este día en memoria de los sufrimientos infligidos a la Iglesia y a su jefe visible por Napoleón I, y en acción de gracias a la Madre de Dios, cuya intercesión les había dado fin. El Evangelio de la misa nos recuerda el momento más doloroso de la vida de María, así como su inquebrantable firmeza: junto a la cruz de Jesús está de pie María, su Madre.
Oración: Oh Dios, durante cuya Pasión, según la profecía de Simeón, una espada de dolor atravesó el alma dulcísima de la gloriosa Virgen y Madre, concédenos, al venerar sus dolores, que consigamos los bienaventurados efectos de vuestra Pasión. Vos que con el Padre y el Espíritu Santo vivís y reináis por los siglos de los siglos. Amén.
1.- En Roma, en la vía Nomentana, el triunfo de san Nicomedes, Presbítero y Mártir, el cual, como respondiese a los que le obligaban a ofrecer sacrificios: «Yo no sacrificó sino a Dios Omnipotente, que reina en los cielos», fue por mucho tiempo azotado con plomada, y en aquel tormento pasó al Señor.
2.- En Córdoba de España, los santos Mártires Emilas, Diácono, y Jeremías, que en la persecución Arábiga, al cabo de larga y dura prisión, finalmente degollados por Cristo, consumaron el martirio.
3.- En territorio de Chalons, san Valeriano, Mártir, a quien el Presidente Prisco mandó colgar y despedazar cruelmente las carnes concunas de hierro, y por último, viéndole firme en la confesion de Cristo y perseverar alegre en las divinas alabanzas, lo hizo pasar a cuchillo.
4.- En Andrinópolis de Tracia, los santos Mártires Máximo, Teodoro y Asclepiodoto, que fueron coronados en tiempo del Emperador Maximiano.
5.- Igualmente, san Porfirio, comediante, que recibiendo por burla el Bautismo delante de Juliano Apóstata, se trocó repentinamente por la virtud de Dios, e hizo profesión de Cristiano, y al punto, por orden del mismo Emperador, al golpe del hacha fue coronado del martirio.
6.- El mismo día, san Nicetas, Godo, a quien el Rey Atanarico mandó quemar en odio a la fe católica.
7.- En Marcianópolis de Tracia, santa Melitina, Mártir, la cual, en tiempo del Emperador Antonino, de orden del Presidente Antíoco, conducida una y otra vez a los templos de los Gentiles, y cayendo siempre los ídolos por tierra, fue colgada y despedazada, y por último decapitada.
8.- En Toul de Francia, san Apro, Obispo.
9.- Igualmente, san Leobino, Obispo de Chartres.
10.- En Lyon de Francia, san Albino, Obispo.
11.- El mismo día, el tránsito de san Aicardo, Abad.
12.- En Francia, santa Eutropia, Viuda.
13.- En Génova, santa Catalina, Viuda, insigne por el desprecio del mundo y la caridad para con Dios.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Santos Cornelio, Papa y Cipriano, Obispo, Mártires
Los santos Mártires Cornelio, Papa, y Cipriano, Obispo de Cartago, cuyo triunfo se menciona a 14 del corriente.
San Cornelio, presbítero de Roma, después de haber administrado los asuntos de la Santa Sede durante la vacancia que siguió a la muerte de San Fabiano, fue elegido para sucederle. Luchó contra el hereje Novaciano. Desterrado, recibió el consuelo de las cartas que le dirigió San Cipriano, rico patricio convertido y obispo de Cartago. Murió en junio del año 253.
San Cipriano fue decapitado en Cartago el 14 de septiembre del año 258. Cuando se le avisó de que había sido condenado a muerte, respondió: “¡Alabado sea Dios!” y dio 25 monedas de oro al verdugo que debía cortarle la cabeza.
Oración: Haced, os lo rogamos, Señor, que la solemnidad de los bienaventurados mártires y pontífices santos Cornelio y Cipriano nos haga experimentar los efectos de su protección, y que su gloriosa intercesión nos haga agradables ante vuestra divina Majestad. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Calcedonia, el triunfo de santa Eufemia, Virgen y Mártir, la cual, en tiempo del Emperador Diocleciano y del Procónsul Prisco, sufrió por Cristo la tortura, cárceles, azotes, máquinas de ruedas, el fuego y el peso de las piedras, las fieras, las heridas de las varas, las sierras afiladas y las sartenes hirvientes; pero de nuevo expuesta a las fieras en el anfiteatro, rogó al Señor que se dignase ya recibir su espíritu y entonces, mordiéndole una el santo cuerpo, mientras las otras le lamían los pies, entregó su incontaminado espíritu a Dios.
2.- En Roma, los santos Mártires Lucía, noble matrona, y Geminiano, a los cuales el Emperador Diocleciano, después de gravísimos suplicios y prolongados tormentos, de que salieron victoriosos, mandó pasar a cuchillo.
3.- El triunfo de san Martín I, Papa y Mártir, el cual, después de haber condenado, en un Concilio que juntó en Roma, a los herejes Sergio, Pablo y Pirro, de orden de Constante, Emperador hereje fue por engaño preso y conducido a Constantinopla, y después desterrado al Quersoneso, donde consumido de trabajos por la fe católica, acabó su vida y resplandeció con muchos milagros. Su cuerpo, llevado más tarde a Roma, fue sepultado en la Iglesia de los santos Silvestre y Martín. Su fiesta se celebra el día 12 de Noviembre.
4.- En Roma, el triunfo de santa Cecilia, Virgen y Mártir, la cual trajo a la fe de Cristo y animó al martirio a su esposo Valeriano y al hermano de éste, Tiburcio. Después del martirio de éstos, el Prefecto de la ciudad Almaquio la mandó prender, y superado el tormento del fuego, consumó su ilustre martirio al filo de la espada, imperando Marco Aurelio Severo Alejandro. Su fiesta se celebra el 22 de Noviembre.
5.- En Heraclea de Tracia, santa Sebastiana, Mártir, que fue convertida a la fe de Cristo por san Pablo Apóstol; y en tiempo del Emperador Domiciano y del Presidente Sergio, probada de varias maneras, fue finalmente degollada.
6.- En Roma, en la vía Flaminia, los santos Mártires Abundio, Presbítero, y Abundancio, Diácono; a los cuales, el Emperador Diocleciano, juntamente con Marciano, persona ilustre, y Juan su hijo, a quien ellos habían resucitado, mandó pasar a cuchillo a diez millas de la ciudad.
7.- En Córdoba de España, los santos Mártires Rogelio y Servi-Deo, los cuales, después de cortadas las manos y los pies, fueron por último degollados.
8.- En Galloway de Escocia, san Niniano, Obispo y Confesor.
9.- En Inglaterra, santa Edita, Virgen, hija de Edgaro, Rey de los Ingleses, la cual, consagrada a Dios desde sus tiernos años en un monasterio abandonó el mundo sin llegar a conocerlo.
10.- En Monte Casino, san Víctor III, Papa, sucesor de san Gregorio VII, que ilustró con nuevo esplendor la Sede Apostólica, consiguiendo, con el favor divino, una insigne victoria contra los Sarracenos. Su culto, introducido desde tiempo inmemorial, fue aprobado y confirmado por el Sumo Pontífice León XIII.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Las Llagas de San Francisco de Asís D. – Blanco
En el monte Alvernia de Toscana, la conmemoración de la Impresión de las sagradas Llagas, que por singular favor de Dios fueron impresas en las manos, pies y costado de san Francisco, Fundador de la Orden de Menores.
San Francisco de Asís, un día en que estaba en oración, vio aparecer a Jesucristo bajo la forma de un serafín crucificado. La vista de su Salvador le causó un gozo inefable, pero su crucifixión le atravesó el alma como acerada espada. Después de un secreto coloquio, desapareció la visión, dejando el alma de Francisco abrasada de seráfico ardor, y su cuerpo señalado con las llagas del divino Redentor. El santo religioso se esforzó en esconder ante los ojos de los hombres la merced que se le había concedido, pero Dios se complació en manifestarla mediante refulgentes milagros.
Oración: Señor Jesucristo, que, para sacar al mundo de la tibieza en que había caído e inflamar nuestros corazones con el fuego de vuestro amor, habéis impreso en el cuerpo del bienaventurado Francisco las Sagradas Llagas de vuestra Pasión, dignaos, en vista de sus méritos y de su intercesión, concedernos la gracia de llevar constantemente la cruz y hacer dignos frutos de penitencia. Vos que con el Padre y el Espíritu Santo vivís y reináis por los siglos de los siglos.
1.- En Roma, el tránsito de san Roberto Belarmino, Confesor, de la Compañía de Jesús, Cardenal y algún tiempo Obispo de Capua, esclarecidísimo por la santidad y doctrina, y por los muchísimos trabajos que emprendió en defensa de la fe católica y de la Sede Apostólica; al cual el Papa Pío XI concedió los honores de los Santos y declaró Doctor de la Iglesia universal, y mandó que su fiesta se celebrase el 13 de Mayo.
2.- En Roma, en la vía Tiburtina, el triunfo de san Justino, Presbítero y Mártir, el cual en la persecución de Valeriano y Galieno, se señaló por su gloriosa confesión. Sepultó los cuerpos de san Sixto II Papa, Lorenzo, Hipólito y muchísimos otros Santos, y finalmente en tiempo de Claudio, consumó el martirio.
3.- En Roma igualmente, los santos Mártires Narciso y Crescención.
4.- En Lieja de Bélgica, san Lamberto, Obispo de Mastrich, que, por haber reprendido con religioso celo a la familia real, fue sacrificado el inocente por los culpados, y entró a vivir eternamente en el palacio del reino celestial.
5.- En Zaragoza de España, san Pedro de Arbués, primer Inquisidor de la fe en el reino de Aragón; el cual, bárbaramente asesinado por los Judíos relapsos, en odio de la misma fe, qué por razón de su oficio defendía con fortaleza, fue puesto en el catálogo de los santos Mártires por elPapa Pío IX.
6.- En la Gran Bretaña, los santos Mártires Sócrates y Esteban.
7.- En Noyón de Francia, los santos Mártires Valeriano, Macrino y Gordiano.
8.- En Autún, san Flocelo, niño, que en tiempo del Emperador Antonino y del Presidente Valeriano, al cabo de muchos tormentos, despedazado por las fieras, consiguió la corona del martirio.
9.- En Córdoba de España, santa Columba, Virgen y Mártir.
10.- En Frigia, santa Adriana, Mártir, que, siendo esclava de una mujer infiel, vejada mucho tiempo por su ama con azotes y otras pesadumbres para que negase a Cristo, fue por fin llevada al Juez y desgarrada con extraordinaria crueldad; mas como perseverase en la confesión de la fe, después de cortada la lengua fue arrojada al fuego.
11.- En Milán, la dichosa muerte de san Sátiro, Confesor, cuyos señalados méritos refiere su hermano san Ambrosio.
12.- En Bingen, diócesis de Maguncia, santa Hildegarda, Virgen.
13.- En Roma, santa Teodora, matrona, que, en la persecución de Diocleciano, servía solícita a los santos Mártires.
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San José de Cupertino, Presbítero y Confesor de la Fe, D. – Blanco
En Oximo del Piceno, san José de Cupertino, Sacerdote de la Orden de Menores Conventuales y Confesor, a quien el Papa Clemente XIII puso en el número de los Santos. n. 17 de junio de 1603 en Nardo (Nápoles), Italia; murió el 18 de septiembre de 1663 en Ossimo, Italia.
Patrono de los pilotos; astronautas; tripulación aérea; estudiantes, en especial quienes tienen que rendir algún examen.
Temprano declaró San José la guerra a la carne y al mundo. Mucho antes de su entrada en religión, llevaba un tosco cilicio y maceraba su cuerpo con diversas austeridades. Admitido como doméstico entre los Conventuales, fue después, a causa de sus eminentes virtudes, recibido entre los religiosos de coro. Ordenado sacerdote en 1628, se retiró a una incómoda celda, se despojó de todo lo que le había sido acordado por la regla y arrojándose al pie del crucifijo: Señor, exclamó, heme aquí despojado de todas las cosas creadas; sé tú mi único tesoro; considero todo otro bien como un peligro, como la pérdida de mi alma. Para recompensar su generosidad, el Señor lo favoreció con numerosos éxtasis, y le concedió el don de milagros y profecía. Murió el 18 de septiembre de 1663.
Oración: Oh Dios, que habéis querido que vuestro Unigénito Hijo, levantado de la tierra, atrajese todo hacia Él, haced, os lo suplicamos por los méritos del seráfico José, vuestro confesor, que elevados a su ejemplo por sobre todas las cosas terrenales, merezcamos llegar a ese mismo Jesucristo que vive y reina con Vos por los siglos de los siglos. Amén.
1.- En Calcis de Grecia, el triunfo de san Metodio, primeramente Obispo de Olimpo en Licia, y después de Tiro en Fenicia, muy esclarecido por su hermoso lenguaje y doctrina; el cual, según escribe san Jerónimo, al fin de la última persecución fue coronado del martirio.
2.- En territorio de Viena, san Ferréolo, Mártir, que, gozando de la potestad de Tribuno, fue detenido por orden del impiísimo Presidente Crispín, y primero cruelmente azotado, luego, cargado de pesadas cadenas y encerrado en horrible calabozo; de donde, rotas milagrosamente las cadenas, y abiertas de par en par las puertas de la cárcel, al salir, fue de nuevo preso por los que le seguían, y cortada la cabeza, recibió la corona del martirio.
3.- Igualmente las santas Mártires Sofía e Irene.
4.- En Milán, san Eustorgio I, Obispo de la misma ciudad, célebre por testimonio de san Ambrosio.
5.- En Cortina de Creta, san Eumenio, Obispo y Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Jenaro, Obispo y Compañeros, Mártires D. – Rojo
En Puzol de Campania, los santos Mártires Jenaro, Obispo de Benevento, Festo, su Diácono,y Desiderio, Lector; Sosio, Diácono de la Iglesia de Misena; Próculo, Diácono de Puzol; Eutiquio y Acucio. Todos ellos, después de sufridas las cárceles y cadenas, fueron decapitados en tiempo del Emperador Diocleciano. El cuerpo de san Jenaro fue llevado a Nápoles y enterrado honoríficamente en la Iglesia, donde aún hasta ahora se guarda también en una ampolla de vidrio sangre del gloriosísimo Mártir, la cual, puesta en presencia de la cabeza del mismo, se ve liquidarse y bullir como si fuese fresca. † martirizado hacia el año 305 en Nápoles, Italia. Patrono de los bancos de sangre. Protector contra las erupciones volcánicas.
San Jenaro, noble napolitano, obispo de Benevento, fue arrojado a una hoguera, pero las llamas no le hicieron ningún mal. Se puso a cantar las alabanzas de Dios y los ángeles le respondieron en armonioso concierto. Fue torturado y después expuesto, en vano, a los leones, y, por último, condenado a muerte. Apenas el juez había pronunciado su sentencia cuando quedó ciego; pero San Jenaro le devolvió la vista y, por este milagro, convirtió a cinco mil paganos. Irritado el tirano de ver que esta multitud renunciaba a los ídolos, condenó a su benefactor a ser decapitado, hacia el año 305.
Festo (diácono) y Desiderio (lector) participaron de su martirio y de su gloria.
Oración: Oh Dios, que cada año nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo con la solemnidad de vuestros santos mártires Jenaro y sus compañeros, haced, en vuestra bondad, que regocijándonos con sus méritos, sintamos inflamarse nuestra piedad ante el espectáculo de sus virtudes. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Palestina, los santos Mártires y Obispos de Egipto Peleo, Nilo y Elias, los cuales, en la persecución de Diocleciano, con muchísimos Clérigos, fueron por Cristo consumidos en el fuego.
2.- En Nocera, el triunfo de los santos Mártires Félix y Constancio, que padecieron en tiempo de Nerón.
3.- El mismo día, los santos Mártires Trófimo, Sabacio y Dorimedonte, imperando Probo. Sabacio, por orden del Presidente Ático, fue cruelmente azotado en Antioquía hasta morir; Trófimo, enviado a Sínada de Frigia, al Presidente Perennio, al cabo de muchos tormentos, consumó el martirio, junto con el senador Dorimedonte, siendo degollado.
4.- En Eleuterópolis de Palestina, santa Susana, Virgen y Mártir, hija de Artemio, Sacerdote de los ídolos, y de Marta, mujer judía. Muertos sus padres, se convirtió a la fe Cristiana, y por la misma fe el Prefecto Alejandro la sujetó a varios tormentos y la encerró en una cárcel, donde, puesta en oración, pasó al Esposo.
5.- En Córdoba de España, santa Pomposa, Virgen y Mártir, la cual, durante la persecución Arábiga, degollada por su intrépida confesión de Cristo, consiguió la palma del martirio.
6.- En Cantórbery, san Teodoro, Obispo, el cual, enviado a Inglaterra, por el Papa Vitaliano, resplandeció en doctrina y santidad.
7.- En Tours de Francia, san Eustoquio, Obispo; varón de grandes virtudes.
8.- En territorio de Langres, san Secuano, Presbítero y Confesor.
9.- En Barcelona de España, santa María de Cervellón, Virgen, de la Orden de santa María de la Merced, Redención de cautivos; la cual, por la prontitud con que protege a los que la invocan, es llamada vulgarmente santa María del Socorro.
10.- En la aldea de Druelle, Diócesis de Rodez, en Francia, santa María Guillerma de Rodat, Virgen, Fundadora de la Congregación de Hermanas de la sagrada Familia, enteramente consagrada a la educación de las niñas y al alivio de los menesterosos; la cual fue contada por el Papa Pío XII entre las santas Vírgenes.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Santos Eustaquio y Compañeros Mártires, Sd. – Rojo
En Roma, el suplicio de los santos Mártires Eustaquio y su mujer Teopista, con dos hijos, Agapito y Teopisto; los cuales, en el imperio de Adriano, condenados a las fieras y saliendo, con el auxilio de Dios, sin daño alguno, finalmente encerrados en un buey de bronce candente, consumaron el martirio. † martirizados hacia el año 188
Patrono de los bomberos; cazadores; víctimas de tortura. Protector contra el fuego. Se lo invoca como auxilio en situaciones difíciles.
San Eustaquio, brillante oficial de Vespasiano, persiguiendo un día a un ciervo, vio un crucifijo entre los cuernos del animal; sus grandes limosnas le merecieron esta merced del cielo. Se convirtió y se hizo bautizar con toda su familia. Dios entonces le hizo comprender lo que habría de sufrir por su gloria. En efecto, fue reducido a la mayor indigencia, y, mientras huía de su patria, fue sorprendido en el camino y le arrebataron a su mujer y a sus dos hijos. Lo hizo buscar el emperador Trajano y le dio el mando de sus ejércitos, con los que obtuvo victoria y volvió a encontrar a su mujer e hijos; pero, habiendo rehusado dar gracias a los dioses por su triunfo, fue arrojado a los leones con los suyos. Respetados por las fieras, fueron encerrados en un toro de bronce sobre el que se había encendido una gran hoguera.
Oración: Oh Dios, que nos concedéis la gracia de celebrar el nacimiento al cielo de vuestros mártires San Eustaquio y sus compañeros, hacednos gozar con ellos de la felicidad eterna. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Cícico de la Propóntide, el triunfo de los santos Mártires Fausta, Virgen, y Evilasio, en el imperio de Maximiano. A Fausta el mismo Evilasio, sacerdote de los ídolos, mandó cortar el cabello y rasurar por escarnio la cabeza, suspenderla y atormentarla. Después, queriendo aserrarla por medio, y no pudiendo los verdugos hacerle daño, maravillado Evilasio creyó en Cristo, y mientras él mismo, por orden del Emperador, era fuertemente atormentado, taladraron a Fausta la cabeza, atravesaron con clavos todo el cuerpo, la echaron en una sartén hecha ascua, y por fin, llamada por una voz celestial, juntamente con el mismo Evilasio, pasó al Señor.
2.- En Frigia, los santos Mártires Dionisio y Privado.
3.- Igualmente san Prisco, Mártir, el cual, después de punzado con puñales todo el cuerpo, fue decapitado.
4.- En Perga de Panfilia, los santos Teodoro, Felipa, su madre, y Compañeros Mártires, en tiempo del Emperador Antonino.
5.- En Cartago, santa Cándida, Virgen y Mártir, la cual, imperando Maximiano, despedazado todo el cuerpo, fue coronada del martirio.
6.- En Milán, san Glicerio, Obispo y Confesor.
7.- En Roma, la Traslación del cuerpo de san Agapito I, Papa y Confesor, desde Constantinopla, donde aquel Pontífice había dormido en el Señor el día 22 de Abril.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Mateo, Apóstol Evangelista, D. 2ª. cl. – Rojo
En Etiopía, el triunfo de san Mateo, Apóstol y Evangelista, el cual, predicando en aquella región, padeció el martirio. Su Evangelio, escrito en hebreo, fue hallado, por revelación suya, junto con el cuerpo de san Bernabé Apóstol, en tiempo del Emperador Zenón.
Patrono de los contadores; banqueros; oficiales de aduana; asistentes financieros; corredores de bolsa; recaudadores de impuestos, guardias de seguridad; fuerzas de seguridad.
San Mateo, “Leví, el publicano”, dejó, al llamarlo Jesucristo, sus bienes reunidos percibiendo impuestos. Después de la Ascensión, escribió primero su Evangelio a pedido de los hebreos convertidos; fuese después a predicar a Egipto y de allí pasó a Etiopía, donde resucitó a la hija del rey. La hija mayor del rey, Ifigenia, oyó del Apóstol el elogio de la virginidad y se obligó con voto de perpetua castidad ella y otras doscientas jóvenes. Hirtaco, usurpador del reino, quiso casarse con ella, pero San Mateo la animó a perseverar en su voto. El bárbaro rey envió soldados que masacraron al santo Apóstol al pie del altar.
Oración: Asistidnos, Señor, por los méritos de San Mateo, vuestro Apóstol y Evangelista, a fin de que su intercesión nos procure los dones que no podemos obtener por nosotros mismos. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En tierra de Saar, san Jonás, Profeta, que está sepultado en Geth.
2.- En Etiopía, santa Ingenia, Virgen, que bautizada por el Apóstol san Mateo y consagrada a Dios, descansó con santo fin.
3.- En Roma, san Pánfilo, Mártir.
4.- El mismo día, en la vía Claudia, a veinte millas de la ciudad, el martirio de san Alejandro, Obispo, que en el imperio de Antonino superó por la fe de Cristo prisiones, golpes, el ecúleo, las teas encendidas, las uñas aceradas, las fieras y las llamas de un horno, y finalmente degollado, consiguió la vida bienaventurada. Más tarde san Dámaso Papa trasladó a Roma su cuerpo el 26 de Noviembre.
5.- En Chipre, san Isacio, Obispo y Mártir.
6.- En Fenicia, san Eusebio, Mártir, el cual, presentándose de su voluntad al Prefecto, y denunciándose como Cristiano, fue por él con muchos suplicios atormentado, y por último degollado.
7.- En Chipre, san Melecio, Obispo y Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Santo Tomás de Villanueva, Religioso, obispo y confesor de la Fe D. – Blanco
Santo Tomás de Villanueva, de la Orden de los Ermitaños de san Agustín, Obispo de Valencia y Confesor, cuyo tránsito se conmemora a 8 de este mes. n. 1488 en Fuenllana (Ciudad Real), España; † 9 de septiembre de 1555 en Valencia, España.
Santo Tomás de Villanueva fue obligado a dejar la Orden de San Agustín para ocupar la sede arzobispal de Valencia, en España. Mostró en este cargo un celo infatigable por la conversión de los pecadores y una tierna caridad por los desvalidos. Instruido por Dios acerca de la hora de su muerte, enseguida hizo distribuir entre los pobres su dinero, sus muebles y hasta su lecho, rogando a quien se lo regaló se lo prestase hasta después de su muerte. Se durmió en el Señor en el año 1555.
Oración: Oh Dios, que habéis dotado al bienaventurado pontífice Tomás con una insigne misericordia para con los pobres, dignaos, por su intercesión, derramar las riquezas de vuestra misericordia sobre todos los que os invocan. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Sión de Francia, en el lugar de Acauno, el triunfo de los santos Mártires Tebeos, Mauricio, Exuperio, Cándido, Víctor, Inocencio y Vidal, con sus Compañerosde la misma legión; los cuales, de orden de Maximiano muertos por Cristo, ilustraron el mundo con su glorioso martirio.
2.- En Roma, el suplicio de las santas Vírgenes y Mártires Digna y Emérita, en tiempo de Valeriano y Galieno; sus reliquias se conservan en 1a iglesia de san Marcelo.
3.- En Ratisbona de Baviera, san Enmeramo, Obispo y Mártir, el cual, para librar a otros, arrostró con paciencia una muerte cruelísima por la causa de Cristo.
4.- En una aldea de Chartrain, san Jonás, Presbítero y Mártir, el cual, habiendo ido con san Dionisio a Francia, fue allí azotado, de orden del Prefecto Juliano, y luego pasado a cuchillo consumó el martirio.
5.- En Antinópolis de Egipto, santa Iráides, Virgen Alejandrina, y sus Compañeros Mártires; la cual, habiendo ido por agua a una fuente inmediata, y divisando una nave cargada de Confesores de Cristo, dejando el cántaro, se juntó inmediatamente a ellos, y, conducida con los mismos a la ciudad, después de muchos tormentos, fue decapitada la primera; luego los Presbíteros, Diáconos, Vírgenes y todos los otros acabaron con el mismo género de muerte.
6.- En Roma, san Félix IV, Papa, que trabajó muchísimo por la fe católica.
7.- En la ciudad Meldense, san Santino, Obispo, discípulo de san Dionisio Areopagita, que le consagró Obispo de aquella ciudad; y fue el primero que predicó allí el Evangelio.
8.- En territorio de Coutances, en Francia, san Lautón, Obispo.
9.- En el monte Glonna, junto al río Loire en Francia, san Florencio, Presbítero.
10.- En la ciudad de Levroux, territorio de Bourges, san Silvano, Confesor.
11.- En Laón de Francia, santa Salaberga, Abadesa.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Lino. Papa Mártir, Sd. – Rojo
En Roma, san Lino, Papa y Mártir, el primero que después de san Pedro Apóstol gobernó la Iglesia Romana, y coronado del martirio, fue sepultado en el Vaticano junto al mismo Apóstol.
San Lino, sucesor inmediato de San Pedro, tenía una fe tan viva que echaba a los demonios y resucitaba a los muertos. Expidió un decreto ordenando que las mujeres llevasen velo en la iglesia. Su constancia en la fe le valió el título de mártir. Murió hacia el año 78.
Oración: Pastor eterno, considerad con benevolencia a vuestro rebaño, y guardadlo con protección constante por vuestro bienaventurado mártir y Soberano pontífice Lino, a quien constituisteis pastor de toda la Iglesia. Por J. C. N. S. Amén.
1,. En Iconio de Licaonia, santa Tecla, Virgen y Mártir, que convertida a la fe por san Pablo Apóstol, en el imperio de Nerón, venció con la confesión de Cristo el fuego y las fieras; y después de muchísimos combates, superados para enseñanza de muchos, pasó a Seleucia, y allí descansó en paz. Los santos Padres la celebran con grandísimas alabanzas.
2.- En España, las santas mujeres Xantipa y Polixena, que fueron discípulas de los Apóstoles.
3.- En África, los santos Mártires Andrés, Juan, Pedro y Antonio.
4.- En Ancona, san Constancio, Mansionario de aquella Iglesia, ilustre por el don de milagros.
5.- En Campania, la Conmemoración de san Sosio, Diácono de Misena, de cuya cabeza, viendo el santo Obispo Jenaro levantarse una llama de fuego, mientras leía el Evangelio de la Iglesia, le pronosticó que había de ser Mártir; y no muchos días después, cuando el mismo Sosio contaba treinta años de edad, cortada la cabeza, juntamente con el mismo santo Obispo recibió el martirio.
6.- En Scicy, territorio de Coutances, en Francia, san Paterno, Obispo de Avranches y Confesor, cuyo tránsito se conmemora el 16 de Abril.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Nuestra Señora de la Merced, S. – Blanco
La festividad de la bienaventurada Virgen María llamada de la Merced, que con este nombre instituyó la Orden de Redención de Cautivos. Su aparición se menciona el 10 de Agosto.
En el tiempo en que los sarracenos oprimían a España y llevaban en esclavitud a gran número de cristianos, la Madre de Dios, compadecida de sus males y peligros, apareció durante la misma noche a San Pedro Nolasco, a San Raimundo de Peñafort, y a Jaime, rey de Aragón, conjurándolos a establecer una Orden religiosa para la redención de los cautivos. Ésta fue la Orden de la Merced, o de la Redención, fundada en Barcelona en 1223, y que prestó inmensos servicios a la Iglesia y a la sociedad. Para agradecer a la Santísima Virgen, la Iglesia estableció esta fiesta.
Oración: Oh Dios, que por intermedio de la gloriosa Madre de vuestro Hijo, habéis enriquecido a vuestra Iglesia con una familia religiosa consagrada a la redención de los cristianos caídos en poder de los infieles, dignaos, en vista de sus méritos y de su intercesión, conceder a los que la honran piadosamente como la fundadora de esta gran obra, la gracia de quedar libres de las cadenas del pecado y de la cautividad del demonio. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Brescia, el tránsito de san Anatalón, Obispo, que fue discípulo del Apóstol san Bernabé, en cuyo lugar fue nombrado Obispo de la Iglesia de Milán.
2.- En Pannonia, san Gerardo, Obispo de la sede Morisena y Mártir, llamado Apóstol de los Húngaros, patricio Veneciano; el cual, al dirigirse de la ciudad de Szanad a Alba Real, fue acometido por los infieles, que junto al río Danubio le cubrieron de piedras y le atravesaron con una lanza, y así fue el primero que ilustró su patria con tan noble martirio.
3.- En Autún, el triunfo de los santos Mártires Andoquio, Presbítero, Tirso, Diácono, y Félix; los cuales enviados por san Policarpo, Obispo de Esmirna, del Oriente, a evangelizar la Galia, fueron allí durísimamente azotados, y colgados por espacio de un día entero con las manos atrás y echados en el fuego donde no se quemaron; finalmente, les quebraron con palos las cervices, y así, Mártires, fueron gloriosísimamente coronados.
4.- En Egipto, el triunfo de los santos Pafnucio y Compañeros, Mártires. Aquél, viviendo en la soledad y oyendo que muchos Cristianos eran retenidos en las cárceles, movido del espíritu de Dios, se presentó espontáneamente al Prefecto, y profesó libremente la religión Cristiana; éste primeramente le cargó de cadenas de hierro y le atormentó por largo tiempo en el potro; luego le envió con otros muchísimos a Diocleciano, por cuya orden fue Pafnucio clavado en una palma y los demás pasados a cuchillo.
5.- En Calcedonia, cuarenta y nueve santos Mártires, los cuales, después del martirio de santa Eufemia, fueron por el Emperador Diocleciano condenados a las fieras, y no recibiendo milagrosamente daño de ellas, finalmente degollados subieron al cielo.
6.- En Auvernia de Francia, la feliz muerte de san Rústico, Obispo y Confesor.
7.- En Flay, territorio de Beauvais, san Geremaro, Presbítero y Abad.
8.- En Sanseverino del Piceno, el tránsito de san Pacífico, Sacerdote de la Orden de Menores y Confesor, varón de eximia paciencia y esclarecido por su amor a la soledad, a quien el Papa Gregorio XVI puso en el catálogo de los Santos.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Fermín, Obispo mártir, S. – Rojo
En Amiens de Francia, san Fermín, Obispo, el cual, en la persecución de Diocleciano, de orden del Presidente Ricciovaro, al cabo de varios tormentos, cortada la cabeza, alcanzó el martirio. † decapitado hacia el año 287
San Fermín se asoció a los trabajos de San Honesto de Nimes, apóstol de Navarra. Una vez consagrado obispo, predicó el Evangelio en Albi, en Agen, después en Auvernia, en Anjou, en Beauvais, y por último en Amiens, donde estableció su sede. Mucho hubo de sufrir por la fe y, después de crueles torturas, fue decapitado, alrededor del año 287 aproximadamente, por orden del prefecto Rictio Varo. Uno de los sucesores de San Fermín, llamado el Confesor, hizo edificar una iglesia sobre su tumba en San Acheul.
Oración: Dios omnipotente, mirad nuestra debilidad; ved cómo el peso de nuestros pecados nos abruma, y fortificadnos por la gloriosa intercesión de San Fermín, vuestro mártir y pontífice. Por J. C. N. S. Amén.
1.- El mismo día, en la vía Claudia, san Herculano, soldado y Márlir, el cual, en el imperio de Antonino, convertido a Cristo por los milagros acaecidos en el martirio de san Alejandro Obispo, después de muchos tormentos, fue por la confesión de la fe pasado a cuchillo.
2.- En Damasco, los santos Mártires Paulo y Tatta, su mujer, con sus hijos Sabiniano, Máximo, Rufo y Eugenio; los cuales, acusados de ser Cristianos, fueron atormentados con azotes y otros suplicios, y en medio de los tormentos entregaron sus almas a Dios.
3.- En Asia, el suplicio de los santos Bardomiano, Eucarpo y otros veintiséis Mártires.
4.- En Lyon de Francia, el tránsito de san Lupo, que de Anacoreta fue consagrado Obispo.
5.- En Auxerre, san Anacario, Obispa y Confesor.
6.- En Blois de Francia, san Solemnio, Obispo de Chartres, esclarecido en milagros.
7.- En el mismo día, san Principio, que fue Obispo de Soissons, y hermano de san Remigio Obispo.
8.- En Roma, el nacimiento de san Vicente María Strambi, Obispo de Macerata y de Tolentino, religioso de la Congregación de la Cruz y Pasión de Jesús, preclaro por el celo pastoral; al cual el Papa Pío XII puso entre los Santos.
9.- En Anagni, las santas Vírgenes Aurelia y Neomisia.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Santos Cipriano y Justina, Virgen y Mártires, S. – Rojo
En Nicomedia, el triunfo de los santos Mártires Cipriano y Justina, Virgen. Justina, en tiempo del Emperador Diocleciano y del Presidente Eutolmio, habiendo padecido mucho por Cristo, convirtió también a la fe Cristiana al mismo Cipriano, que era mago y con sus artes mágicas se esforzaba en trastornarle el juicio, y después padeció con él el martirio. Sus cuerpos, arrojados a las fieras y recogidos de noche por unos marineros Cristianos, fueron llevados a Roma, y más tarde trasladados a la Basílica Constantiniana y colocados cerca del Baptisterio.
Santa Justina de Antioquía rehusó casarse con un joven pagano. Fue éste a consultar a un mago célebre, llamado Cipriano, sobre los medios que debía emplear para vencer a la doncella. Cipriano empleó todos los secretos de su arte; pero el demonio le confesó que ningún poder tenía sobre los cristianos. Esta respuesta lo convirtió; hasta llegó a ser obispo de Antioquía. Padeció con Santa Justina garfios de hierro, azotes y pez hirviendo; finalmente fueron decapitados.
Oraciones: Haced, Señor, que experimentemos los efectos incesantes de la protección de vuestros bienaventurados mártires Cipriano y Justina, puesto que no cesáis de mirar con bondad a los que favorecéis con tan poderoso socorro. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Roma, san Calístrato, Mártir, con otros cuarenta y nueve soldados, los cuales en la persecución de Diocleciano, habiendo visto que Calístrato cosido en un saco de cuero y arrojado al mar, con el auxilio de Dios había salido incólume, convirtiéronse a Cristo, y juntamente con él padecieron el martirio.
2.- En Bolonia, san Eusebio, Obispo y Confesor.
3.- En Brescia, san Vigilio, Obispo.
4.- En territorio de Frascati, san Nilo, Abad, que fue Fundador del monasterio de Grotaferrata y varón de gran santidad.
5.- En Tiferno de Umbría, san Amancio, Presbítero, esclarecido con el don de milagros.
6.- En Albano, san Senador.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Santos Cosme y Damián, Mártires, Sd. – Rojo
En Egea, el triunfo de los santos Mártires Cosme y Damián, hermanos, que en la persecución de Diocleciano, habiendo sufrido por divina virtud muchos tormentos, prisiones y cárceles, ser echados en el mar y en el fuego, y ser crucificados, apedreados y asaeteados, fueron decapitados. Dícese que con ellos padecieron también el martirio tres hermanos suyos: Antimo, Leoncio y Euprepio. † decapitados hacia el año 303
Patronos de farmacéuticos; médicos; cirujanos; quienes trabajan en química; personas ciegas; peluqueros. Protector contra pestes y hernias.
Los dos hermanos, Cosme y Damián, originarios de Arabia, fielmente observaron este consejo divino. Médicos, cuidaban gratuitamente a los enfermos, y su fe, mucho más aun que su ciencia, obraba curaciones maravillosas, espirituales y corporales. Cuando estalló la persecución de Diocleciano, fue imposible para hombres tan eminentes y distinguidos escapar a las investigaciones. Fueron detenidos por orden de Lisias, gobernador de Cilicia y, después de diversos tormentos, fueron decapitados en el año 303.
Oración: Haced, os lo suplicamos, Dios omnipotente, que honrando el nacimiento al cielo de vuestros santos mártires Cosme y Damián, nos veamos libres por su intercesión de todos los males que nos amenazan. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En París, el tránsito de san Vicente de Paúl, Presbítero y Confesor, Fundador de la Congregación de Presbíteros de la Misión y de las Hijas de la Caridad; varón apostólico y padre de los pobres, a quien el Papa León XIII constituyó celestial Patrono de todas las Asociaciones de Caridad existentes en todo el mundo y que de algún modo proceden del santo. Su fiesta se celebra el día 19 de Julio.
2.- En Biblos de Fenicia, san Marcos, Obispo, que también es llamado Juan por san Lucas. Fue hijo de aquella santa María de quien se hace mención el 29 de Junio.
3.- En Milán, san Cayo, Obispo, que fue discípulo de san Bernabé Apóstol y después de haber padecido mucho en la persecución de Nerón, descansó en paz.
4.- En Roma, santa Epícaris, señora Senatoria, la cual, en la misma persecución de Diocleciano, después de herida con plomadas, fue pasada a cuchillo.
5.- En Todi de Umbría, los santos mártires Fidencio y Terencio, en tiempo del mismo Diocleciano.
6.- En Córdoba de España, los santos Mártires Adolfo y Juan, hermanos, los cuales, en la persecución Arábiga, fueron coronados por Cristo. Con el ejemplo de ambos animada su hermana, la Virgen santa Áurea, reducida a la fe, padeció también ella esforzadamente el martirio a 19 de Julio.
7.- En Sión de Francia, san Florentino, Mártir, que, juntamente con san Hilario, después de cortada la lengua, fue degollado.
8.- En Ravena, san Aderito, Obispo y Confesor.
9.- En París, san Elceario, Conde.
10.- En Henao, santa Hiltrudis, Virgen.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Wenceslao, Duque, Mártir, Sd. – Rojo
En la antigua Boleslavia de Bohemia, san Wenceslao, Duque de los Bohemios y Mártir, glorioso en santidad y milagros, el cual muerto a traición por su propio hermano, llegó vencedor a la palma.
San Wenceslao, duque de Bohemia, tan grande respeto tenía por el Sacramento del Altar, que personalmente preparaba el pan y el vino destinados al santo Sacrificio, y por la noche se levantaba para ir descalzo, aun en pleno invierno, a visitar las iglesias de su capital. Nada le dolía tanto como ver que se derramase la sangre de sus súbditos. Atacado un día por Radislao, príncipe vecino, le propuso, para evitar efusión de sangre, dirimir sus diferendos mediante un combate singular. Al lanzarse sobre él su adversario, vio a dos ángeles que lo defendían y, cayendo a los pies del santo, le propuso la paz. Su hermano Boleslao atrajo al duque a su casa y lo mató alevosamente cuando iba a la iglesia a oír misa, el 28 de septiembre del año 938, a la edad de 31 años.
Oración: Oh Dios, que, al conceder al bienaventurado Wenceslao la palma del martirio, lo habéis trasladado de un trono terrenal a la gloria del cielo, dignaos, por su intercesión, preservarnos de toda adversidad y hacernos participar de su gloria. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Roma, san Privato, Mártir, que, lleno de llagas, fue curado por san Calixto Papa, y después, en tiempo del Emperador Alejandro, por confesar a Cristo, fue azotado con plomadas hasta expirar.
2.- También en Roma, san Estácteo, Mártir.
3.- En África, los santos Mártires Marcial, Lorenzo y otros veinte.
4.- En Antioquía de Pisidia, san Marcos, Mártir, pastor de ovejas; asimismo la Conmemoración de los santos Alfío, Alejandro y Zósimo, sus hermanos; Nicón, Neón, Heliodoro y treinta soldados; los cuales, por los milagros de san Marcos, creyeron en Cristo, y en diversos lugares y días y de varios modos fueron coronados del martirio.
5.- El mismo día, el martirio de san Máximo, en tiempo del Emperador Decio.
6.- En Tolosa, san Exuperio, Obispo y Confesor, varón de Dios, de quien escribe San Jerónimo en una relación memorable, que fue tan parco para consigo como dadivoso con los demás.
7.- En Génova, san Salomón, Obispo y Confesor.
8.- En Brescia, san Silvino, Obispo.
9.- En Belén de Judá, santa Eustaquio, Virgen, la cual con su madre santa Paula pasó desde Roma a Palestina, y allí, educada con otras Vírgenes junto al Pesebre del Señor, ilustre en santos méritos, fue a gozar de Dios.
10.- En Schornesheim, cerca de Maguncia, santa Lioba, Virgen, esclarrecida en milagros.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
Dedicación de San Miguel Arcángel, D. Iª cl. – Blanco
En el monte Gargano, la venerable memoria de san Miguel Arcángel, cuando allí fue consagrada a su nombre una Iglesia, de poca apariencia en verdad, pero dotada de celestial virtud.
Patrono de los artistas; personal de emergencia médica; paramédicos; radiólogos; radioterapeutas; oficiales de policía; fuerzas de seguridad; guardias de seguridad; soldados; paracaidistas; marineros; enfermos; personas en trance de muerte; esgrima; verduleros; tenderos; panaderos; fabricantes de sombreros; caballeros; fabricantes de espadas. Protector contra los peligros del mar y en las batallas. Se lo invoca en las tentaciones y para pedir una santa muerte.
San Miguel, el príncipe de los ángeles y el protector de la Iglesia, siempre ha defendido el honor y la gloria de Dios tanto en la tierra como en el cielo. Fue él quien echó del paraíso a Lucifer y sus cómplices. La Iglesia celebra esta fiesta en su honor, y Francia, que lo ha elegido por protector, a menudo ha experimentado los venturosos efectos de su protección. Luis IX creó en su honor la célebre Orden de San Miguel; Rusia también lo tuvo en gran veneración.
Oración: Oh Dios, que reguláis con infinita sabiduría los diversos ministerios de los ángeles y de los hombres, dignaos concedernos como protectores en la tierra a esos espíritus bienaventurados que no cesan en el cielo de ofreceros sus servicios y homenajes. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Auxerre, san Fraterno, Obispo y Mártir.
2.- En Tracia, el triunfo de los santos Mártires Eutiquio, Plauto y Heraclea.
3.- En Persia, los santos Mártires Dadas, pariente del Rey Sapor, Casdoa, su mujer, y Cabdelas, su hijo; los cuales, despojados de sus honores, y desgarrados con varios tormentos, al cabo de larga prisión, fueron muertos a cuchillo.
4.- En Armenia, las santas Vírgenes Rípsimes y sus Compañeras Martires, en tiempo del Rey Tiridates.
5.- En Persia, santa Gudelia, Mártir, la cual, por haber convertido muchísimos a Cristo, y por no querer adorar al Sol ni al Fuego, en tiempo del Rey Sapor, al cabo de muchos tormentos, desollada la cabeza y clavada en un leño, mereció alcanzar el triunfo.
6.- En Pontecorbo, junto a Aquino, san Grimoaldo, Presbítero y Confesor.
7.- En Palestina, san Quiríaco, Anacoreta.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias. Ir al calendario
San Jerónimo, Presbítero, Confesor y Doctor de la Iglesia., D. – Blanco
En Belén de Judá, el tránsito de san Jerónimo, Presbítero, Confesor y Doctor de la Iglesia, el cual, consumado en el estudio de todas las ciencias y hecho imitador de los Monjes perfectos, con la espada de su doctrina dio muerte a muchos monstruos de herejías, y finalmente habiendo llegado a la edad decrépita, descansó en paz y fue sepultado junto al Pesebre del Señor. Su cuerpo, trasladado después a Roma, fue colocado en la Basílica de santa María la Mayor. n. hacia el año 347 en Dalmacia; † hacia el año 420
Patrono de arqueólogos; bibliotecarios; archivistas; bibliotecas; estudiosos de la Biblia; traductores; estudiantes.
La vida de San Jerónimo, hombre rico de Panonia que se hizo bautizar en Roma y fue ordenado sacerdote en Antioquía, no es sino una serie ininterrumpida de trabajos emprendidos por la gloria de Dios. Secretario del Papa San Dámaso, enseñó Sagrada Escritura y dio de ella, en latín, su famosa traducción conocida con el nombre de Vulgata, que aprobó el Concilio de Trento. Fue también el azote de las herejías. Su austeridad, sus continuos ayunos y su celo por la conversión de las almas, nos enseñan la virtud y el Evangelio más elocuentemente aun que sus palabras. Murió en el año 420, cerca de los 80 años de edad.
Oración: Oh Dios, que os dignasteis conceder a la Iglesia un admirable intérprete de las Sagradas Escrituras en la persona de vuestro confesor San Jerónimo, ayudadnos, en consideración de sus méritos, a llevar a la práctica lo que enseñó con su palabra y sus actos. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Roma, el tránsito de san Francisco de Borja, Sacerdote y Confesor, que fue Prepósito General de la Compañía de Jesús, varón memorable por la aspereza de vida, don de oración y por haber renunciado las dignidades del siglo y rehusado las de la Iglesia. Su fiesta se celebra el 10 de Octubre.
2.- En Lisieux de Francia, el tránsito de santa Teresa del Niño Jesús, de la Orden de Carmelitas Descalzos, muy esclarecida por la inocencia y sencillez de vida. El Sumo Pontífice Pío XI la puso en el catálogo de las santas Vírgenes, la declaró especial Patrona de todas las Misiones, y mandó que su fiesta se celebre el día 3 de Octubre.
3.- En Roma, san Leopardo, Mártir, que fue de la servidumbre de Juliano Apóstata, y a quien le fue cortada la cabeza, y su cuerpo después trasladado a Aquisgrán.
4.- En Soleure de Francia, el suplicio de los santos Mártires Víctor y Urso, de la gloriosa legión de los Tebeos, los cuales primero, imperando Maximiano, fueron atormentados con crueles suplicios, pero librados por una luz celestial que, resplandeciendo sobre ellos, hizo caer en tierra a los verdugos; después fueron arrojados al fuego, y, no recibiendo daño alguno, por último perecieron pasados a cuchillo.
5.- En Plasencia, san Antonino, Mártir, de la misma legión.
6.- El mismo día, san Gregorio, Obispo de Armenia la Mayor, el cual, en tiempo de Diocleciano, padeció muchos tormentos y por fin, imperando Constantino Magno, descansó en paz.
7.- En Cantórbery de Inglaterra, san Honorio, Obispo y Confesor.
8.- En Roma, santa Sofía, Viuda, madre de las santas Vírgenes y Mártires Fe, Esperanza y Caridad.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
Ideología: Teorías ideológicas especiales 6/8
Teorías ideológicas especiales
Además de las teorías relativas al origen de las ideas que acabamos de exponer y discutir, hay algunas otras que se podrían llamar intermedias o eclécticas, porque sin pertenecer en rigor a las escuelas expuestas, participan más o menos de las mismas. Las más importantes son:
A) La de Kant, cuya teoría ideológica, aunque finalmente [411] viene a parar en escepticismo e idealismo, encierra a la vez puntos de vista ontológicos, empíricos, y también escolásticos o conformes a la doctrina de santo Tomás.
a) Kant se acerca, en efecto a la escuela ontológica, cuando enseña que las formas y conceptos de espacio, tiempo, cantidad, modalidad, &c., son formas subjetivas y a priori de la sensibilidad y del entendimiento; pues esto no es otra cosa en el fondo que admitir la existencia de nociones o ideas innatas.
b) Con la escuela empírica conviene: 1º en cuanto supone que todo conocimiento intelectual, en lo que tiene de objetivo, nace de las representaciones sensibles como de su causa y materia inmediata: 2º y principalmente, cuando afirma que no podemos conocer con certeza la realidad objetiva de las cosas puramente espirituales e insensibles. Más todavía: el filósofo alemán, al enseñar que no podemos conocer con certeza si el sujeto pensante o el yo, es una sustancia real o un fenómeno, va más lejos que los partidarios más exagerados del empirismo.
c) Con la teoría de santo Tomás tiene afinidad más o menos marcada la de Kant: 1º según que enseña que entre el orden sensible y el inteligible, entre la sensibilidad y el entendimiento existe una diferencia esencial, primitiva y absoluta: 2º en cuanto que considera los conceptos, como resultado o producto de la actividad del entendimiento aplicada a las representaciones o intuiciones de la sensibilidad: 3º en cuanto enseña que estos conceptos del entendimiento son como los elementos del juicio explícito o actual: 4º según que admite en principio que la sensibilidad es la que suministra al entendimiento la materia para el conocimiento intelectual, bien que no conviene con santo Tomás en cuanto al modo con que esto se verifica.
B) Por su parte Cousin presenta una teoría ideológica que tiene puntos de contacto con la escuela psicológica y también con la ontológica; pues enseña
a) Que el hombre contiene en la propia conciencia o en el yo humano las tres ideas capitales y fundamentales de las [412] cuales emanan todas las demás, y consiguientemente la ciencia humana: estas ideas son las de finito, la de infinito y la de relación entre los dos.
b) Hay en nosotros una manifestación espontánea de la actividad intelectual, y otra manifestación refleja. Con la primera percibimos confusamente las tres ideas expresadas, las mismas que constituyen los elementos del conocimiento intelectual y científico: con la segunda percibimos de una manera explícita, clara y distinta esas mismas ideas, desarrollándolas y aplicándolas. Como se ve, esta doctrina coincide bastante con la de Gioberti.
c) La razón humana de cada individuo percibe las verdades absolutas y necesarias en la Razón divina, impersonal y universal, que se comunica o revela a cada uno de los hombres, sin ser propia, individual o personal a ninguno de ellos.
La refutación de estas teorías se halla contenida en lo que se ha dicho acerca de las tres escuelas ideológicas, así como al hablar del panteísmo y escepticismo.
C) Hay otra tercera teoría ideológica que apellidaremos teoría de la representación sensible, y que puede condensarse en las siguientes afirmaciones:
1ª El entendimiento humano es, por su misma naturaleza o esencia, una facultad capaz de percibir y conocer los objetos espirituales y puramente inteligibles, y también los materiales y sensibles de un modo espiritual e insensible, o sea bajo la forma de universalidad.
2ª Esta facultad no se reduce al acto segundo, es decir, no puede entender actualmente sino a condición de ser aplicada o unida al objeto; pues la misma experiencia nos enseña que no podemos pensar sobre un objeto, sin que éste se halle presente de alguna manera con la facultad pensante, o en otros términos, sin que el objeto pensado se halle dentro de nuestro entendimiento, o unido de una manera u otra.
3ª Para realizar esta presencia y establecer esta comunicación o unión inteligible del objeto con el entendimiento, basta la presencia o existencia del objeto en la sensibilidad, [413] bien sea que la sola sensación haga presente al entendimiento la cosa sentida, como pretenden algunos; bien sea que el entendimiento se una al objeto como representado o contenido en las representaciones sensibles, según quieren otros.
Balmes, el P. Cuevas, con algunos otros escritores modernos de filosofía católica, abrazan y defienden esta teoría ideológica, la cual, aunque sencilla, fácil y exacta a primera vista, está muy lejos de resistir al examen imparcial y severo de la razón, por parte de la tercera afirmación, que es la que separa esta teoría de la doctrina de santo Tomás; pues por lo que hace a las dos primeras afirmaciones, se halla en completo acuerdo con la teoría del doctor angélico.
Que la teoría de la representación sensible es contraria a la doctrina de santo Tomás, y falsa en realidad en orden a la tercera de sus afirmaciones, se evidencia con el siguiente raciocinio. Nuestro entendimiento no puede entender objeto alguno sin que éste posea inteligibilidad actual, o como decían los Escolásticos, si no es actu intelligibile; porque primero es naturalmente el ser inteligible que es ser entendido actualmente, así como, según el orden de la naturaleza, el cuerpo no puede ser visto sino a condición de ser visible; es así que las cosas u objetos, según el modo que existen en la sensibilidad, no son inteligibles actualmente, es decir, no poseen las condiciones necesarias para la inteligibilidad actual: luego es inadmisible en buena y racional filosofía el decir que el entendimiento percibe su objeto en las representaciones sensibles, o que se une con su objeto, según el modo con que éste existe en la sensibilidad. En efecto; así como la inteligibilidad primaria, remota y fundamental, se constituye por la realidad y ser del objeto, el cual en tanto es inteligible en cuanto tiene realidad y ser propio, así también la inteligibilidad próxima e inmediata se constituye por la universalidad, siendo una verdad de sentido común en filosofía, que el objeto propio del entendimiento es el universal: luego siendo igualmente incontestable que el objeto contenido y representado en la sensibilidad y representaciones sensibles, sin excluir las de la imaginación, se presenta como singular, [414] es preciso admitir que el objeto, bajo estas condiciones, no es inteligible, o no posee la inteligibilidad próxima, actual e inmediata que exige y presupone el acto del entendimiento. Luego la teoría ideológica de la representación sensible es inadmisible en buena filosofía, e incompatible con la distinción real y primitiva entre el orden sensible y el orden inteligible, entre el objeto del entendimiento puro y el objeto de los sentidos, entre la inteligibilidad remota, potencial y radical del objeto, y la inteligibilidad próxima, actual e inmediata del mismo.
¿POR QUÉ RECHAZAR COMO FALSO AL VATICANO II?
¿POR QUÉ RECHAZAR COMO FALSO AL VATICANO II?
INTRODUCCIÓN
o cristianas de libertad moral y jurídica, igualdad entre el error y la verdad y una supuesta fraternidad de las víctimas con sus verdugos. Doctrinas secularmente condenadas por la Iglesia penetraron en el Concilio bajo apariencias engañosas. El orgullo de los ateos contra Dios se camufló bajo el “culto del hombre” establecido por Pablo VI y por el Concilio al decretar el”derecho del hombre” de obrar contra la verdad y los mandamientos de Dios, igualando todas las falsas religiones con la única verdadera en una “igualdad jurídica” (aequalitas jurídica) y reivindicando de parte de los corderos la unión fraterna para con los lobos que los devoran, la fraternidad “sin discriminación por razones religiosas” entre el Templo de Dios y los de los ídolos. Pretenden equiparar la ciudad cristiana a la ciudad de Lucifer y hacer que los hijos de Dios no luchen más contra los que luchan contra Dios. La pretensión de las nuevas doctrinas fue eliminar la dicotomía entre la generación de Cristo y la del demonio que León XIII describió en la “Humanum genus”: “El linaje humano está dividido en dos bloques diversos y adversos: uno combate por la verdad y por el bien; el otro, por todo cuanto es contrario a la verdad y a la virtud”. El Concilio vino a predicar aquello que Gregorio XVI llamó “deliramentum” y que San Agustín denominó como “derecho de perdición”: “el derecho de los que no cumplen la obligación de seguir la verdad y de adherirse a ella” (2.9). Es el “derecho” concedido al “non serviam” de Lucifer. Para encubrir con “velo de malicia” tal absurdo, el Concilio se sirvió de la Filosofía agnóstica de los ateos: niega la objetividad de la distinción entre verdad y error, entre bien y mal. Así, la noción de Dios, de verdad y de ley divina, se vuelve ignorada e igualada a su negación: se afirma o se niega libremente, subjetivamente, lo que se quiere, como error o verdad. Los límites entre el “deber” verdadero y lo que está contra el deber quedan subordinados al”criterio propio libre” de cada uno. Innumerables veces, ya sea la Filosofía católica, ya sea el Magisterio de la Iglesia, condenaron tal doctrina absurda y pusieron en evidencia los sofismas por los cuales fue propuesta férreamente por los enemigos de la Iglesia. Pero, como avisara San Pío X, éstos se infiltraron entre los hombres de la Iglesia y se declararon falsamente “católicos”. Penetraron en el Concilio: conquistaron a aquél que se sentaba en la Cátedra de Pedro. Y entonces vimos allí a un “papa” decretar ese derecho satánico y hablar del”culto del hombre” al final del Concilio. Dentro de los límites de este artículo analizaremos algunos puntos de la Filosofía y Teología conciliares, mostrando la perversión de la razón y la herejía que mancha la Revelación y el Magisterio tradicional católico. De allí que se puede y se debe rechazar esa “Iglesia conciliar” como “falsa religión cristiana”, “enteramente ajenas a la única Iglesia de Cristo” (Pío XI Mortalium ánimos). Quien no lucha por la verdad y por el bien pertenece al “bando adversario” y no a la “ciudad de Dios”.PRIMERA PARTE
EL AGNOSTICISMO DE LA FILOSOFÍA CONCILIAR
1.1. Tres sofismas fundamentales
A. El conocimiento humano
B. La acción humana

Del Relativismo universal en el conocimiento pasa, contradictoriamente, al Subjetivismo universal en el obrar. ¿Cómo conoce objetiva y umversalmente la “naturaleza” del hombre, quien afirma conocer todo “mediante conscientia propria” en el sentido lógico? Esa naturaleza así conocida, ¿no es también subjetiva, propia? ¿Cómo sabe que los actos interiores son universalmente libres en todos? Si son libres bajo el aspecto lógico, si en este aspecto no son necesarios, nada puede afirmar de “naturalezas” y de sus exigencias: la negación es ahí equivalente a la afirmación. Si los actos interiores son psicológicamente libres, pues conocemos nuestra voluntad como tal, sabemos que las leyes morales no son libres, como no lo son las verdades lógicas. ¿Cómo habla de “otros” quien sólo conoce “su” conciencia subjetiva? La “exigencia” entonces no viene del objeto, de las leyes divinas, de Dios, sino de sí mismo. Tenemos la contradicción: una necesidad libre. Entonces, por el sofisma, se pasa de la libertad psicológica a la libertad lógica “de pensamiento” y a la libertad moral interior o exterior, “social”. Todo cuanto el hombre quisiere interiormente será libre socialmente: moral e inmoral, religioso e irreligioso, verdad y error, serán cosas dependientes no de objetos más allá de la conciencia subjetiva, sino del “proprio libero consilio” agnóstico.
C. La superioridad sobre la autoridad de Dios
De esas premisas equívocas, de sentido doble, concluye el Concilio que el gobernante civil “excede sus límites si presume dirigir o impedir actos religiosos” (3.11). ¡Malicia pura! Si el gobernante es hombre como los gobernados y si no somos agnósticos, ambos, él y lossubditos, están regidos superiormente por las leyes universales del conocer, por la verdad objetiva y por las leyes universales del obrar, las leyes divinas religiosas. La ley humana está “regulatavelmensurataquadamsuperiori mensura”, dice SantoTomás (S.Theol. 1-2, 95,3), y el gobernante es un “regulansregulatum”. Entonces, sólo por el agnosticismo universal el acto “religioso” está relativizado por el”proprio liberoconsilio” de cada uno. Sólo por él los gobernantes y gobernados son desvinculados de las necesidades, no libres de los objetos, de la verdad lógica y moral. Sólo por él, la propia revelación exterior está desligada de la autoridad mayor en la tierra en “res religiosa”, el Sucesor de Pedro, para ser dejada al criterio libre de cada uno. Por el agnosticismo pasa a ser “cosa religiosa” no sólo la verdad religiosa natural y revelada, sino también lo que está contra la moral y la religión. He allí los fundamentosviperinos del VaticanoII.
1.2. Profesión de fe herética
1.3. Teología experimental agnóstica
El Concilio, sin embargo, afirma que “aunque la Revelación divina no afirme expresamente ese derecho (nonexpresseaffirmetjus)”, con todo ella muestra la “dignidad del hombre” y de ahí concluye que semejante doctrina”tiene raíces en la Revelación divina” (radiceshabet) (9,2). Ahora bien, es falso que la Revelación solamente “no exprese” ese derecho: ella expresa lo opuesto. Y si muestra la dignidad ontológica del hombre, dotado de libertad psicológica (creado a imagen y semejanza de Dios), ella también evidencia la discriminación moral entre buenos y malos, y lógica entre verdad y error. Sólo una falsa “revelación” agnóstica mostraría una “dignidad” agnóstica del “hombre”. El propio término “hombre” es universal y no relativista, no un mero “sentimiento” subjetivo. Pero el Concilio pretende que el conocimiento de esa dignidad del hombre y de sus “exigencias” “se volvieron más conocidas a la razón humana (plenius) por la experiencia de los siglos”, “persaeculorumexperientiam” (9.1.). Entonces, la “Revelación” conciliar viene por la “razón” de cada uno y por la “experiencia”, por una razón agnóstica que “no discrimina por razones religiosas”, por el “sentimiento religioso”. Se pretende la evolución de la verdad: hoy esa “dignidad” sería de conocimiento “más pleno” para una razón que no alcanza la verdad. ¡Contradicción! ¡Injuria a la Civilización cristiana!
1.4. Igualdad jurídica entre el error y la verdad
SEGUNDA PARTE
APOYO DEL CONCILIO AL AGNOSTICISMO Y A LA HEREJÍA
2.1. Mutilación de la Revelación y sofismas
2.2. Eliminación de la defensa social de la verdad
2.3. Sólo predicar, sin régimen jurídico
2.4. Negación de la autoridad divina de Cristo
2.6. La superioridad de los derechos de Dios
2.7. La Redención obtuvo la liberación de los Mandamientos
2.8. Dios respeta la dignidad de los malos
2.9. Cristo ordenó el “derecho” de obrar mal
2.10. Solamente castigo en el Día del Juicio
Ahora bien, tal doctrina es “herética”. Tanto Dios como sus ministros terrestres tienen derecho y poder de imponer penas temporales. Para eso, San Pablo habló de la “espada” en las manos del gobernante y Cristo usó el látigo. En el Salmo 88, 32, Dios habla sobre los que “y no guardaren mis mandamientos”: “castigaré con la vara sus iniquidades y con azotes sus pecados”. San Pablo habla del fin medicinal y salvífico de la pena temporal: “ut salvus fiat spiritus ejus in die Domini” (ICor. 5, 5). Entonces, el Concilio quiere la perdición eterna de las almas, el”derecho de perdición”. Si Cristo “censuró” la incredulidad, no dio “derecho” de no creer ni tampoco de violar sus leyes. Trento habla de la “pena temporal a ser pagada en este siglo” (D.S. 1580). Pío XI enseña: “Cristo tiene el derecho de imponer penas a los hombres todavía vivos (adhuc viventibus)” (Quas primas). Y Pío IX habla del deber de los gobernantes de “reprimir con sanciones a los violadores de la religión católica” (Quanta cura). Luego, es falsa la doctrina conciliar. Y el juicio individual de cada uno, “por sí mismo”, no le quita a nadie, gobernantes y gobernados, los deberes sociales por los cuales ha de rendir cuentas a Dios. Dijo Dios a Ezequiel: “.. .y tú no le previnieres ni hablares para amonestar al impío [que se aparte] de su perverso camino y viva, ese impío morirá en su iniquidad; mas Yo demandaré de tu mano su sangre” (Ez. 3, 18). Santo Tomás, comentando las Escrituras, enseña que los gobernantes “rendirán cuentas a Dios por las almas de sus subditos”, al rendir cuentas “por sí mismo” (In Hebr. 13, 17); “les será imputado si hubieren sido negligentes en hacer lo que su deber requería” (In Rom. 14, 12).
2.11. La coacción causaría la muerte del alma
Afirma el Concilio: Cristo “no quiebra la caña cascada, ni extingue la mecha que aun humea”.
2.12. La Iglesia en espíritu
2.13. Bastan la Fe y el Bautismo sin las obras
2.14. Basita la fe fiducial de los herejes
2.15. Mártires de la libertad contra Dios
TERCERA PARTE
CONDENACIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA
LOS ADELANTADOS DEL NEO-MODERNISMO
LOS ADELANTADOS DEL NEO-MODERNISMO
que negaron el carácter sacrificial de la Misa
Traducción: Sofronio
Título original: Denying the Sacrificial Character of the Mass
Dr. Carol Byrne, Gran Bretaña
La obra de Fr. J. Jungmann (otro desgraciado, jesuita de la era contemporánea, al que le hubiera venido bien aplicar el Breve del Papa Clemente XIV Domuinus ac Redemptor por el cual se suprimió a perpetuidad a la Compañía de Jesús ¡ Si San Ignacio y San Francisco Javier levantaran la cabeza echarían a estos perniciosos y malvados jesuitas de la Compañía a patadas! Leer aquí el Breve, si apetece, ya que es un texto fundamental para comprender la historia de los jesuitas y su lucha contra la Iglesia Católica a pocas décadas de la muerte de san Ignacio, cuya obra no tardaron en traicionar ), Historia de la Misa, inquieta al lector católico que se acaba preguntando: ¿Por qué dedicó una década de investigación minuciosa y meticulosa para producir una monumental obra que desacreditó la Fe y la práctica de casi toda la historia de la liturgia de la Iglesia? ¿Qué trató de lograr Jungmann ?
Toda su preocupación fue reunir las “pruebas” para demostrar que, poco después de los primeros años del cristianismo, la liturgia de la Iglesia se había convertido en “doctrinalmente corrupta” mediante su teología de la Misa y del sacerdocio. Su obra magna fue un esfuerzo de grandes proporciones para tratar de convencernos de esa falacia. Fue como si se hubiera propuesto enterrar el Rito romano bajo una compleja red de falsedades; toda su obra consistió, pues, en la elaboración de un monumento funerario o en la construcción de un enorme palacio lúgubre para conmemorar el fallecimiento de la Misa.
Pero, por supuesto, no tuvo mayor éxito que los protestantes de la Pseudo-Reforma tuvieron en su momento, los cuales se embarcaron en la misma herejía. La Misa tradicional ha venido confirmando indefectiblemente a lo largo de los siglos la fe de los Apóstoles en el verdadero significado del Santo Sacrificio, la Presencia Real y su propio sacerdocio.
Un adelantado del Neo-modernismo
Jungmann consiguió, sin embargo, ser uno de los pioneros con el suficiente éxito para lograr influir en los líderes de la Iglesia y responsables políticos progresistas para aceptaran sus ideas neo-modernistas.
Su trabajo es un ejemplo destacado de cómo el poder de la falsa racionalización condujo al movimiento litúrgico a la deriva: Como veremos más adelante, él proporcionó teorías sobre cómo las doctrinas tradicionales debían entenderse en una perspectiva ecuménica, es decir, de una manera aceptable para aquellos que estaban fuera de la Iglesia Católica y lejos de la verdadera Fe.
De hecho, Jungmann, cuyo pensamiento teológico resultó ser notablemente similar a la de los protestantes del siglo XVI, propició nada menos que un rechazo a la doctrina de la Misa como la Iglesia Católica siempre la ha entendido.
La privilegiada ubicación de Jungmann como consultor de la Comisión Litúrgica de Pío XII le aseguró que se adoptaran algunas de sus ideas para las reformas de 1955 de la Semana Santa. Es de resaltar, sin embargo, que el resto de sus opiniones encontrarían una rápida aceptación en la Constitución de Liturgia del Concilio Vaticano II (él participó como miembro de la Comisión Preparatoria) y en el Novus Ordo de la Misa (él fue un miembro del Consilium de Bugnini). Así se revela el vínculo directo existente entre el modernismo condenado por el Papa Pío X y el artículo fatídico nº 7 de la Instrucción General del Novus Ordo de 1969, firmado por Pablo VI(1) que define la Misa en un sentido protestante, como “Cena del Señor” y la reunión del pueblo de Dios o Sinaxis .

Josef Jungmann, S.J., el “hombre del momento ‘en la Reforma Litúrgica
Ataque a la Misa desde el interior de la Iglesia
Los antecedentes teóricos para el herético artículo 7 de Instrucción General del Novus Ordo firmado por Pablo VI, se remontan a los primeros años del siglo XX mediante la publicación de un libro, Mysterium Fidei, (2) que fue muy influyente en el movimiento litúrgico. Su autor, el P. Maurice de la Taille, SJ (otro jesuita), propuso, en contra de las enseñanzas de los Padres de la Iglesia, (3) Santo Tomás de Aquino (4) y el Concilio de Trento, (5) que la Misa no contiene ninguna realidad de inmolación.
Precursor del rampante modernismo actual, De La Taille establece el marco para la Nueva Misa
Ahora podemos ver cómo esta teoría, presentada en 1921, tenía tales consecuencias potencialmente devastadoras para la Iglesia. Porque sin la inmolación mística del Cordero en el Sacrificio del Altar, no habría necesidad de un sacerdote para sacrificar. La misa se reduciría a una oblación simple, una ofrenda de alabanza y agradecimiento hecha por la comunidad. Los agentes primarios de la Eucaristía serían, por lo tanto, el Pueblo de Dios que, a través de su bautismo, ofrecerían la misa a través de su representante, el sacerdote. (6)Este modelo corporativo se denominó por De La Taille el “sacrificio de la Iglesia” para reemplazar al Sacrificio de Cristo que se lleva a cabo únicamente por el ministro ordenado. (7) Se convirtió en la perspectiva dominante del movimiento litúrgico y fue promovido por las figuras clave de condenada théologie nouvelle. Fundamentalmente, se valora como un avance ecuménico importante, porque elimina la objeción protestante a la Misa, ya que estos herejes niegan que sea el medio de la aplicación de los méritos de la Cruz a las almas a través de la inmolación mística de Cristo en el altar. Fue por esta razón que el teólogo anglicano, el Dr. Eric Mascall, observó astutamente que esta teoría de De LaTaille (8) “excita una gran y violenta polémica dentro de la comunión católica, a la vez que tanta admiración en la nuestra (la anglicana).” Uno se pregunta cómo con un título tan católico, Mysterium Fidei , alcanzó a leerse por un protestante, a quien le agradó el libro y lo difundió.

Dom Lambert Beauduin
Lambert Beauduin fue uno de los primeros en asumir la tesis de De La Taille y declararla como un importante salto en el desarrollo teológico (9) (ver aquí) y lo describió como un alivio de la obsesión de hablar siempre de ” la inmolación”. (10) Karl Rahner, (la vaca sagrada que casi todos los seminaristas estudian desde 1965) considera el trabajo de De La Taille muy estimulante y esclarecedor. (11) En su opinión,Mysterium Fidei “debería haber sido leído por todo teólogo en el campo de la nueva teología y ser [fuente] de investigación activa en teología.” (12) Henri de Lubac se regodeó en 1967, en vísperas del lanzamiento del Novus Ordo de la Misa que la teología litúrgica de De La Taille había ganado mucha aceptación : “La inmensa oposición que despertó Mysterium Fidei, es ahora sólo un recuerdo y la esencia de lo que él enseñó es hoy comúnmente aceptada” (13)¿Aceptado por quién? Los términos de referencia de De Lubac se limitaron a señalar el consenso estrecho de expertos litúrgicos, pero la amplia franja de fieles católicos siguió creyendo en la Misa como un místico Monte Calvario, no una “Cena del Señor” protestante como el artículo 7 de la Instrucción de Pablo VI indicaría . En Joseph Jungmann la teología sacramental ha sido tomada a manera de préstamo,en gran medida, de la herética obra De La Taille, de la cual ha cogido principalmente la herejía de la “no imnmolación:
La teoría (herética) de la “no inmolación ‘
A pesar de la enseñanza de Pío XII (14), según la cual la Misa es la re-presentación y actualización del Calvario y, por tanto, contiene una inmolación, Jungmann insistió:” Esta re-presentación es de hecho una especie de ofrenda (offerre), pero no es propiamente una ofrenda de sacrificio (sacrificari), una inmolación. “(15)
Jungmann rechazó la idea central de la Misa como una renovación del sacrificio de Cristo en el Calvario
En otras palabras, él defendió que el sacrificio de la Misa no es en realidad el mismo sacrificio de la Cruz, incruento, y que la inmolación mística que tiene lugar no es la de un ser real y ni siquiera actualización. Pero aquí está el veneno progresista: si la Iglesia compromete su autoridad infalible en una doctrina que no tiene ninguna base en la realidad objetiva, entonces, ¿Cómo podemos creer que algo de lo que enseña sea verdad? ¿Cómo trata el jesuítico Jungmann de justificar su salida herética, abandonando lo que el Concilio de Trento había establecido como de fide en la doctrina enseñada sobre la Misa? Alegó que la Iglesia nunca había estado preocupada por una distinción entre una oblación y una inmolación (16) hasta que “la presión de la controversia” generada por el Pseudo-Reforma obligó a la Iglesia a llegar a una teoría de la inmolación. (17) Jungmann dijo: “Pensar en la misa casi exclusivamente como un sacrificio es una actitud unilateral resultante de las controversias doctrinales del siglo XVI”. (18) A continuación se inyecta el veneno progresista: sus lectores han de llevarse a casa el mensaje de que la Misa como sacrificio real no era de origen apostólico.
El ‘sacrificio de la Iglesia´ (19)
Jungmann propuso su propia teoría (o más bien la de De La Taille) o novedosa doctrina de la Misa: “Pero cuando los intereses apologéticos retrocedieron y la cuestión una vez más surgió en cuanto a lo que es el sentido y el propósito de la Misa en la organización de la vida eclesiástica, fue precisamente este punto, el sacrificio de la Iglesia, lo que salió a la luz. … No hay nada más claro que la idea de que en la misa de la Iglesia, el pueblo de Cristo, la congregación aquí reunidos, ofrece el sacrificio a Dios Todopoderoso “. (20) Sin embargo, su uso de la palabra” sacrificio “fue deliberadamente confusa para ocultar lo que realmente quería decir: una ofrenda de alabanza y agradecimiento por la comunidad. (21) .
(Comentario: Incluso, me he encontrado con sacerdotes tradicionalistas tan despistados que me han ofrecido para leer y estudiar, la obra de este impío; el cual ha sido gran maestro, junto con Rahner y otros heresiarcas, de casi todo el clero habido desde 1965, es decir, maestro de casi todos los sacerdotes y obispos actuales ¿le extraña a alguien la crisis actual, dada la deformación del clero, incluidos los titulados ? Se repite la historia, la putrefacción del clero es la causa de tan grandes males; si uno hace un recuento de herejes en la historia, la inmensa mayoría fueron obispos y presbíteros.)
Lo escrito entre paréntesis en color marrón no pertenece al original y es un comentario añadido del editor del blog.
- “La Cena del Señor, o la Misa, es la reunión sagrada o congregación de los hijos de Dios se reunieron, el sacerdote que preside, para celebrar el memorial del Señor.”
- M. de la Taille, Mysterium Fidei, París, G. Beauchesne 1921.
- San Agustín, por ejemplo, enseñó que una inmolación real tiene lugar en la misa: “¿No fue Cristo inmolado sólo una vez en su misma persona? En el sacramento, sin embargo, él se inmoló por el pueblo, no sólo en cada solemnidad Pascua, pero en todos los días; y un hombre no sería mentir si, cuando se le preguntó, tuviera que responder que Cristo está siendo inmolado “(Cartas98: 9).
- Con referencia a la Eucaristía, Santo Tomás de Aquino dice: “Es propio de este sacramento que Cristo debe ser inmolada en su celebración”, para el Antiguo Testamento contiene sólo las cifras de su sacrificio (Summa,III, 83, 1).
- El Consejo de la sesión Trent 22, capítulo 2, afirmó: “En este divino sacrificio, que se celebra en la Misa, el mismo Cristo está contenida y inmolado de manera incruenta, que una vez ofreció a sí mismo de una manera sangrienta en el altar de la Cruzar.”
- Padre de la Taille declaró: “Los autores del sacrificio, de una manera que le es propia y personal para ellos, son los fieles cuyos dones son por las manos del sacerdote dirigida a Dios bajo la forma del cuerpo y la sangre de Jesucristo” (El Misterio de la Fe y Human Opinión,Nueva York: Longmans, verde y Co., 1930, p 134)..
- Padre de la Taille declaró: “El poder y el acto de pases sacrificando de la Cabeza al cuerpo” (MysteriumFidei, vol 2, p 193..).
- EL Mascall, Cristo, el cristiano y la Iglesia(Londres: Longmans, 1946), p. 168 apud Francis Clark, sacrificio eucarístico y la . (Londres: Darton, Longman y Todd, 1960), pp 263-264
Cabe destacar, entre los que se opusieron de la Taille eran P. Alfred Swaby, “Una nueva teoría del Sacrificio Eucarístico, americana Eclesiástica Review, 69 (1923), pp 460-47. 3; Padre Vincent McNabb, “Una nueva teoría del Sacrificio de la Misa,” Irish Ecclesiastical Review 23 (1924), pp 561 hasta 573.; y Dom Anscar Vonier, abad de Buckfast Abbey, una clave para la Doctrina de la Eucaristía (Londres: Burns, Oates y Washbourne, 1925). - Beauduin, “Le Saint Sacrificio de la Messe: A propos d’un Livre reciente”, en Les preguntas liturgiques et paroissiales,vol. VII, 1922, pp. 197-198. Afirmó: “Le Cristo n’a été immolé réellement qu’une seule fois: ce fut dans le sacrificar sanglant de la Pasión. Par contre ni la Cène, ni la Messe ne contiennent une inmolación réelle et distincte d’aucune sorte. “(Cristo fue inmolado en la realidad sólo una vez:. Que estaba en el sacrificio cruento de la Pasión Sin embargo, ni la cena ni la Misa contiene una inmolación real y distinta de cualquier tipo. “)
- , P. 202: “La thèse du P. de la Taille est une délivrance et soulagement ONU.” (. P. tesis de la de Taille es una liberación y un alivio)
- Karl Rahner opinó: “¿Qué es lo que hace que el propiamente histórico en estudios como los de de Lubac o de la Taille tan estimulante y al grano? Sin duda, es el arte de la lectura de textos de tal manera que no se conviertan simplemente votos emitidos a favor o en contra de nuestras posiciones actuales (posiciones tomadas hace mucho tiempo), pero dicen algo para nosotros que en nuestro tiempo no hemos considerado en absoluto o no lo suficientemente cerca de la realidad en sí. “” Las perspectivas de Teología Dogmática, “en las investigaciones teológicas,I (Baltimore: Helicon Press, 1961), pp 09/10..
- Karl Rahner, “latín como lengua Iglesia”, en Investigaciones Teológicas,V (Londres: Darton, Longman y Todd, 1966), p. 397.
- de Lubac, El misterio de lo sobrenatural(Herder y Herder, 1967), p. 4.
- Pío XII había dicho en Mediator Dei,91: “La inmolación incruenta en las palabras de la Consagración, cuando Cristo se hace presente en el altar, en el estado de la víctima, se lleva a cabo por el sacerdote y por él solo, como representante de Cristo y no como representante de los fieles “.
- Jungmann, La Misa del rito romano,1, p. 184.
- Pero Santo Tomás de Aquino ya había desmentido este punto de la Summa (q. 85, art. 3), cuando dijo que “cada inmolación es una ofrenda, pero no a la inversa”, es decir, no todos los oblación es una inmolación.
- Jungmann, La Misa del rito romano,1, p. 184.
- Jungmann, Al anunciar la Palabra de Dios,del alemán por Ronald Paredes (Londres: Burns & Oates, 1967), p. 112.
- Jungmann era consciente de su deuda con la de la Taille en este punto. De hecho, los estados Jungmann (cf.La Misa del rito romano,.. Vol 1, p 182, nota 21): “En los últimos tiempos el sacrificio de la Iglesia se ha dado énfasis teológico por el señor de la Taille, Mysterium Fidei(París, 1921). “
- , P. 180.
- Jungmann cree que la Eucaristía “no es principalmente un objeto de nuestra adoración, ni para el alimento del alma, pero es, como su nombre indica, un sacrificio de acción de gracias, de sacrificio dentro de la congregación reunida”. También afirmó que este celebración comunitaria es la “función principal y verdadero” de la Misa (Al anunciar la Palabra de Dios, pág. 110)
Ideología: La escuela psicológica 5/8
Escuela psicológica
Ya hemos dicho que Descartes pertenece en parte a la escuela ontológica o sea a una de sus fases, según que admite la existencia de ideas innatas. Esto no impide que bajo otro punto de vista pueda colocársele entre los partidarios del psicologismo ideológico, habida razón de la doctrina que más de una vez consigna, al considerar el yo o los fenómenos de conciencia como la fuente real y el origen de los conocimientos intelectuales. Así es que su teoría ideológica puede considerarse como una mezcla de ontologismo y psicologismo. Dejando, pues, a un lado la teoría cartesiana, examinaremos la teoría de Fichte, genuino y lógico representante del psicologismo ideológico.
Para Fichte todos los conocimientos intelectuales, y por consiguiente todas las ideas, no son más que manifestaciones de la actividad del yo puro. Este yo puro se pone a sí mismo en cuanto y porque se conoce, y pone todas las demás cosas o el no yo, de la misma manera. Es decir, que el yo puro es la única realidad que existe, del cual nacen o salen todas las cosas: en otros términos, todas las demás cosas no son más que modos, fenómenos, apariencias, fases varias del yo puro que se pone a sí mismo conociéndose, y se conoce poniéndose. El yo empírico o sean las almas singulares, lo mismo que el no yo o el mundo externo, son modos y conocimientos del yo puro, el cual es pensamiento puro, o lo que es lo mismo, no envuelve ni sujeto ni objeto determinado.
Esta teoría ideológica, si es que tal nombre merece este conjunto de absurdos que produce vértigos cuando el pensamiento trata de fijarse sobre él, se halla refutada en primer [410] lugar por todas las razones e inconvenientes que militan contra el panteísmo, y lo que es más, contra un panteísmo nihilista. Porque en realidad de verdad la teoría de Fichte niega y destruye toda realidad, toda vez que el yo puro, con el cual, en esta teoría, se identifican las almas, el mundo y Dios, se constituye por el pensamiento puro, o sea con precisión de todo sujeto y de todo objeto. Ahora bien; un pensamiento sin objeto pensado, ni sujeto pensante, es una mera abstracción del entendimiento, es nada en sí misma o a parte rei. En segundo lugar, al suponer y afirmar que el yo pone o comunica la existencia a las cosas conociéndolas, atribuye al hombre lo que es propio de Dios, o mejor dicho, supone que el hombre es Dios, y hasta más que Dios, toda vez que la producción o existencia real de las cosas no depende del solo conocimiento especulativo de las mismas, como supone Fichte, sino del conocimiento práctico o acompañado de la determinación libre de la voluntad divina.
Añádase ahora a esto, por una parte, que todas las afirmaciones contenidas en esta teoría no son más que ficciones de la imaginación e hipótesis tan gratuitas como absurdas, y por otro lado, que envuelve el ateísmo más explícito y repugnante, toda vez que Dios es puesto por el yo puro, es una modificación o fase del mismo, sin realidad sustancial, ni existencia propia. Después de esto, no puede menos de reconocerse que la única teoría ideológica presentada por la escuela psicológica hace poco honor a ésta.
Ideología: La escuela ontológica 4/8
Escuela ontológica
Esta escuela presenta dos manifestaciones principales. La primera comprende los filósofos que defienden bajo una forma u otra la existencia de ideas innatas: la segunda comprende la escuela ontológica propiamente dicha, o sea los filósofos que buscan en Dios el origen de las ideas y conocimientos intelectuales del hombre.
§ I
Sistema o escuela de las ideas innatas.
Las escuelas principales que admiten ideas innatas, aunque bajo puntos de vista diferentes, son la de
A) Platón, cuya teoría abraza: 1º la preexistencia de las almas, su unión con el cuerpo humano como castigo de faltas cometidas en su existencia anterior; y como consecuencia lógica de todo esto, la afirmación de que cuando se realiza la unión con el cuerpo, llevan ya consigo las ideas que poseían antes.
2º Estas ideas, adormecidas y obliteradas en cierto modo a causa de la unión con la materia, reaparecen en la conciencia humana y son percibidas de nuevo por la inteligencia, a medida que los objetos que les corresponden se presentan a la sensibilidad o son percibidos por los sentidos.
3º De donde se infiere que las percepciones y representaciones sensibles, más bien que causas verdaderas y reales, son y deben apellidarse meras ocasiones de la ciencia y del conocimiento intelectual.
Con la teoría de Platón tiene no poca afinidad la de
B) Leibnitz, la cual puede reducirse a lo siguiente: 1º Dios, al crear las almas humanas, les infunde «ideas confusas e implícitas de todos los objetos contenidos en el Universo,» de [398] manera que el alma posee en su sustancia y desde su origen la representación, al menos confusa, del Universo y de todos los objetos en él contenidos.
2º Estas ideas innatas, pero confusas, implícitas y potenciales, pasan a ser distintas, explícitas y actuales, según que los objetos externos producen, o mejor dicho, ocasionan diversas mutaciones en el cuerpo con el cual está unida el alma. Bajo este último aspecto, la teoría de Leibnitz no difiere mucho de la de
C) Bonald, cuya teoría ideológica que suele denominarse tradicionalismo y también y también exteriorismo, puede condensarse en las siguientes afirmaciones:
1ª El alma humana lleva consigo desde su origen, si no todas las ideas que después aparecen o se manifiestan en la inteligencia, al menos aquellas que constituyen y contienen las verdades fundamentales de la metafísica y de la moral, como son la existencia de Dios, su unidad, la libertad e inmortalidad del alma, la vida futura, la distinción del bien y del mal moral, los principios o prescripciones de la ley natural, con otras verdades análogas del orden metafísico, moral y social.
2ª Estas nociones o ideas innatas u originarias, permanecen en la inteligencia en un estado imperfecto, o sea como implícitas, informes y en estado de involución, hasta que son fecundadas por el lenguaje externo y la enseñanza social, con cuyo auxilio se desarrollan, esclarecen y adquieren precisión dichas ideas.
3ª Y no solamente esas ideas o nociones fundamentales son innatas, sino que además el mismo lenguaje que sirve de medio para su desenvolvimiento y aplicación, no puede ser inventado por el hombre, y fue comunicado al género humano por infusión o revelación de Dios. [399]
Tesis
Es inadmisible en buena filosofía la teoría de las ideas innatas, tanto la de Platón, como las de Leibnitz y Bonald.
Prueb. la 1ª parte, o sea en orden a la teoría de Platón.
a) Esta teoría es, en primer lugar, completamente gratuita, y por consiguiente inadmisible en toda buena filosofía, puesto que estriba toda ella en la hipótesis gratuita de la preexistencia de las almas y de su unión con el cuerpo en castigo de culpas.
b) Se halla en contradicción con la experiencia interna y la observación psicológica que nos enseñan de consuno, que los sentidos, sus percepciones y representaciones, son algo más que meras ocasiones de las ideas y conocimientos intelectuales, y que ejercen un verdadero y real influjo en la producción y determinación de estos fenómenos. Lo que observamos en los ciegos de nacimiento y en los que carecen de cualquier sentido, demuestra con bastante claridad que entre las representaciones sensibles y las inteligibles, existen relaciones más íntimas, necesarias, directas y eficaces, que las que convienen a meras ocasiones.
c) Como observa con mucha razón santo Tomás, con semejante teoría sería imposible señalar la razón suficiente de la unión del alma con el cuerpo, cuando menos habría que decir que esta unión no es natural al alma, ya porque tendría razón de castigo o pena, ya también porque determinaría el impedimento de las funciones intelectuales, cuyo ejercicio constituye la principal perfección del hombre.
Teoría de Leibnitz o 2ª parte de la tesis.
a) No es menos inadmisible en buena filosofía; puesto que esa idea congénita e innata del Universo, es pura y [400] simplemente una hipótesis gratuita, sin más apoyo ni fundamento que la inventiva de la imaginación (1).
{(1) Es esto hasta tal punto exacto, que el mismo Leibnitz confiesa que su teoría ideológica es un juego de la imaginación. «Ni pertenece a los filósofos, escribe, tratar siempre en serio las cosas, pues también hacen experiencia de las fuerzas de su ingenio, excogitando o fingiendo hipótesis.»}
b) Se opone, lo mismo que la de Platón, a la experiencia y observación interna, las cuales enseñan y demuestran la existencia de un influjo real y de verdadera causalidad entre la sensibilidad y la producción de las ideas intelectuales.
Añádase a esto, que a ser verdadera la teoría de Leibnitz, no podríamos tener ideas de aquellos objetos que no obran sobre los sentidos, ni pueden producir mutaciones en el cuerpo unido al alma, según exige la teoría de Leibnitz. Esto vale tanto como decir que no podemos tener ideas explícitas, actuales y distintas de la verdad, del orden o relación, de los ángeles, de Dios, &c.
Teoría de Bonald, o 3ª parte de la tesis.
Estribando toda ella en la hipótesis de que el lenguaje humano es el que constituye nuestras ideas, haciéndolas pasar de implícitas a explícitas, de informes a formadas, del fieri al esse, o del acto primero al acto segundo, basta demostrar la falsedad de semejante hipótesis, o sea que el lenguaje no puede producir dichas ideas. Esto se demuestra, porque
Si el lenguaje engendra las ideas en la mente, o esto se verifica cuando se conoce y sabe el significado en la palabra, o cuando no se conoce su significado. No puede verificarse en el primer caso; porque conocer o saber el significado de la palabra, equivale a poseer idea del objeto significado por la palabra, y por consiguiente ésta no puede ser causa de [401] aquella o engendrarla en nuestra mente, como pretende la teoría bonaldiana. Tampoco puede verificarse en el segundo caso, toda vez que la experiencia de todos los días nos enseña claramente, que el lenguaje o palabra pronunciada en presencia de un hombre que ignora su significación, por ignorar el leguaje o idioma a que pertenece, no engendra en su mente idea alguna del objeto que corresponde a aquella palabra en tal idioma.
Objeciones
Obj. 1ª Existen en nosotros ciertos principios o verdades que se llaman naturales, como son el principio de contradicción, el principio fundamental del orden moral, bonum est faciendum et malum vitandum, y en general, lo que llamamos primeros principios de las ciencias; es así que estas verdades no pueden decirse naturales, sino a condición de que las ideas que las constituyen lo sean también, y por consiguiente innatas o recibidas con y en la misma naturaleza: luego es preciso admitir algunas ideas innatas.
Resp. Los primeros principios de la razón, y con particularidad el principio de contradicción, pueden decirse connaturales e innatos, no porque ellos, ni las ideas que les sirven de elementos preexistan en la razón humana de una manera formada, actual, completa y explícita, sino porque las ideas que en ellos se contienen y sus relaciones, son formadas y conocidas por un movimiento espontáneo y natural de la inteligencia, bastando cualquier desarrollo de ésta, por imperfecto que sea, para que brillen en ella estas ideas, cuyas relaciones y valor objetivo son conocidos de una manera instantánea, fácil y clara por la razón, que entra en posesión de sí misma y de estas ideas por medio de una especie de intuición inmediata. La razón de esto debe buscarse en la naturaleza misma de la razón, la cual, como se ha dicho, consiste en una participación de la Inteligencia divina que contiene las ideas de todas las cosas; es una impresión de las razones eternas o de las ideas divinas más universales e [402] inmutables de su naturaleza, cuales son las de bien, mal, relación, causa, efecto, ser y no ser, &c., impressio rationum aeternarum, como la apellida santo Tomás. En suma: las ideas que constituyen los elementos de los primeros principios o verdades naturales, eternas, universales e inmutables, aunque no son innatas, en el sentido propio y riguroso de la palabra, pueden apellidarse innatas virtualmente, o in fieri próximo.
Obj. 2ª La experiencia demuestra que por medio y con el auxilio del lenguaje hablado y escrito, adquirimos ideas y conocimientos que antes no teníamos: luego el lenguaje engendra y produce las ideas en nosotros, como supone la teoría ideológica de Bonald.
Resp. El lenguaje por sí solo es incapaz de engendrar ninguna idea. Supóngase un niño ante el cual se pronuncian toda clase de palabras o sonidos articulados: jamás estas palabras producirán en él la idea o representación intelectual del objeto, si al mismo tiempo no se le hace comprender con señales, ademanes, &c., que a tal palabra corresponde tal objeto. Lo que hace el lenguaje articulado es desarrollar las ideas y conocimientos preexistentes, y esto de dos maneras principalmente: 1ª induciéndonos y ayudándonos a fijar nuestra atención sobre las ideas adquiridas de antemano, reflexionando sobre ellas, comparándolas con otras, y descubriendo nuevas relaciones y analogías: 2ª según que las palabras de otros hombres, al expresar sus ideas, sus juicios, raciocinios, &c., sirven de guía a nuestra razón, la llevan en pos de sí, y la conducen a procedimientos análogos. Por eso enseña con razón santo Tomás, que la palabra del maestro no es la causa principal de la ciencia del discípulo, sino más bien un mero instrumento, que coopera y auxilia la razón del discípulo, razón que es la verdadera causa eficiente de la ciencia que en el mismo se produce o engendra (1). [403]
{(1) En confirmación de esto, escribe también el mismo santo doctor: «Secundum hoc unus alium docere dicitur, quod istum [403] discursum rationis quem in se facit, alteri exponit per signa: et sic ratio naturalis discipuli, per hujusmodi sibi proposita, sicut per quaedam instrumenta pervenit in cognitionem ignotorum.» QQ. Disp. De verit., cuest. 11, art. I.}
Escolio
Hay otros filósofos, que sin ser partidarios tan explícitos y completos de las ideas innatas, como los tres cuyas teorías acabamos de discutir, se acercan más o menos a dichas teorías, presentando ciertos rasgos de afinidad con las mismas. Así podemos decir, que bajo este punto de vista, Descartes se aproxima a Platón, bien que en esta materia, como en otras muchas, se contradice a sí mismo, vacilando entre encontradas afirmaciones. Después de clasificar las ideas en adventicias, facticias e innatas, añade con imperturbable serenidad: «acaso también puedo pensar que todas son adventicias, o todas innatas, o todas hechas.» Sabido es que la teoría ideológica de Wolf coincide, en su mayor parte, ya que no completamente, con la de Leibnitz, así como Beautain, Lamennais y los tradicionalistas en general, se aproximan más o menos a la teoría ideológica de Bonald. Rosmini, al mismo tiempo que rechaza las ideas innatas, admite y considera como tal la idea de ente.
§ II
Ontologismo propiamente dicho o ideológico.
Entre los partidarios del ontologismo ideológico ocupa el primer lugar.
A) Mallebranche, cuya teoría, después de consignar que nuestra alma puede conocer las cosas, o por sí mismas inmediatamente, o por medio de sus ideas, o por el sentido íntimo, o por conjetura, afirma: 1º que conocemos a Dios por visión [404] inmediata y directa: 2º que conocemos los seres finitos y con especialidad los cuerpos en Dios, o sea viéndolos en las ideas arquetipas contenidas en la mente divina.
B) Gioberti profesa también el ontologismo ideológico, afirmando: 1º que nuestro entendimiento posee dos manifestaciones de su actividad o fuerza, una directa, o sea la intuición inmediata, espontánea y primitiva del ser Ideal-real, que es el ser absoluto, y por consiguiente el mismo Dios: otra secundaria y refleja, mediante la cual desenvuelve y desentraña los elementos contenidos en la intuición directa del Ideal-real, o sea del ser divino y absoluto.
2º Toda vez que la intuición indicada se refiere a Dios, según es o existe realmente, abarca simultáneamente: 1º la percepción del ser absoluto en sí mismo: 2º la creación libre mediante la cual se comunica a otros seres distintos: 3º los seres finitos que reciben el ser o la existencia por medio de esta creación.
3º Pero estas tres cosas las percibimos simultáneamente con la intuición arriba indicada, en cuanto que por medio de ésta percibimos o vemos la acción creadora en Dios. De aquí es que el fundamento real, o mejor dicho, la síntesis general de toda ciencia y de todos los conocimientos humanos, es la siguiente afirmación: el Ente crea las existencias.
C) Schelling pertenece también al ontologismo, porque su teoría ideológica es un conjunto de panteísmo y de ontologismo, estableciendo: 1º que el objeto o ser del cual procede toda realidad, a la vez que el conocimiento humano, es el Ente absoluto, en el cual se identifican y confunden el sujeto y el objeto, la cosa y la idea, la existencia y el conocimiento, la materia y el espíritu.
2º Nuestra inteligencia se eleva al conocimiento de este Ser absoluto y sustancial, o realidad única, por medio de una intuición intelectual inmediata, primitiva y trascendental, anterior por lo mismo y superior al testimonio o manifestación de nuestra conciencia. [405]
Tesis
Son absurdos e inadmisibles los sistemas o teorías ideológicas expuestas de Mallebranche, Gioberti y Schelling.
Razones contra la teoría de Mallebranche.
1ª Si el hombre viera a Dios en sí mismo, y esto con una visión inmediata y directa, como pretende Mallebranche, seríamos semejantes a los bienaventurados, toda vez que en esta hipótesis veríamos a Dios cara a cara, facie ad faciem, y no per speculum et in aenigmate,visión que constituye la gloria y el estado de los bienaventurados en el cielo, según la doctrina de san Agustín, de santo Tomás y de la teología católica, doctrina basada sobre la enseñanza del Apóstol: videmus nunc per speculum et in aenigmate, tunc autem facie ad faciem. Y esta razón adquiere mayor fuerza, si se tiene en cuenta que, según Mallebranche, Dios se manifiesta a nuestra mente y la ilumina por medio de su misma sustancia. Si a esto se añade, que la experiencia y la razón nos enseñan de consuno, que el conocimiento que de Dios alcanzamos en la vida presente, lejos de ser intuitivo y directo, es muy imperfecto y lo adquirimos por medio de raciocinios más o menos difíciles, subiendo de las cosas visibles, temporales y contingentes, a las invisibles, eternas y necesarias, no podrá menos de reconocerse que la teoría de Mallebranche, en esta parte, es absolutamente insostenible, y que no se halla en armonía con la tradición y enseñanza de la filosofía cristiana.
2ª Esta teoría es una hipótesis completamente gratuita y destituida de fundamento racional y filosófico, a no ser que se considere como tal el ocasionalismo, que es la verdadera y única base de la misma. Sabido es, por lo demás, que la razón, la experiencia y el sentido común condenan y rechazan la teoría ocasionalista del filósofo francés cuando pretende, por una parte, que los sentidos no suministran al hombre ningún conocimiento de los cuerpos, y por otra que el conocimiento sensible es una pura ocasión del intelectual, sin ejercer verdadera influencia sobre su origen y desarrollo. [406]
3ª Finalmente, esta teoría presenta, entre otros, los inconvenientes: 1º de admitir la visión de los cuerpos de Dios, al mismo tiempo que no admite la del alma, o de la mente, siendo así que el alma está más cerca de Dios que los cuerpos: 2º mientras que por un lado afirma que vemos los cuerpos en las ideas divinas por una especie de intuición inmediata y directa, por otro lado afirma que no podemos conocer con certeza la existencia de los cuerpos sino por revelación: 3º establécese en esta teoría que es muy difícil saber si los cuerpos tienen alguna propiedad o atributo, fuera de la extensión, mientras que por otro lado nos dice expresamente su autor que el conocimiento que de los cuerpos alcanzamos es perfectísimo, aserción rechazada además por la misma experiencia.
Razones contra la teoría de Gioberti.
1ª La intuición primitiva y espontánea de Dios creando las existencias o seres finitos, es pura y simplemente una ficción de la imaginación, y una hipótesis no solo gratuita, sino en contradicción con la conciencia, la cual, lejos de dar testimonio de semejante intuición de Dios, ni menos de su acción creadora, nos revela por el contrario, que solo llegamos al conocimiento más o menos perfecto de estas dos cosas por medio de raciocinios más o menos laboriosos. Ciertamente que si en nosotros existiera semejante intuición de la creación, debieron ser por demás estúpidos Pitágoras, Platón, Sócrates, Aristóteles y todos los grandes filósofos de la antigüedad, que no supieron concebir o explicar el origen del mundo por creación.
2ª Esta teoría conduce lógicamente al panteísmo. En efecto; por más que su autor rechace este error, es lo cierto que al desenvolver su teoría ideológica, afirma explícitamente que las existencias o seres creados no tienen en sí y por sí inteligibilidad. Siendo, pues, incontestable en buena filosofía, y sobre todo en la filosofía cristiana, que la inteligibilidad de una cosa se identifica a parte rei con su realidad objetiva, puesto que en tanto una cosa es inteligible en cuanto es algo real, síguese de aquí que si las existencias creadas o seres [407] finitos carecen de inteligibilidad propia, carecen también de realidad propia. La consecuencia lógica y necesaria de esta doctrina es la afirmación de la sustancia o realidad única de los panteístas. Si a esto se añade, que para el filósofo italiano, la producción de los fenómenos se puede y debe apellidar verdadera creación, aparecerá más de bulto el fondo panteísta de su doctrina.
Por lo que hace a la teoría de Schelling, ya se ha visto que es esencialmente panteísta, y por consiguiente militan contra ella todos los absurdos e inconvenientes que lleva consigo el panteísmo.
Por otra parte, el mismo Schelling confiesa que la intuición intelectual del ser absoluto o de Dios, que constituye el fondo y la base de su teoría, es anterior y superior a la conciencia subjetiva o del yo; lo cual equivale a confesar que esta teoría es una hipótesis gratuita y una concepción a priori, sin fundamento alguno racional ni psicológico.
Objeciones
Obj. 1ª Dios se halla unido y presente a nuestra inteligencia de una manera inmediata e íntima: luego puede y debe ser conocido por el hombre por intuición inmediata y directa, como afirma Mallebranche: afirmación que parece conforme con el pensamiento de san Agustín, cuando escribe: inter mentem nostram et veritatem, id est, lucem interiorem, per quam illum (Deum) intelligimus, nulla interposita creatura est.
Resp. Dios, como causa eficiente creadora y conservadora actualmente y siempre de nuestra alma y sus facultades, está siempre presente a nuestra mente, y existe en ella como existe en todos los seres reales. Empero esta presencia, en razón de causa eficiente y como ser infinito, por íntima e inmediata que sea, no basta para que sea conocido de una manera intuitiva e inmediata por nosotros, sino que para esto se requiere su presencia y unión con la mente en razón de objeto inteligible. Nada más íntimo y presente a nuestra mente que la misma sustancia y esencia del alma; y sin embargo, no [408] solamente no tenemos intuición de la misma, sino que ni siquiera conocemos su existencia y atributos sino por medio de sus actos, que le comunican, por decirlo así, la presencia objetiva e inteligible. Si se quiere responder a la objeción en términos de escuela, se puede distinguir el antecedente: Dios se halla unido, &c., como causa eficiente y conservante, in ratione causae efficientis et conservantis actualiter, conc., teniendo presente que la conservación es una creación continuada: in ratione objecti vel entis intelligibilis, neg.
Por lo que hace a las palabras de san Agustín, no significan otra cosa sino que la razón o inteligencia del hombre es una participación de la inteligencia divina y como una derivación inmediata de la misma. Y en conformidad a esto escribe santo Tomás, aplicando y desenvolviendo el pensamiento de san Agustín: Ipsum enim lumen intellectuale, quod est in nobis, nihil est aliud quam quaedam participata similitudo luminis increati, in quo continentur rationes aeternae.
Obj. 2ª La operación intelectual y el orden de conocer deben estar en relación con la realidad de los objetos conocidos; es así que la realidad de los objetos o seres finitos procede de la creación y es posterior naturalmente a la realidad de Dios: luego con razón enseña Gioberti que nuestros conocimientos intelectuales deben comenzar por la intuición de Dios o del ser creante.
Resp. Si por estas palabras se quiere significar que las condiciones de nuestro conocimiento, principalmente en orden a su verdad o falsedad, está en relación con la realidad de los objetos conocidos, no se hace más que establecer una doctrina profesada por todos los filósofos, y con especialidad por santo Tomás, cuando enseña que la verdad subjetiva del entendimiento o sea la verdad cognitionis, consiste en la ecuación del entendimiento con la cosa conocida, o sea con la realidad y entidad del objeto. Empero si se pretende significar que el orden y sucesión de los actos de nuestro entendimiento, corresponde al orden y sucesión de los objetos conocidos, la afirmación es completamente gratuita e inexacta, toda vez que la experiencia misma nos enseña que sucede con [409] frecuencia lo contrario. Así, pues, como primero conocemos los fenómenos y accidentes que la sustancia, los efectos que las causas, así también podemos conocer y en efecto conocemos primero las criaturas que el Creador.
EL ARRIANISMO CAMPA A SUS ANCHAS
Uno de los rasgos más sobresalientes de la captación de las mentes católicas por el idealismo ilustrado es el ambiente de absoluto relativismo dogmático y subjetivismo religioso que ha traído esa distinción artificial entre el Jesús histórico y el Jesús de la fe. Un historicismo racionalista, condenado desde antaño por la Iglesia y conducido de la mano de los llamados métodos histórico críticos, ha inducido a los católicos, incluidos los obispos, a aceptar la exclusión de toda intervención sobrenatural en la historia. Aunque tales criterios se dieron inicialmente en el seno del protestantismo liberal, no tardaron en penetrar los entendimientos católicos, dando lugar a la herejía modernista. Entre los más sobresalientes autores del tal diarrea mental sobresalieron Reimarus, Strauss, Renán, Käler, Chweitzer, hasta llegar a la expresión más radical de Bultman, tan admirado por los snob conciliares, cuyo perversa doctrina significa, ni más ni menos, la absoluta deshistorización de la fe. A partir de ahí el contagio de los hijos, ya liberales, de Lutero a los católicos se convirtió en una auténtica epidemia.
Una de las afirmaciones más queridas de este ambiente herético es aquella según la cual Cristo no tenía conciencia de ser Dios desde el principio de su Encarnación, sino que la fue adquiriendo a medida que vivía las realidades de la vida terrena.
Como el arrianismo campa a sus anchas en seminarios conciliares, neo movimientos, sedes episcopales, apartamentos cardenalicios y en Santa Marta, es decir, en la “iglesia” conciliar, sea esta la ocasión de escribir sobre el asunto, aprovechando la petición que me hace un amigo, mediante un mensaje, en el cual me cuenta que ha tenido una discusión con otra amistad suya en la que ésta defendía la posición de Bultman, es decir, que en Cristo iba habiendo una mayor conciencia y conocimiento del Padre a medida que Jesús caminaba por la tierra; esto es, que Cristo tendría mayor entendimiento de Dios en el Calvario que en el Tabor, y en éste más que cuando se perdió en el templo, y aquí más que durante su huida a Egipto y mucho más que en el pesebre de Belén, teniendo la menor conciencia sobre Dios en el momento de su Concepción. Lo preocupante es que, quien piensa así, siga creyendo que es un fiel católico, y que sean mayoría los que exhiben tal locura .
Pero vayamos a ver el tema, para lo cual les dejo, en primer lugar, el mensaje de mi amigo, en color rojo, al que luego respondemos.
Planteamiento de la cuestión
Buenas tardes,
Quería plantearle una cuestión .
Ayer un amigo me hablaba (a mí y a otro amigo común) de la “conciencia que tenía Cristo ” ; de cómo esa “conciencia” iba tomando o adquiriendo conocimiento y certeza del” Padre” , a lo largo de la vida física de Jesús; de cómo Cristo en su caminar terreno iba dándose cuenta de lo importante de vivir cada circunstancia de la realidad con la mirada total( poniendo todas sus capacidades o los cinco sentidos), sobre esas circunstancias que suponen la materia real con la que el Padre quiere que cada hombre ( incluido Cristo en su vida terrena ), se relacione para poner en juego la libertad.
—–
Yo creo que esto es un lenguaje modernista.
– Decir que Cristo “tome conciencia “, o “que vaya tomando conciencia de Quién es el Padre”; no es correcto, pues era Dios y creo que es de Fe que Jesús como hombre tenía permanentemente la visión beatífica ( y cosa distinta que como naturales humana, se cansas, ríese …
( NO creo incluso que fuese correcto decir que “dudase”)
Termino,
1) es así?
2) de dónde procede ese lenguaje de la “toma de conciencia ” de Jesús, respecto de su relación con el Padre?
Un saludo
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Nuestra respuesta
Los consentáneos de la Unión hipostática son bastante complicados porque, aunque podemos conocer uno de los términos, la naturaleza humana, el otro, la naturaleza divina, está infinitamente por encima de nuestro entendimiento.
Entramos para ello en el concepto de persona y por ende hablaremos un poco de personalidad. En la concepción de ésta y siguiendo a Santo Tomas, basado siempre en la Revelación, distinguimos algunos graves errores en el planteamiento de su amigo.
El primer error de planteamiento es que la personalidad ontológica o aquello por lo cual un sujeto es persona no puede definirse, como falsamente enseña Escoto y parece seguir su amigo, por la negación de la la unión hipostática u obviando a ésta, pues dicha unión pertenece a un orden sobrenatural, porque si fuera como pretende Escoto, se concluiría que “Pedro” no podría ser conocido naturalmente. Por lo tanto, la personalidad ontológica es algo positivo (no es la ausencia o carencia de algo).
Pero, sobre todo, la personalidad ontológica es algo substancial y no accidental, pues la persona es una substancia, sujeto real. De lo que se concluye que la personalidad ontológica no puede ser constituida por la conciencia de sí mismo; pues la conciencia de sí mismo es un acto de la persona; es decir, la conciencia del yo, supone al yo; tampoco puede estar compuesta formalmente por la libertad, que es una facultad de la persona. Como explica Garrigou Lagrange, el dominio de sí mismo lo que muestra es el valor de la persona, pero la presupone; es decir ella (la conciencia) no es la persona.
En Jesús, pues, según confesión dogmática hay dos inteligencias y dos libertades pero una sola persona, un solo yo. La personalidad ontológica es algo, pues, positivo y substancial.
Le personalidad ontológica es aquello por lo que un sujeto inteligente es lo que es; es por tanto la raíz de la personalidad psicológica y de la moral, o sea de la conciencia de sí mismo y del dominio de sí mismo. La intimidad de la unión hipostática tiene como consecuencia, para Santo Tomás, que hay una única existencia para las dos naturalezas. Lo cual supone la distinción real entre esencia creada y existencia. Y como sabemos que la existencia es la última actualidad de una cosa en el orden del ser, la existencia increada del Verbo no sería última actualidad si fuese si fuese posteriormente determinable por una existencia creada. “ Es decir, si la conciencia fuera tomando conocimiento del Padre, Dios, como dice su amigo, la existencia increada del Verbo no sería la ultima actualidad, o sea, no sería Acto Puro, o dicho de otra manera, no sería Dios. Esto es, como se ve, neo arrianismo campante y craso, herejía formal. Antes al contrario, el Verbo que existe desde toda la eternidad comunica su existencia a la humanidad de Cristo”, cuestión que la doctrina de Suárez y Escoto no sigue, porque niegan la diferencia entre esencia y existencia de Santo Tomás, lo cual les conduce a estas y otras consecuencias de implicaciones desastrosas que, sino ellos mismos, los modernistas sí han sabido llevarlas hasta la última de sus consecuencias.
Esta elevada doctrina da una idea más grande de la unión hipostática, pues según ella, como ya se ha dicho, -sigue diciendo Garriguo L..- el alma (creada) santa de Cristo no sólo tiene el éxtasis de la inteligencia y el amor con la visión beatífica, sino también el éxtasis del ser, porque existe con la existencia increada del Verbo. La naturaleza humana de Cristo es terminada y poseída por el Verbo que le comunica su propia existencia, de la misma manera que le comunica su propia personalidad ¿ Por qué es así? Porque si hubiese en Cristo dos existencias substanciales, habría en Él dos personas, lo cual constituye otra herejía que ya no sería el arrianismo de su amigo, sino el antiguo Nestorianismo.
Por todo lo anterior, puede entenderse perfectamente, como explica Garrigou Lagrange, que “la unidad de la personalidad de Cristo, la unidad de su yo, es ante todo una unidad ontológica (que es la raíz de la psicológica y moral); es un solo sujeto inteligente y libre y tiene una sola existencia substancial, no accidental. Pero esta unidad ontológica se expresa con una unión perfecta con la inteligencia humana y la libertad humana de Cristo con su divinidad. Su inteligencia creada..tenía ya desde la tierra la visión beatífica, o sea, la visión de la esencia divina y por ende de la inteligencia divina. Había, pues, ya en la tierra, una admirable compenetración en Jesús de su visión creada y su visión increada que tienen el mismo objeto, aunque sólo la primera es comprehensiva. Había ya desde la tierra también una perfecta unión entre libertad divina y libertad humana, porque ésta era impecable, y así había ya en Él una conformidad indisoluble y tan estrecha como era posible”.
Luego imposible resulta el crecimiento en la conciencia de Cristo sobre la divinidad.
Pero hagamos ahora un esfuerzo catequético para mayor y mejor comprensión de todos.
Con Santo Tomás y la Fe de la Iglesia distinguimos en Cristo, en primer lugar, la ciencia divina puesto que en Cristo sólo hay una persona: la divina. Según esa ciencia Cristo tiene una comprensión infinita de sí y un conocimiento absoluto de todas las cosas distintas a sí mismo, por cuanto su esencia contiene la imagen de cuanto no es Él. Ergo, es imposible la perfección en la existencia pura, ya que el acto puro, Dios, el Verbo de Dios, es la suma perfección.
Pero Jesús también tenía la ciencia beatifica, que él poseía en cuanto hombre desde el mismo instante de su concepción hasta, e incluido, el instante de su crucifixión y muerte. Jamás perdió esa visión- lo cual genera unos corolarios que Santo Tomás resuelve muy bien y que ahora no vienen al caso desarrollar-. Pero como la ciencia beatifica es un conocimiento intuitivo y no discursivo, y dado que además la poseía en su máxima perfección, resulta imposible que hubiera aumento de su ciencia, porque la mayor potencia pasiva de un alma había alcanzado el máximo acto de perfección posible actualizando la ciencia beatifica, intuitiva y no discursiva. Por esa ciencia beatifica conoció en el Verbo todas las cosas existentes según todos los tiempos, pasado, presente y futuro y todos los pensamientos de todos los hombres, porque a Él se le ha dado el poder de juzgar a todo el género humano. Lo único que no comprendió, por esa ciencia, fueron los seres posibles que Dios pudiera crear, porque eso equivaldría a comprender a Dios, a su esencia, y eso, como Dios que es Cristo, sólo lo comprendía por la ciencia divina y no por la beatifica que es común, o mejor de la misma especie, a los ángeles y bienaventurados, si bien inconmensurable en Cristo. Es claro que tampoco por aquí hay crecimiento de su conciencia, porque ese conocimiento intuitivo es el mismo en su Concepción que en la Cruz . De rechazarse eso, habría que admitir la tesis absurda de que en los bienaventurados hay crecimiento de lumen gloriae a “medida que pasa el tiempo” o más correctamente dicho, en la medida del su evo eternidad.
Además, hay en Cristo una ciencia infusa presente desde el primer momento de la Concepción en toda su perfección posible. Es esa ciencia la que explica que desde el mismo momento de su venida al mundo se ofrezca al Padre para hacer su voluntad, como san Pablo dice en la Carta a los Hebreos. Por esa ciencia infusa abarcaba, dormido o despierto, desde Nazaret y Belén al Calvario. Ni el tiempo ni el espacio limitaban esa ciencia, que sólo se paraba ante la infinidad de la divina que,naturalmente, conocía; pues en Él sólo hay una Persona, la divina. Luego no hay tampoco crecimiento de conciencia por aquí.
Finalmente, tenía Jesús una ciencia adquirida. Esta ciencia en Jesús era muy superior a la de los hombres, de manera que Él sabía todo lo que el hombre puede llegar a saber por el entendimiento que los escolásticos llaman agente. Sólo en esta ciencia hubo “crecimiento”; y lo pongo entre comillas, porque en realidad había para ello la necesidad de la operación que se conoce como kénosis, abajamiento de la voluntad, que San Pablo lo expresa así en la Carta a los Hebreos 4, 15 ” Pues no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, ya que ha sido probado en todo como nosotros, excepto en el pecado”.
En fin, que debido a su unión con la Sabiduría divina en la persona del Verbo Encarnado, el conocimiento humano de Cristo gozaba en plenitud de la ciencia de los designios eternos que había venido a revelar (cf. Mc 8,31; 9,31; 10, 33-34; 14,18-20. 26-30). Lo que reconoce ignorar en este campo ,por ejemplo sobre el día y la hora en cf. Mc 13,32, declara en otro lugar no tener misión de revelarlo (cf.Hch 1, 7).
Realmente no podemos saber con absoluta certeza lo que de hecho supuso para Jesucristo ser la única Persona divina del Verbo Encarnado. Naturalmente podemos dar razones, pero sin olvidar el Misterio augusto que adoramos. Dicho esto, es más lo que ignoramos que lo que podemos afirmar de los consentáneos de esa Unión. Es cierto que el alma de Jesucristo gozó de la visión beatífica desde su misma Concepción. Es cierto que su alma, santa ya por la visión beatífica, gozaba ya del conocimiento de Dios propio de los bienaventurados y de una ciencia infusa inconmensurables y de una ciencia adquirida muy superior a la que podemos tener el resto de los mortales y ni en esas ciencias, salvo en la adquirida según el modo explicado, ni por supuesto en la divina, podía haber crecimiento.
Todas esas cosas fue Nuestro Señor Jesucristo. Los evangelistas dejan bien claro que “el niño iba creciendo en sabiduría y en gracia”. Ese conocimiento en sabiduría, por lo que hace a la visión beatífica y a la ciencia infusa no debe entenderse en cuanto que en algunos momentos llegó a adquirir conocimientos, sino sólo a la ciencia adquirida con la debida interpretación como hemos señalado, pues respecto a esta ciencia era conveniente que fuera acompasada a las potencias del alma, según el orgánico crecimiento de la natura humana.
Pero estas cosas son muy complicadas. Lo que dice ese amigo suyo es, cuando menos, sospechoso de arrianismo. Y si advertido de su error con la debida explicación de la doctrina católica, que aquí explicamos, no se retracta, debe de ser considerado como hereje formal, sin más, junto con la mayoría de teólogos y clero que, por desgracia, así piensa.
En realidad, en y desde el Concilio Vaticano II los textos de los teólogos están plagados de interpretaciones, ora heréticas, ora erróneas. A aquellos Reimarus, Strauss, Bulmant, correponden hoy en día los más cercanos Rhaner, Maritain, Schillebeeckx , Kung, Von Baltasar, Theilard, o Wojtila en casi todas sus encíclicas ,y una manada de vacas sagradas más, que más directa o indirectamente o de forma más clara o confusa afirman que el Verbo no se hace Carne porque, según ellos, es el hombre Jesús quien es elevado por Dios a la cuasi categoría o dignidad divina y con Él todos los hombres han sido hechos divinos. Dice, por ejemplo, Wojtyla en Redemptor Hominis 13: ” “Se trata de «cada» hombre, porque cada uno ha sido comprendido en el misterio de la Redención y con cada uno se ha unido Cristo, para siempre, por medio de este ministerio” . La misma idea repite en su encíclica Redemptoris misio, 47 “En el hecho de la Redención está la salvación de todos, ‘porque cada uno ha sido comprendido en el misterio de la Redención y con cada uno Cristo se ha unido, para siempre, por medio de este misterio’” o en Centecimus annus, 53 No se trata del hombre abstracto, sino del hombre real, concreto e histórico: se trata de cada hombre, porque a cada uno llega el misterio de la redención, y con cada uno se ha unido Cristo para siempre a través de este misterio”. Pero eso es una blasfemia o una herejía, o ambas desgracias a la vez. Blasfemia porque eso significaría que la natura humana de Cristo estaría unida a la de los condenados para siempre. Herejía porque, entre muchas más razones, sean suficientes las dos que siguen: La naturaleza humana de Cristo no es un universal, abstracta, sino una naturaleza humana numéricamente una, según la clasificación aristotélica de las categorías que precisa el Aquinate; es decir, la naturaleza divina no se une en la Persona de Cristo a la naturaleza de todo el género humano, a la humanidad entera, sino a una sola nutrida por la sangre purísima de la Virgen María en cuyo seno Dios infunde un alma humana ( sólo una, la de Cristo). En segundo lugar, porque Juan Pablo II está predicando aquí la salvación universal para todos y sin condiciones, y puesto que Cristo no puede estar unido con los condenados, la expresión de Wojtyla “se ha unido para siempre..” no puede significar más que su pensamiento de que todos están salvados, crean en Cristo o no, porque esa sería la única forma de evitar calificar su dicho de blasfemia, pero a cambio de caer en mayor pecado aún: la herejía. Pero, si se duda de la interpretación de sus textos, sus hechos hablaron más fuerte que sus dichos: Asís, beso al Corán, signo de Shiva en la frente, beber pócimas en Australia con los brujos, reuniones en las sinagogas….
He aquí, pues, cómo colocado el hombre en el lugar de Dios por los modernistas, en su propia coherencia, necesitan también una liturgia en que sea puesto el animal racional en el lugar que ocupaba la divinidad. Para ellos la gloria que se debe a Dios no es intrínseca, sino que se le debe a la dignidad del hombre, y sólo se da a Dios si es útil al equilibrio psicológico, social, experiencial, o sirve a las aspiraciones subjetivas del hombre concreto, de cada grupo o de cada individuo ¿Se entiende el propósito de la nueva Misa? ¿Se entiende la destrucción de todo el orden sagrado tras el concilio? Ese es, ni más ni menos, lo que el “atractivo ” anticristo propondrá definitivamente a los hombres. Tampoco es gloria extrínseca, conocimiento claro con alabanza por el cual pudiésemos decir con San Ireneo que la gloria de Dios es la vida del hombre y la vida del hombre la visión de Dios. Para la mayoría de los hombres que tienen la responsabilidad de cooperar con el munus docendi en la Iglesia, el fin de la Creación ya no es, pues, la gloria de Dios. Esa Gloria que es el esplendor de su belleza y perfección de la que todo puede y debe estar lleno: los seres inanimados con su existencia, los seres libres con su libertad moral; ya no es la causa final de la existencia del “católico” modernista.
La teología actual tiende, como en tantas cosas, a desvirtuar el misterio subrayando indebidamente la humanidad de Cristo. Sobre todo negando la visión beatífica y acentuando los condicionamientos psicológicos del alma de Cristo. Ambas cosas son erróneas, porque la visión beatífica es consecuencia necesaria de la Unión hipostática, y porque precisamente por la visión beatífica, el alma de Cristo gozaba ya de la ciencia de los bienaventurados, lo que hace muy difícil precisar cómo fue y en qué medida se dio el crecimiento en la ciencia adquirida, que no en las otras tres, de las cuales se nos habla en los Evangelios.
Este ambiente de relativismo dogmático y de subjetivismo religioso, reconoce Anotio Marino, “nació y cobró fuerte impulso de un historicismo racionalista, que se llenó de “prestigio” al abordar los textos bíblicos, en general, y los Evangelios, en particular, con la aureola mítica de los métodos histórico-críticos. Estos estudios excluyen por principio toda intervención sobrenatural en la historia. Sabemos que la adopción acrítica de estos métodos de la ciencia histórica, por parte de teólogos católicos a fines del siglo XIX y en la primera década del siglo XX, desencadenó en el seno de la Iglesia Católica la crisis modernista. La teología católica de ese momento no estaba bien preparada para asumir un diálogo lúcido y maduro ante los desafíos del historicismo racionalista, que le permitiera separar el trigo de la cizaña, el grano de la paja, los métodos histórico-críticos en sí mismos, de sus presupuestos filosóficos ilustrados, por los cuales se excluía todo lo que excediera los límites de la razón. De este modo, quienes lo intentaron de parte católica, terminaron con frecuencia en las posturas del subjetivismo y del relativismo dogmático característicos del protestantismo liberal“, y, por desgracia, alcanzaron graves responsabilidades en la Iglesia, sobre todo tras el Concilio Vaticano II, infectando las mentes, incluida según parece, la de su amigo.
En fin, el tema da para mucho más, pero cerremos con unas sentencias claras asumidas por el magisterio de la Iglesia, no sin antes precederlas por otra del mayor de los doctores: “La conciencia que Jesús tiene de su misión implica, por tanto, la conciencia de su “preexistencia”. En efecto, la misión (temporal) no es esencialmente separable de la procesión (eterna), ella es su “prolongación”[Santo Tomás de Aquino,In Sententias, I d.15, q.4, a.1, sol. 1; I q.43, a.2, ad 3].
La conciencia humana de su misión “traduce”, por así decirlo, en el lenguaje de una vida humana, la relación eterna al Padre” [CTI Documenta (1969-1996) citado en CTI Documentos 1969-1996 Ed. C. pozo. BAC, 1998 pp=377-391].
“Toda la predicación apostólica reposa sobre la persuasión de que Jesús sabía que él era el Hijo, el Enviado del Padre. Sin tal conciencia de Jesús, no sólo la cristología, sino también toda la soteriología carecería de fundamento”[Ibid].
“Incluso desde el punto de vista histórico está bien fundado afirmar que la proclamación apostólica primitiva de Jesús como Hijo y como Hijo de Dios, está fundada sobre la conciencia misma de Jesús de ser el Hijo y el enviado del Padre”[Ibid]
Por Sofronio
Ideología: Sistemas principales acerca del origen de las ideas 3/8
Sistemas principales acerca del origen de las ideas
Acomodándonos a las exigencias y condiciones propias de una obra elemental, y elemental compendiosa, reduciremos todos los sistemas filosóficos sobre el origen de las ideas, a tres escuelas fundamentales, que son la empírica, la ontológica y la psicológica, toda vez que las varias teorías de los filósofos sobre la materia son fases y aplicaciones más o menos completas de alguna de estas tres escuelas ideológicas.
Artículo I
Escuela empírica, o teoría ideológica sensista
Observaciones
1ª Dejando a un lado la peregrina y grosera opinión de Epicuro, Demócrito y algunos materialistas antiguos, para los cuales las ideas eran imágenes corpóreas, o verdaderas y sutiles telillas que se desprenden de los cuerpos para entrar por los órganos de los sentidos, sabido es que para Hobbes, Toland, La Metrie con sus compañeros materialistas e incrédulos del pasado siglo, las ideas no son más que modificaciones, cualidades y movimientos de la materia y de las fibras del cuerpo, teoría renovada en nuestros días por los Moleschott, Büchner, &c. Lo que dejamos dicho acerca de la naturaleza del entendimiento humano y de su superioridad y distinción esencial, no solo de toda materia, sino de la sensibilidad, es más que suficiente para reconocer todo lo que hay de absurdo en semejante teoría, doctrina que por otra parte es rechazada hoy por todos los filósofos de crédito científico, como lo es también por el sentido común.
2ª Así es que la única teoría ideológica de alguna importancia [395] científica que se presenta en la escuela empírica, es la de Locke, según el cual
a) El origen de todas las ideas intelectuales es la experiencia, ya externa, mediante la cual percibimos los objetos existentes fuera de nosotros, ya interna, con la cual percibimos las mutaciones y afecciones del yo.
b) Luego la sensación y la conciencia son las dos únicas fuentes o causas de nuestras ideas y conocimientos intelectuales.
c) La reflexión o la conciencia refleja, aplicada a las ideas adquiridas o percibidas por medio de la sensación y la conciencia, puede reunirlas o separarlas, formando de esta suerte lo que llamamos ideas universales, como las ideas genéricas y específicas. Así, por ejemplo, la idea de sustancia la formamos reuniendo o combinando varias cualidades percibidas con los sentidos.
Tesis
El sistema ideológico de Locke es inadmisible y esencialmente sensualista.
Prueb. 1ª En toda filosofía no solo cristiana, sino racional y de buen sentido, es preciso admitir ideas universales, es decir, algún fenómeno, cualidad, accidente o modo intelectual que represente los objetos bajo la forma de universalidad; en otros términos, es preciso admitir ideas universales, distintas de las representaciones singulares y concretas de los sentidos, so pena de borrar la línea que separa el órgano intelectual del orden sensible. La teoría de Locke niega en realidad la existencia de verdaderas ideas universales, puesto que para él, éstas no son más que el resultado de la unión o agregación de varias ideas o representaciones singulares y sensibles. Por otra parte, la sensación y la conciencia o experiencia interna, únicas fuentes de las ideas, según el filósofo inglés, se hallan limitadas necesariamente a la percepción de fenómenos y objetos singulares, como consta por el sentido íntimo. Es por lo tanto incontestable que la teoría [396] ideológica de Locke es una teoría esencialmente sensualista.
2ª Si queremos examinar esta teoría a posteriori o por parte de sus deducciones y aplicaciones, tendremos una prueba más de lo mismo. En efecto; según los principios de esta teoría y las afirmaciones explícitas de su mismo autor, la idea de sustancia no es otra cosa más que la reunión o conjunto de las diversas cualidades que por medio de los sentidos percibimos. Esto vale tanto como decir: 1º que la noción o idea de sustancia universal no se distingue realmente de la noción o idea de los accidentes o cualidades de la misma: 2º que no tenemos idea de la sustancia universal, puesto que las cualidades sensibles que la constituyen, son todas singulares y percibidas como tales, siendo incontestable que los sentidos no perciben más que cosas singulares: 3º que no tenemos ni podemos tener idea de Dios, ni de sustancia alguna espiritual, insensible o puramente inteligible; porque estas sustancias y mucho más, la divina, no tienen cualidades sensibles o perceptibles por la experiencia, ni por la sensibilidad. Luego es absurda, inadmisible y esencialmente sensualista semejante teoría ideológica.
Si fuera necesario poner más de manifiesto la fuerza de este raciocinio a posteriori, bastaría tener presente el modo con que el filósofo inglés explica el origen de las ideas más capitales de entendimiento humano, y más fundamentales en el orden científico. Bastaría saber que para este filósofo la idea de causa no envuelve más que la sucesión simple de fenómenos; y que la idea de infinito se forma agregando o reuniendo cosas finitas.
Observación
El sistema sensualista de Locke fue desarrollado en sus aplicaciones y tendencias lógicas por Condillac, partidario declarado del sensualismo, y cuya teoría, se reduce a decir que las ideas todas y las diferentes manifestaciones de la actividad intelectual son sensaciones trasformadas. [397]
BULA CANTATE DÓMINO
Ninguna salvación fuera de la Iglesia Católica
Bula Cantate Domino.
Del Concilio Ecuménico de Florencia
14 de febrero del Año 1441 (fecha Florentina, 1442 actual)

Firmísimamente cree, profesa y predica que el solo Dios verdadero, Padre, Hijo y Espíritu Santo, es el creador de todas las cosas, de las visibles y de las invisibles; el cual, en el momento que quiso, creó por su bondad todas las criaturas, lo mismo las espirituales que las corporales; buenas, ciertamente, por haber sido hechas por el sumo bien, pero mudables, porque fueron hechas de la nada; y afirma que no hay naturaleza alguna del mal, porque toda naturaleza, en cuanto es naturaleza, es buena. Profesa que uno solo y mismo Dios es autor del Antiguo y Nuevo Testamento, es decir, de la ley, de los profetas y del Evangelio, porque por inspiración del mismo Espíritu Santo han hablado los Santos de uno y otro Testamento. Los libros que ella recibe y venera, se contienen en los siguientes títulos [Siguen los libros del Canon; cf. 784; EB 32].





