¿ES ACEPTABLE UNA CONSAGRACIÓN DUDOSA?
¿Es aceptable una consagración dudosa?
Es duro ver cómo los llamados conservadores pueden argumentar que los cambios en la Misa, y sobre todo, los cambios en la fórmula de la consagración, no han vuelto la Misa inválida. Ciertamente, ante la evidencia dada, deben estar de acuerdo, al menos, en que la cuestión está abierta al debate. Pero si está abierta al debate, hay duda —y sobre todo, hay duda con respecto a la forma (las palabras) de la Consagración.
Bajo tales circunstancias, los católicos están obligados a abstenerse de cualquier participación en tales ritos. Escuchemos lo que dos manuales teológicos normales de antes del Concilio Vaticano Segundo tenían que decir sobre el empleo de una forma dudosa de un Sacramento:
En la dispensación de los sacramentos, como también en la consagración en la Misa, nunca se permitía adoptar un criterio de acción probable acerca de la validez y abandonar el criterio más seguro. Lo contrario fue condenado explícitamente por el Papa Inocencio XI [1670-1676]. Hacer tal cosa sería un pecado penoso contra la religión, es decir un acto de irreverencia hacia lo que Cristo Nuestro Señor ha instituido. Sería un pecado penoso contra la caridad, puesto que el destinatario probablemente sería privado de las gracias y efectos del sacramento. Sería un pecado penoso contra la justicia, puesto que el destinatario tiene derecho a los sacramentos válidos (P. Henry Davis, S.J., Moral and Pastoral Theology (Londres: Sheed and Ward, 1936), v. 2, pág. 27).
La materia y la forma deben ser ciertamente válidas. Por lo tanto uno no puede seguir un criterio probable y usar una materia o una forma dudosa. Actuando de otro modo, uno comete un sacrilegio (P. Heribert Jone, Moral Theology (Westminster, MD: Newman, 1952), pág. 323).
No maravilla entonces que teólogos preconciliares como J. M. Hervé instruyan al sacerdote a no omitir nada, no agregar nada, no cambiar nada de la forma; Tener cuidado con transmutar, corromper o interrumpir las palabras (Canónigo J. M. Hervé, Manuale Theologiae Dogmaticae (París: Berche et Pagis, 1934).
Por consiguiente, es indefendible distribuir o recibir un Sacramento cuya validez es sólo «probable». La validez debe ser cierta.
R. P. Rama Coomaraswamy
[ nota del editor: La razón moral es clara: El que obra con conciencia dudosa acepta la posibilidad de la ofensa de Dios y, por lo mismo, peca tanto si en el orden real y objetivo aquella acción es realmente mala como si es inocente y buena. El pecado cometido es el mismo que constituye el objeto de la duda, revestido con todas sus circunstancias especiales: mortal o venial, de esta especie o de la otra, según se le previó en la duda. ]
Martirologio de Octubre
«La santidad de la vida no es un beneficio singular que se concede a algunos privilegiados y no a los demás, sino que a ella todos estamos llamados y es un deber común: que la consecución de las virtudes, aunque cuesta, es posible para todos con la ayuda de la gracia divina que a nadie se niega». (Pío XI, Encl. Rerum Omnium)
OCTUBRE 2018: MARTIROLOGIO DEL PAPA PÍO XII |
||||||
L |
M |
M |
J |
V |
S |
D |
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
10 |
11 |
12 |
13 |
14 |
15 |
16 |
17 |
18 |
19 |
20 |
21 |
22 |
23 |
24 |
25 |
26 |
27 |
28 |
29 |
30 |
31 |
|
|||
1 de octubre
San Remigio, Obispo y Confesor de la Fe, S. – Blanco
San Remigio, Obispo de Reims y Confesor, que durmió en el Señor el 13 de Enero, pero es venerado especialmente en este día, a causa de la Traslación de su cuerpo. n. hacia el año 438; † 13 de enero del año 533
San Remigio, el gran apóstol de Francia, fue ilustre por la ciencia, la elocuencia, la santidad y los milagros que jalonaron sus largos setenta años de episcopado. Elegido por Santa Clotilde para instruir religiosamente al rey Clodoveo, su esposo, que había decidido abrazar el cristianismo, tuvo el santo obispo el consuelo de bautizarlo, con dos de sus hermanas, tres mil guerreros y muchas mujeres y niños. Destruyó los ídolos e hizo edificar iglesias. Murió hacia el año 533, casi nonagenario.
Oración: Haced, oh Dios omnipotente, que la piadosa solemnidad de San Remigio, vuestro confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de devoción y el deseo de nuestra salvación. Por J. C. N. S. Amén.
El mismo día:
El Santo Angel Custodio de España, Dm. – Blanco
Sobre esta devoción Mons. Eijo Garay escribió en 1917, cuando era Obispo de Tuy: «No se trata de una devoción de origen privado, que pueda parecer a unos o a otros más o menos acertada; se trata de una devoción aprobada por la suprema autoridad de la Iglesia, litúrgica y oficial. La Santa Sede Romana, accediendo a los piadosos deseos del Rey D. Fernando VII, concedió a España que el día 1º de Octubre de cada año se tuviere la fiesta del Santo Ángel Custodio de este Reino, con oficio propio, para darle gracias por la asistencia con que nos favorece, por haber puesto fin al cautiverio del Rey y a tantas calamidades como acaba de pasar España y para impetrar su auxilio y protección en los tiempos venideros». El Papa León XII (1823-1829) concedió la fiesta del Ángel Custodio del Reino de España a petición del Rey Fernando VII.
Oración: Ángel de España, tan olvidado y ultrajado, a ti acudimos en estas horas cruciales. Bendice a nuestra Nación e implora a Dios para que guarde a España de tanto castigo y de las guerras. Por tu intercesión pedimos perdón al Padre Eterno, y ayuda para que España vuelva a ser mariana y que nos dé la Paz de Dios. Amén.
1.- En Roma, san Aretas, Mártir, y otros quinientos cuatro.
2.- En Tournay de las Galias, san Piatón, Presbítero y Mártir, que, juntamente con san Quintín y sus Compañeros, caminó desde Roma a Francia a predicar el Evangelio, y después, en la persecución de Maximiano, consumado el martirio, pasó al Señor.
3.- En Tomis del Ponto, los santos Mártires Prisco, Crescente y Evagrio.
4.- En Lisboa de Portugal, los santos Mártires Verísimo y sus hermanas Máxima y Julia, que padecieron en la persecución del Emperador Diocleciano.
5.- En Salónica, san Domnino, Mártir, en el imperio de Maximiano.
6.- En Orbieto, san Severo, Presbítero y Confesor.
7.- En Gante, san Bavón, Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
2 de octubre
Santos Ángeles de la Guarda, Dm. – Blanco
La festividad de los santos Angeles Custodios. Los hijos de los reyes no salen sino escoltados de personas encargadas de velar por ellos y defenderlos en caso de necesidad. Pues bien, todos los cristianos se han vuelto, por su bautismo, hijos del Rey de los cielos. Es por esto que Dios da a cada persona un compañero fiel encargado de guardarla, conducirla y gobernarla. Este compañero es nuestro ángel de la guarda. Debemos, en este día de su fiesta, agradecer a la bondad divina por este singular favor; y, al mismo tiempo, dar gracias a estos espíritus bienaventurados por la solicitud con que velan sobre nosotros y nos acompañan desde la cuna hasta la tumba. Es la finalidad que persigue la Iglesia al establecer la fiesta de hoy.
Oremos: Oh Dios, que, por inefable providencia, os dignáis enviar a vuestros santos ángeles para que nos guarden, conceded a nuestras humildes súplicas la gracia de ser sostenidas por su protección, y el gozo de ser en la eternidad los compañeros de su gloria. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Roma, el suplicio de san Modesto Sardo, Levita y Mártir, el cual, en el imperio de Diocleciano, fue atormentado con el ecúleo y abrasado en el fuego. Su cuerpo, trasladado después a Benevento, fue colocado en una Iglesia que lleva su nombre.
2.- En territorio de Arras, el triunfo de san Leodegario, Obispo de Autún, el cual, habiendo sufrido por la verdad muchas injurias y diversos tormentos, fue muerto por orden de Ebroíno, Mayordomo del Rey Teodorico.
3.- En Nicomedia, san Eleuterio, soldado y Mártir, con otros innumerables, los cuales, falsamente acusados de haber puesto fuego al palacio de Diocleciano, todos por orden del mismo cruelísimo Emperador, eran muertos, a montones; descabezados unos, quemados otros en hogueras y otros precipitados en el mar. El más insigne entre todos fue Eleulerio, que, por mucho tiempo atormentado y saliendo de cada suplicio más animoso, purificado en el fuego como el oro, coronó la victoria de su martirio.
4.- En Antioquía, los santos Mártires Primo, Cirilo y Secundario.
5.- El mismo día, san Gerino, Mártir, que fue hermano de san Leodegario, Obispo de Autún, y por orden del mismo Ebroíno, murió apedreado.
6.- En Constantinopla, san Teófilo, Monje, el cual, por la defensa de las sagradas Imágenes, cruelísimamente azotado por León Isáurico y relegado al destierro, pasó al Señor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
3 de octubre
Santa Teresa del Niño Jesús, Virgen, D. – Blanco
Santa Teresa del Niño Jesús, Virgen, de la Orden de Carmelitas Descalzos, Patrona especial de todas las Misiones, cuyo tránsito se conmemora el día 30 de Septiembre. n. 2 de enero de 1873 en Alençon, Francia; † 30 de septiembre de 1897 en Lisieux, Francia.
Patrona de las misiones; enfermos; tripulación aérea, pilotos y aviadores; floristas. Protectora contra la tuberculosis.
La rápida difusión del culto a Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz es uno de los acontecimientos más notables de la historia religiosa de nuestra época. Entró al Carmelo de Lisieux, a la edad de 15 años, en 1888, y murió en él el 30 de septiembre de 1897. En pocos años era conocida del mundo entero, y su caminito de sencillez y de perfección en las cosas cotidianas se hizo célebre en la espiritualidad cristiana. Numerosas gracias y milagros fueron atribuidos a su intercesión. Fue canonizada en 1925.
Oración: Señor, que habéis dicho: “Si no os hacéis semejantes a niños, no entraréis en el reino de los cielos”, concedednos que imitemos de tal modo la humildad y sencillez de corazón de la virgen Santa Teresa, que logremos alcanzar las recompensas eternas. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Roma, junto a la Puerta Mayor, san Cándido, Mártir.
2.- En la antigua Sajonia, los dos santos Mártires llamados Ewaldo, que siendo Presbíteros, y comenzando a predicar allí a Cristo, fueron presos y muertos por los Paganos. Una gran luz, que apareció muchas noches sobre ellos, manifestó el lugar donde estaban los cuerpos, y de cuánto mérito eran sus almas.
3.- El mismo día, los santos Mártires Dionisio, Fausto, Cayo, Pedro, Pablo y otros cuatro; los cuales primeramente sufrieron mucho siendo Emperador Decio, y finalmente, en tiempo de Valeriano, largamente atormentados de orden del Presidente Emiliano, merecieron la palma del martirio.
4.- En África, san Maximiano, Obispo de Bagaya, el cual una y muchas veces cruelísimamente atormentado por los Donatistas, al fin, fue precipitado de una torre y dejado por muerto; pero recogido después por los transeúntes y curado con piadosa diligencia, no cesó de defender la fe Católica, hasta qué, ilustre por su gloriosa confesión, descansó en el Señor.
5.- En León de España, san Froilán, Obispo de la misma ciudad, célebre por el celo de propagar la vida monástica, por su beneficencia para con los pobres, por las demás virtudes y los milagros.
6.- En la diócesis de Namur, en Bélgica, san Gerardo, Abad.
7.- En Palestina, san Esiquio, Confesor, que fue discípulo de san Hilarión y Compañero suyo en las peregrinaciones.
8.- En Savona de Liguria, santa María Josefa Rosello, Fundadora del Instituto de Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia; a la cual, preclara por las obras de caridad, puso el Papa Pío XII en el número de las santas Vírgenes.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
4 de octubre
San Francisco de Asís, Diacono, Funfador y Confesor de la Fe, Dm. – Blanco
En Asís de Umbría, el tránsito de san Francisco, Levita y Confesor, que fue Fundador de tres Ordenes: de los Frailes Menores, de las Señoras Pobres y de los Hermanos y Hermanas de la Penitencia. Su vida, llena de santas obras y milagros, la escribió san Buenaventura. n. 1181 en Asís, Italia; † 3 de Octubre de 1226 en la Porciúncula, Italia.
Patrono de Asís, Italia; Acción Católica; personas en trance de muerte; ecología y ecologistas; medio ambiente; animales; zoológicos; sociedades protectoras de animales; familias; comerciantes; paz. Protector contra el fuego. Se lo invoca para no morir en soledad.
Retirado del mundo a los 25 años, después de una juventud disipada pero caritativa, San Francisco está enteramente crucificado para el mundo. Su profunda humildad lo impulsa a rehusar el presbiterado, y desde entonces su vida es un prodigio de virtudes y milagros. Los doce primeros “penitentes de Asís” ya son legión antes de su muerte, con el nombre de Hermanos Menores, y tuvo el consuelo de ver a la Orden de Santa Clara, su santa amiga, extenderse cuando todavía vivía. El Serafín de Asís murió el 3 de octubre de 1226, a la edad de 44 años.
Oración: Oh Dios, que, por los méritos de San Francisco dais sin cesar nuevos hijos a vuestra Iglesia, concedednos la gracia de despreciar, siguiendo su ejemplo, los bienes terrenales y poner nuestra dicha en la posesión de los dones celestiales. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Corinto, el tránsito de los santos Crispo y Cayo, de quienes hace mención el Apóstol san Pablo escribiendo a los Corintios.
2.- En Atenas, san Hieroteo, que fue discípulo del mismo san Pablo Apóstol.
3.- En Damasco, san Pedro, Obispo y Mártir, que, acusado ante el Príncipe de los Agarenos de que enseñaba la fe de Cristo, y por ello cortada la lengua, las manos y los pies, y clavado en una cruz, consumó el martirio.
4.- En Alejandría, los santos Presbíteros y Diáconos Cayo, Fausto, Eusebio, Queremón, Lucio y sus Compañeros; de los cuales, en la persecución de Valeriano, unos fueron Mártires, y otros, sirviendo a los Mártires, recibieron la recompensa de los Mártires.
5.- En Egipto, los santos Mártires Marcos y Marciano, hermanos, y otros casi innumerables, de ambos sexos y de toda edad; de los cuales, unos, después de azotados, otros, después de varios horribles tormentos, fueron entregados a las llamas, otros precipitados en el mar, algunos decapitados, muchísimos muertos de hambre, otros clavados en el patíbulo, y algunos también, colgados cabeza abajo y pies arriba, merecieron la corona de un gloriosísimo martirio.
6.- En Bolonia, san Petronio, Obispo y, Confesor, esclarecido en santidad, doctrina y milagros.
7.- En París, santa Áurea, Virgen.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
5 de octubre
Santos Placido y compañeros Mártires, Sd. – Rojo
En Mesina de Sicilia, el triunfo de los santos Mártires Plácido, Monje, de los discípulos de san Benito Abad, y sus hermanos Eutiquio y Victorino, y la hermana de éstos Flavia, Virgen; asimismo Donato, Firmato, Diácono, Fausto y otros treinta Monjes; todos los cuales, en odio a la fe de Cristo, fueron asesinados por el pirata Manuca.
Tértulo, noble romano, entregó su hijo Plácido a San Benito, para que lo hiciese ingresar en su Orden. Bajo un director tan competente, hizo Plácido rápidos progresos en el camino de la perfección. Un día, estando en Sicilia, en un monasterio que había fundado, fue capturado por los moros con los demás religiosos de su monasterio. Estos bárbaros les hicieron sufrir toda clase de tormentos para obligarlos a renegar de la fe; pero estos ilustres soldados de Jesucristo, animados con el ejemplo de su jefe, obtuvieron la corona del martirio.
Oración: Señor, que nos concedéis la gracia de celebrar el nacimiento al cielo de vuestros mártires San Plácido y sus compañeros, hacednos gozar con ellos de la felicidad eterna. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Esmirna, el triunfo de san Traseas, Obispo de Eumenia, que murió Mártir.
2.- En Auxerre. el tránsito de los santos hermanos Firmato, Diácono, y Flaviana, Virgen.
3.- En Tréveris, los santos Mártires Palmacio y sus Compañeros, que en la persecución de Diocleciano, de orden del Presidente Ricciovaro, sufrieron el martirio.
4.- El mismo día, el martirio de santa Caritina, Virgen, la cual, en tiempo del Emperador Diocleciano y del Consular Domicio, fue atormentada en el fuego y arrojada en el mar, de donde salió ilesa; mas luego, cortadas las manos y los pies y arrancados los dientes, puesta en oración, entregó su espíritu.
5.- En Ravena, san Marcelino, Obispo y Confesor.
6.- En Valencia de Francia, san Apolinar, Obispo, cuya vida fue ilustre en virtudes, y la muerte honrada con prodigios y milagros.
7.- El mismo día, san Atilano, Obispo de Zamora, a quien san Urbano II Papa puso en el número de los Santos.
8.- En Roma, santa Gala, Viuda, hija del Cónsul Símaco, la cual, muerto su esposo, pasó muchos años junto a la Iglesia de san Pedro, consagrada a la oración, limosnas, ayunos y otras santas obras; su felicísimo tránsito fue descrito por san Gregorio Papa.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
6 de octubre
San Bruno, Presbítero, Fundador y confesor de la Fe, D. – Blanco
En el monasterio de Sassari, de la diócesis de Esquilache, en Calabria, san Bruno, Confesor, que fue Fundador de la Orden de los Cartujos. n. 1035 en Colonia, Alemania; † 1101 en La Torre (Calabria), Italia. Se lo invoca pidiendo su intercesión por las personas poseídas.
San Bruno, nacido en 1035 en Colonia, de padres nobles y virtuosos, llegó a ser rector de las escuelas de Reims, donde brilló como orador, poeta, filósofo y teólogo; se propuso después, con seis amigos suyos, ir a pedir un retiro a San Hugo de Grenoble, que les dio la Cartuja, donde puso los cimientos de la Orden fervorosa, austera y sabia de los Cartujos. Murió en un retiro de Calabria en 1101.
Oración: Haced, os lo suplicamos, Señor, que los méritos de San Bruno, vuestro confesor, acudan en nuestra ayuda, y que su intercesión nos obtenga el perdón de las graves ofensas que hemos cometido contra vuestra Majestad. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Laodicea de Frigia, san Ságares, Obispo y Mártir, que fue uno de les antiguos discípulos de san Pablo Apóstol.
2.- En Auxerre, san Román, Obispo y Mártir.
3.- En Capua, el triunfo de los santos Mártires Marcelo, Casto, Emilio y Saturnino.
4.- En Tréveris, la conmemoración de una multitud casi innumerable de Mártires, los cuales, en la persecución de Diocleciano y presidiendo Ricciovaro, por la confesión de Cristo fueron acabados con varios géneros de muerte.
5.- En Agen de Francia, el triunfo de santa Fe, Virgen y Mártir; con cuyo ejemplo san Caprasio, animado al martirio, consumó felizmente él combate el 20 de Octubre.
6.- Asimismo, santa Erótida, Mártir, la cual abrasada en amor de Cristo; superó el incendio de la hoguera.
7.- En Oderzo, en los confines de Venecia, san Magno, Obispo, cuyo cuerpo descansa en Venecia.
8.- En Nápoles de Campania, el tránsito de santa María Francisca de las Cinco Llagas de nuestro Señor Jesucristo, Virgen de la tercera Orden de san Francisco, la cual, esclarecida en virtudes y milagros, fue por Pío IX puesta en el número de las santas Vírgenes.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias
7 de octubre
Nuestra Señora, la Virgen del Rosario, D. 2ª. cl. – Blanco
La fiesta del santísimo Rosario de la bienaventurada Virgen María, y también la conmemoración de santa María de la Victoria, que el Sumo Pontífice san Pío V ordenó se celebrase cada año por la insigne victoria naval conseguida en este día por los Cristianos, con el auxilio de la misma santísima Madre de Dios, contra los turcos.
La memoria de la Bienaventurada Virgen María del Rosario , que se celebra precisamente hoy, y el compromiso misionero, al que está dedicado este mes de modo especial. La imagen tradicional de la Virgen del Rosario representa a María que con un brazo sostiene al Niño Jesús y con el otro presenta el rosario a santo Domingo. Esta significativa iconografía muestra que el rosario es un medio que nos ofrece la Virgen para contemplar a Jesús y, meditando su vida, amarlo y seguirlo cada vez con más fidelidad. Es la consigna que la Virgen dejó también en diversas apariciones. Pienso, de modo particular, en la de Fátima, acontecida hace 90 años. A los tres pastorcillos Lucía, Jacinta y Francisco, presentándose como «la Virgen del Rosario», les recomendó con insistencia rezar el rosario todos los días, para obtener el fin de la guerra. También nosotros queremos acoger la petición materna de la Virgen, comprometiéndonos a rezar con fe el rosario por la paz en las familias, en las naciones y en el mundo entero. Sin embargo, sabemos que la verdadera paz se difunde donde los hombres y las instituciones se abren al Evangelio. El mes de octubre nos ayuda a recordar esta verdad fundamental mediante una especial animación que tiende a mantener vivo el espíritu misionero en todas las comunidades y a sostener el trabajo de todos aquellos —sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos— que trabajan en las fronteras de la misión de la Iglesia.
1.- En Roma, en la vía Ardeatina, el tránsito de san Marcos, Papa y Confesor.
2.- En la provincia llamada Augusta del Eufrates, los santos Mártires Sergio y Baco, nobles Romanos, en el imperio de Maximiano. A Baco azotaron con duros nervios, hasta que, despedazado todo el cuerpo, expiró confesando a Cristo; a Sergio pusieron un calzado erizado de clavos, mas permaneciendo inconmovible en la fe, por sentencia del Juez fue degollado. Del nombre de san Sergio el sitio donde está sepultado, se llamó Sergiópolis, y por los insignes milagros es venerado con numerosa concurrencia de los fieles.
3.- En Roma, los santos Mártires Marcelo y Apuleyo, los cuales, primero siguieron a Simón Mago; mas, viendo las maravillas que por el Apóstol Pedro obraba el Señor, ambos, dejando a Simón, se aplicaron a la doctrina Apostólica, y después del martirio de los Apóstoles, en tiempo del Consular Aureliano, reportaron la corona del martirio, y fueron sepultados no lejos de la Ciudad.
4.- Iguamente en Augusta del Eufrates, santa Julia, Virgen, la cual, en tiempo del Presidente Marciano, consumó el martirio.
5.- En Padua, santa Justina, Virgen y Mártir, que, bautizada por san Prosdócimo, discípulo de san Pedro, y perseverando constante en la fe de Cristo, traspasada con un cuchillo de orden del Presidente Máximo, pasó al Señor.
6.- En Bourges de Aquitania, san Augusto, Presbítero y Confesor.
7.- En una aldea de Reims, san Helano, Presbítero.
8.- En Suecia, la Traslación del cuerpo de santa Brígida, Viuda.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
8 de octubre
Santa Brigida, Viuda D. – Blanco
Santa Brígida, Viuda, cuyo tránsito se conmemora el 24 de Julio, y su Traslación el día de ayer. n. 1302 en Skederid (Uppland), Suecia; † 23 de julio de 1373 en Roma, Italia.
Santa Brígida, noble dama sueca, nacida en 1302, pronto dio muestras de una gran devoción a la Pasión de Jesucristo. Después de un sermón relativo a sus padecimientos, se le apareció el Salvador ensangrentado. De tal modo la conmovió este espectáculo, que desde entonces no podía oír hablar de la Pasión sin verter abundantes lágrimas. Todas las noches se levantaba para orar a Dios ante su crucifijo. Dejó a la posteridad sus maravillosas Revelaciones. Contrajo matrimonio con Ulf, del que tuvo ocho hijos. Fundó después una Orden que lleva su nombre; entró de religiosa en ella y su marido en la Orden del Cister. Visitó Jerusalén y murió en Roma el 23 de julio de 1373.
Oración: Señor Dios nuestro, que, por vuestro Unigénito Hijo, habéis revelado a Santa Brígida los secretos del cielo, haced, por su piadosa intercesión, que vuestros servidores un día se regocijen eternamente en la posesión de vuestra gloria. Por J. C. N. S. Amén.
1.- El mismo día, la dichosa muerte del santo viejo Simeón, de quien se lee en el Evangelio que recibió en sus brazos a nuestro Señor Jesús, al ser presentado en el templo, y profetizó acerca de él.
2.- En Laodicea de Frigia, san Artemón, Presbítero, que por el fuego recibió en tiempo de Diocleciano la corona del martirio.
3.- En Salónica, san Demetrio, Procónsul, que, por haber convertido muchísimos a la fe de Cristo, por orden del Emperador Maximiano cosido a lanzadas, consumó el martirio.
4.- En el mismo lugar, san Néstor, Mártir.
5.- En Sevilla de España, san Pedro, Mártir.
6.- En Cesarea de Palestina, el suplicio de santa Reparata, Virgen y Mártir, que en el imperio de Decio, porque no quiso ofrecer sacrificio a los ídolos, fue con varios géneros de suplicios atormentada, y por último degollada. Su alma en figura de paloma fue vista salir del cuerpo y subir al cielo.
7.- En territorio de Laón, santa Benedicta, Virgen y Mártir.
8.- En Ancona, las santas Palaciata y Lorenza, las cuales, en la persecución de Diocleciano y presidiendo Dión, deportadas al destierro, se consumieron de trabajos y fatigas.
9.- En Rúan, san Evodio, Obispo y Confesor.
10.- En Jerusalén, santa Pelagia, apellidada la Penitente.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
9 de octubre
San Juan Leonardi, Presbítero, Fundador y Confesor de la Fe, D. – Blanco
En Roma, san Juan Leonardo, Confesor, Fundador de la Congregación de Clérigos Regulares de la Madre de Dios, ilustre por sus empresas y milagros; por cuya labor fueron instituidas las Misiones de la Propagación de la Fe.
En París, el triunfo de los santos Mártires Dionisio Areopagita, Obispo, Rústico, Presbítero,y Eleuterio, Diácono. Dionisio bautizado por san Pablo Apóstol, fue ordenado primer Obispo de Atenas; después pasó a Roma, y de allí el Papa san Clemente le envió a evangelizar a las Galias; llegado a dicha capital y habiendo por algunos años desempeñado fielmente la labor que se le había confiado, por último, de orden del Prefecto Fescenino, después de diversos y gravísimos tormentos, junto con sus Compañeros pasado a cuchillo, consumó el martirio.
1.- El mismo día, la memoria de san Abraham, Patriarca y Padre de todos los creyentes.
2.- En Monte Casino, san Diosdado, Abad, que encerrado en una cárcel por el tirano Sicardo y consumido allí de hambre y miseria, entregó su espíritu
3.- En Julia, territorio de Parma, en la vía Claudia, san Domnino, Mártir, que, huyendo de la rabiosa persecución del Emperador Maximiano, fue apresado por los perseguidores y, atravesado con una espada, sucumbió gloriosamente.
4.- En Henao, san Gisleno, Obispo y Confesor, el cual, renunciando el Obispado, hizo vida de Monje en un monasterio que había edificado, y resplandeció en obras maravillosas.
5.- En Valencia de la España Tarraconense, san Luis Beltrán, de la Orden de Predicadores, Confesor, que, célebre por su espíritu apostólico, confirmó entre los Americanos, con la inocencia de su vida y muchos milagros, el Evangelio que les había predicado.
6.- En Jerusalén, los santos Andrónico y Atanasia, su mujer.
7.- En Antioquía, santa Publia, Abadesa, la cual, mientras cantaba con sus Monjas, al pasar Juliano Apóstata, aquellas palabras del Salmo: «Los ídolos de los Gentiles son oro y plata», y «sean semejantes a ellos los que los hacen»; por orden del Emperador fue abofeteada y ásperamente reprendida.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
10 de octubre
San Francisco de Borja, Presbítero y Confesor de la Fe, Sd. – Blanco
San Francisco de Borja, Sacerdote de la Compañía de Jesús y Confesor, cuyo tránsito se conmemora el 30 de Septiembre. n. 28 de octubre de 1510 en Gandía (Valencia), España; † 30 de septiembre de 1572 en Ferrara, Italia.
Protector contra los terremotos.
San Francisco, duque de Gandía, nacido en 1510, mereció ser llamado por Carlos V el milagro de los príncipes por sus cualidades y virtudes. Después de haber vivido santamente en Colonia como capitán general y después en su principado, entró en 1545, después de cuatro años de viudez, en la Compañía de Jesús, de la que llegó a ser superior general a pesar de sus lágrimas. Sus admirables predicaciones hacían llorar a todos los asistentes. Rehusó el cardenalato y murió en 1572.
Oración: Señor Jesucristo, modelo y recompensa de la verdadera humildad, dignaos después de haber hecho al bienaventurado Francisco vuestro glorioso imitador en el desprecio de los honores terrenos, hacernos a nosotros partícipes de sus virtudes y de su gloria. Vos que vivís y reináis por los siglos de los siglos.Amén.
1.- En Ceuta de la Mauritania Tingitana, el triunfo de siete santos Mártires de la Orden de Menores, a saber: Daniel, Samuel, Ángel, León, Nicolás, Hugolino y Domno. Todos menos Domno eran Sacerdotes; y por la predicación del Evangelio y confutación de la secta de Mahoma, después de muchas afrentas, prisiones y azotes sufridos de parte de los Sarracenos, al fin, cortadas las cabezas, alcanzaron la palma del martirio.
2.- En Colonia, san Gereón, Mártir, con otros trescientos diez y ocho, los cuales por la verdadera religión, en la persecución de Maximiano, ofrecieron pacientemente sus cuellos a la espada.
3.- En territorio de la misma ciudad, los santos Víctor y Compañeros, Mártires.
4.- En Bona de Alemania, los santos Mártires Casio y Florencio, con otros muchísimos.
5.- En Nicomedia, los santos Mártires Eulampio y su hermana Eulampia, Virgen; la cual, como oyese que su hermano era atormentado por Cristo, saltando por medio de la turba, y abrazándose a él, se hizo su compañera en el tormento, y ambos arrojados en una tina de aceite hirviendo, y no recibiendo daño alguno, por último fueron decapitados, junto con otros doscientos que, al presenciar aquel milagro, creyeron en Cristo.
6.- En la isla de Creta, san Pinito, nobilísimo entre los Obispos; floreció siéndolo de Gnosia, por los tiempos de Marco Antonino Vero y Lucio Aurelio Cómodo, y en sus escritos, como un espejo, dejó un vivo retrato de sí mismo.
7.- En York de Inglaterra, san Paulino, Obispo, que fue discípulo de San Gregorio Papa, y por él enviado allá con otros a predicar el Evangelio, convirtió a la fe de Cristo al Rey Edwino y a su pueblo.
8.- En Populonia de Toscana, san Cerbonio, Obispo y Confesor, que, según atestigua san Gregorio Papa, en vida y en muerte fue esclarecido en milagros.
9.- En Verona, otro san Cerbonio, Obispo.
10.- En Capua, san Paulino, Obispo.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
11 de octubre
La Divina Maternidad de María Nuestra Señora, D. 2ª. cl. – Blanco
La fiesta de la Maternidad de la bienaventurada Virgen María. El dogma de la Maternidad Divina se refiere a que la Virgen María es verdadera Madre de Dios. Fue solemnemente definido por el Concilio de Efeso (año 431). Tiempo después, fue proclamado por otros Concilios universales, el de Calcedonia y los de Constantinopla.
El Concilio de Efeso, del año 431, siendo Papa San Clementino I (422-432) definió: «Si alguno no confesare que el Emmanuel (Cristo) es verdaderamente Dios, y que por tanto, la Santísima Virgen es Madre de Dios, porque parió según la carne al Verbo de Dios hecho carne, sea anatema.»
El Concilio Vaticano II hace referencia del dogma así: «Desde los tiempos más antiguos, la Bienaventurada Virgen es honrada con el título de Madre de Dios, a cuyo amparo los fieles acuden con sus súplicas en todos sus peligros y necesidades» (Constitución Dogmática Lumen Gentium, 66).
1.- En Tarso de Cilicia, las santas mujeres Cenaida y Filonia, hermanas, que fueron parientas de san Pablo Apóstol, y en la fe sus discípulas.
2.- En Vexin de Francia, el suplicio de los santos Mártires Nicasio, Obispo de Rúan, Quirino, Presbítero, Escubículo, Diácono, y Piencia, Virgen, en tiempo del Presidente Fescenino.
3.- En Besanzón de Francia, san Germán, Obispo y Mártir.
4.- Igualmente el martirio de los santos Anastasio, Presbítero, Plácido, Ginés y sus Compañeros.
5.- En Tarso de Cilicia, el triunfo de los santos Mártires Taraco, Probo y Andrónico, los cuales en la persecución de Diocleciano, atormentados por mucho tiempo en un inmundo calabozo y por tres veces probados con varios suplicios y penas, finalmente en la confesión de Cristo, cortadas las cabezas, lograron el triunfo de la gloria.
6.- En la Tebaida, san Sármatas, que fue discípulo de san Antonio Abad, y murió por Cristo a manos de los Sarracenos.
7.- En Ucés de la Galia Narbonense, san Fermín, Obispo y Confesor.
8.- En Calosso, diócesis de Asti, antes de Pavía, san Alejandro Saulo, de la Congregación de Clérigos Regulares de san Pablo, Obispo y Confesor, a quien, ilustre por su linaje, virtud, doctrina y milagros, el Sumo Pontífice Pío X puso en el catálogo de los Santos.
9.- En el monasterio de Achoury en Escocia, san Cánico, Presbítero y Abad.En Lira de Bélgica, el tránsito de san Gunmaro, Confesor.
10.- En Rennes de Francia, san Emiliano, Confesor.
11.- En Verona, santa Placidia, Virgen.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
12 de octubre
Nuestra Señora del Pilar, D. 2ª. cl. – Blanco
Fiesta de Nuestra Señora del Pilar. Según una venerada tradición, la Santísima Virgen María se manifestó en Zaragoza sobre una columna o pilar, signo visible de su presencia. Esta tradición encontró su expresión cultual en la misa y en el Oficio que, para toda España, decretó el papa Clemente XII.
En la ciudad española de Zaragoza, la que antes de los tiempos de Cristo era la famosa y rica villa romana de Caesaraugusta, de donde deriva su nombre actual, existe el monumento más sólido, antiguo y magnífico que tiene España como prueba de una piadosa tradición y de una antiquísima y profunda devoción por la Santísima Virgen María: el Santuario del Pilar. Esa gran basílica mariana con sus once cúpulas y sus cuatro campanarios es conocida y famosa, no sólo en España, sino en el mundo entero, puesto que, según la tradición, en tiempos inmemoriales se apareció allí la Madre de Dios y, desde entonces, a través de los siglos, ha mostrado su protección especial con repetidas gracias, milagros y portentos, hasta ganarse la indefectible piedad de los españoles, que le tributan culto con devoción, constancia y magnificencia.
Oración: Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a cuantos la invocan con la secular advocación del Pilar, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
1.- En Roma, los santos Mártires Evagrio, Prisciano y sus Compañeros.
2.- En África, cuatro mil novecientos sesenta y seis santos Confesores y Mártiresen la persecución Vandálica, reinando Hunerico Arriano. De ellos, siendo unos Obispos de varias Iglesias de Dios; otros Presbíteros y Diáconos, con gran muchedumbre de fieles que se les unieron, por defender la verdad católica fueron, arrojados a un horrible desierto; muchísimos de entre ellos, al ser cruelmente conducidos por los Moros, forzados con los cuentos de las lanzas a correr, o apedreados, terminaron su glorioso martirio; otros atados los pies y arrastrados como cadáveres por lugares ásperos y escabrosos y despedazados todos los miembros, finalmente, con varios géneros de tormentos celebraron el martirio. Entre todos fueron los más ilustres Sacerdotes del Señor los Obispos Félix y Cipriano.
3.- En Ravena, en la vía de Loreto, el triunfo de san Edistio, Mártir.
4.- En Licia, santa Domnina, Mártir, en tiempo del Emperador Diocleciano.
5.- En Celene de Pannonia, san Maximiliano, Obispo de Lorch.
6.- En York de Inglaterra, san Walfrido, Obispo y Confesor.
7.- En Milán, san Monas, Obispo, el cual, tratándose de elegir Obispo, rodeado de luz celestial, por esta señal maravillosa fue creado Pontífice de aquella Iglesia.
8.- En Verona, san Salvino, Obispo.
9.- En Siria, san Eustaquio, Presbítero y Confesor.
10.- En Áscoli del Piceno, san Serafín, Confesor, de la Orden de Menores Capuchinos, señalado en santidad de vida y humildad; a quien el Sumo Pontífice Clemente XIII puso en el catálogo de los Santos.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
13 de octubre
San Eduardo, Rey y Confesor de la Fe, Sd. – Blanco
San Eduardo, Rey de los Ingleses y Confesor, que descansó en el Señor el día 5 de Enero, pero es venerado principalmente en este día, a causa de la Traslación de su cuerpo. n. 1003 en Oxford, Inglaterra; † 5 de enero de 1066
Eduardo III, sabio y profundo legislador, pasó primero 35 años en Normandía durante el reinado de los invasores normandos. Llamado a Inglaterra por el concierto unánime de las voluntades, hizo florecer en ella la justicia y la paz. Edificó numerosas iglesias y fundó la abadía de Westminster. Extremadamente caritativo, llevó un día a un pobre en sus espaldas y le dio una sortija de gran valor. Nada rehusaba de lo que se le pedía en nombre de San Juan Evangelista, el cual le advirtió sobre la hora de su muerte, acaecida en 1066 a la edad de 65 años.
Oración: Oh Dios, que habéis coronado con la gloria eterna al bienaventurado rey Eduardo, vuestro confesor, haced, os lo suplicamos, que honrándolo en la tierra, podamos reinar un día con él en el cielo. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Tróade, ciudad del Asia Menor, el triunfo de san Carpo, que fue discípulo de san Pablo Apóstol.
2.- En Córdoba de España, el suplicio de los santos Mártires Fausto, Jenaro y Marcial; los cuales, atormentados primero en el ecúleo, raídas luego las cejas y arrancados los dientes, cortadas las orejas y la nariz, en el suplicio del fuego consumaron por fin el martirio.
3.- En Salónica, san Florencio, Mártir, que al cabo de varios tormentos, fue consumido en la hoguera.
4.- En Stokerau de Austria, san Colmano, Mártir.
5.- En Antioquía, san Teófilo, Obispo, el sexto después de san Pedro Apóstol que ocupó la silla Pontifical de aquella Iglesia.
6.- En Tours de Francia, san Venancio, Abad y Confesor.
7.- En Subiaco del Lacio, santa Celedonia, Virgen.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
14 de octubre
San Calixto, Papa y Mártir, D. – Rojo
En Roma, en la vía Aurelia, el triunfo de san Calixto I, Papa y Mártir, el cual, por orden del Emperador Alejandro, largamente atormentado con hambre en la prisión y diariamente apaleado, por último precipitado de la ventana del edificio en que estaba preso, y sumergido en un pozo, mereció el triunfo de la victoria. † martirizado hacia el año 222.
San Calixto gobernó la Iglesia bajo el reinado del emperador Heliogábalo. Edificó una basílica al otro lado del Tiber y agrandó las catacumbas situadas sobre la vía Apia que desde entonces llevan su nombre. Opuso el ayuno y las lágrimas a los goces insensatos de los paganos y todo emprendía para extender el reino de Jesucristo. Su celo apostólico fue coronado por el martirio, hacia el año 222, después de cuatro años de pontificado.
Oración: Oh Dios, que veis nuestra impotencia para hacer el bien, dignaos fortificarnos en vuestro amor mediante los ejemplos de vuestros santos. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Rímini, san Gaudencio, Obispo y Mártir.
2.- En Cesarea de Palestina, los santos Carponio, Evaristo y Prisciano, hermanos de santa Fortunata, los cuales, degollados, recibieron juntos la corona del martirio.
3.- También los santos Saturnino y Lupo.
4.- En Cesarea de Palestina, santa Fortunata, Virgen y Mártir; hermana de los dichos Mártires Carponio, Evaristo y Prisciano; la cual, en la persecución de Diocleciano, superados el potro, el fuego, las fieras y otros tormentos, entregó su espíritu a Dios. Su cuerpo fue después conducido a Nápoles de Campania.
5.- En Todi de Umbría, san Fortunato, Obispo, el cual, según refiere san Gregorio Papa, estuvo dotado de inmenso poder para lanzar-espíritus inmundos.
6.- En Wurzburgo de Alemania, san Burcardo, que fue el primer Obispo de aquella ciudad.
7.- En Brujas de Flandes, san Donaciano, Obispo de Reims.
8.- En Lyon de Francia, san Justo, Obispo y Confesor, varón de admirable santidad y espíritu profético; el cual, renunciando el Obispado, se retiró a un yermo de Egipto con Viador, Lector suyo, y allí, transcurridos algunos años en una vida como de Ángeles, y llegándosele el premio de sus trabajos, pasó al Señor a recibir la corona de justicia. Su santo cuerpo, junto con los huesos de san Viador, su ministro, fue más tarde trasladado a Lyon el día 2 de Septiembre.
9.- El mismo día el tránsito de santo Domingo el Lorigado.
10.- En Arpino del Lacio, san Bernardo, Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
15 de octubre
Santa Teresa de Jesús, Virgen y Fundadora, D. – Blanco
En Alba de España, santa Teresa, Virgen, que fue madre y maestra de los Frailes y Monjas de la Orden Carmelitana de la estrecha observancia. n. 28 de marzo de 1515 en Ávila, España; † 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes, España.
Patrona de personas en órdenes religiosas; personas ridiculizadas por su piedad; enfermos; quienes han sufrido la pérdida de sus padres; aquellos con necesidad de recuperar el estado de gracia. Protectora contra las enfermedades del cuerpo; dolores de cabeza.
Santa Teresa, española de noble alcurnia, partió de su casa a la edad de siete años, con su hermano Rodrigo, en busca del martirio entre los moros; un tío frustró su intento volviéndolos a casa. A los veinte años entró en el Carmelo y encontró en él un verdadero martirio en las austeridades que practicó, en las enfermedades del cuerpo y arideces del espíritu que padeció durante veinte años, en las calumnias que debió padecer y en las contradicciones que encontró en su empresa de reformar la Orden. Murió en 1582, a la edad de 67 años. Sus profundos escritos le han merecido el título de Doctora de la Iglesia.
Oración: Escuchadnos, oh Dios Salvador nuestro, y haced que, al alegrarnos con la fiesta de Santa Teresa, seamos alimentados con el pan de su celestial doctrina y abrasados con los sentimientos de su tierna piedad. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Cracovia de Polonia, el tránsito de santa Eduvigis, Viuda, Duquesa de Polonia, la cual, consagrada al servicio de los pobres, resplandeció también en milagros. El Papa Clemente IV la puso en el catálogo de los Santos; pero su fiesta se celebra el día siguiente.
2.- En Roma, en la vía Aurelia, san Fortunato, Mártir.
3.- En Prusia, san Bruno, Obispo de los Rutenos y Mártir, que, predicando en aquella región el Evangelio, detenido por los impíos y cortados los pies y las manos, fue decapitado.
4.- En Colonia, el triunfo de trescientos santos Mártires, que en la persecución de Maximiano acabaron el curso de su combate.
5.- En Cartago, san Agileo, Mártir, en cuya fiesta predicó san Agustín en su alabanza un sermón al pueblo.
6.- En Lyon de Francia, san Antíoco, Obispo, el cual, desempeñando con tesón el sublime cargo de Pontífice, a que había sido elevado, alcanzó el reino celestial.
7.- En Tréveris, san Severo, Obispo y Confesor.
8.- En Estrasburgo, santa Aurelia, Virgen.
9.- En Alemania, santa Tecla, Abadesa y Virgen, la cual puesta al frente de los monasterios de Kitzingen y Ochsenfort, colmada de méritos, subió al cielo.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
16 de octubre
Santa Eduvigis, Viuda, Sd. Blanco
Santa Eduvigis, Viuda, Duquesa de Polonia, que el día de ayer durmió en el Señor.
En Cracovia de Polonia, el tránsito de santa Eduvigis, Viuda, Duquesa de Polonia, la cual, consagrada al servicio de los pobres, resplandeció también en milagros. El Papa Clemente IV la puso en el catálogo de los Santos.
Santa Eduvigis, religiosa, la cual, nacida en Baviera y duquesa de Silesia, demostró gran interés en ayudar a los pobres, para los cuales fundó hospicios. Fallecido su marido, se retiró en el monasterio de monjas cistercienses que ella misma había fundado, y del que era abadesa su hija Gertudis, lugar donde terminó su vida, en Trebnitz, el día quince de octubre.
Oración: Señor, por intercesión de santa Eduvigis, cuya vida fue para todos un admirable ejemplo de humildad, concédenos siempre los auxilios de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
1.- En Cracovia de Polonia, el tránsito de santa Eduvigis, Viuda, Duquesa de Polonia, la cual, consagrada al servicio de los pobres, resplandeció también en milagros. El Papa Clemente IV la puso en el catálogo de los Santos; pero su fiesta se celebra el día siguiente.
2.- En Roma, en la vía Aurelia, san Fortunato, Mártir.
3.- En Prusia, san Bruno, Obispo de los Rutenos y Mártir, que, predicando en aquella región el Evangelio, detenido por los impíos y cortados los pies y las manos, fue decapitado.
4.- En Colonia, el triunfo de trescientos santos Mártires, que en la persecución de Maximiano acabaron el curso de su combate.
5.- En Cartago, san Agileo, Mártir, en cuya fiesta predicó san Agustín en su alabanza un sermón al pueblo.
6.- En Lyon de Francia, san Antíoco, Obispo, el cual, desempeñando con tesón el sublime cargo de Pontífice, a que había sido elevado, alcanzó el reino celestial.
7.- En Tréveris, san Severo, Obispo y Confesor.
8.- En Estrasburgo, santa Aurelia, Virgen.
9.- En Alemania, santa Tecla, Abadesa y Virgen, la cual puesta al frente de los monasterios de Kitzingen y Ochsenfort, colmada de méritos, subió al cielo.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias
17 de octubre
Santa Margarita María de Alacoque, Virgen, D. – Blanco
En Paray-le-Monial, diócesis de Autún, santa Margarita María Alacoque, profesa de la Orden de la Visitación de santa María Virgen; la cual fue esclarecida por sus méritos eximios en propagar la devoción al sacratísimo Corazón de Jesús y promover su culto público, y puesta en el catálogo de las santas Vírgenes por el Papa Benedicto XV. n. 22 de julio de 1647 en Lautecourt (Borgoña), Francia; † 17 de octubre de 1690
Patrona de los devotos del Sagrado Corazón de Jesús; enfermos de polio; quienes han sufrido la pérdida de sus padres.
Protectora contra la polio.
Santa Margarita María Alacoque, rehusando un ofrecimiento de matrimonio, entró a la edad de 24 años en el convento de las Visitandinas de Paray-le-Monial, donde dio los más hermosos ejemplos de paciencia y humildad. Recibió, el 27 de diciembre de 1673, la primera de sus grandes visiones del Sagrado Corazón, que terminaron en 1675. Su vida, en adelante, estuvo consagrada al establecimiento de esta devoción y, en particular, al de la fiesta del Sagrado Corazón. Murió en 1690.
Oración: Señor Jesucristo, que habéis revelado de admirable modo a la bienaventurada Virgen Margarita las inagotables riquezas de vuestro Corazón, concedednos por sus méritos que como ella os amemos en todas las cosas y por sobre todo, y que siempre tengamos nuestra morada en vuestro corazón. Vos que vivís y reináis por los siglos de los siglos. Amén.
1.- En Antioquía, el triunfo de san Herón, que fue discípulo de san Ignacio, y sucediéndole en el Obispado, siguió como fiel imitador el camino de su maestro, y cual verdadero amador de Cristo, dio la vida por su rebaño.
2.- El mismo día, el martirio de los santos Víctor, Alejandro y Mariano.
3.- En Persia, santa Mamelta, Mártir, la cual, por aviso de un Ángel, convertida del culto de los ídolos a la fe, fue apedreada por los Gentiles y sumergida en un profundo lago.
4.- En Orange de Francia, san Florencio, Obispo, el cual, esclarecido en muchas,virtudes, descansó en paz.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
18 de octubre
San Lucas Evangelista, D. 2ª. cl. – Rojo
En Bitinia, el triunfo de san Lucas, Evangelista, el cual, habiendo padecido mucho por el nombre de Cristo, murió lleno del Espíritu Santo. Sus huesos fueron después trasladados a Constantinopla, y de allí llevados a Padua. n. en Antioquía; † hacia el año 74 en Grecia
Patrono de artistas; pintores; escultores; médicos; cirujanos; solteros; encuadernadores; orfebres; notarios.
San Lucas, oriundo de Antioquía, era a la vez médico, literato y pintor hábil. Juntóse con San Pablo y llegó a ser el compañero de sus trabajos. Después de la muerte del gran Apóstol, fue a anunciar a Jesucristo a la Tebaida, a Libia, a Italia, a las Galias, a Dalmacia, etc. Además del Evangelio, escribió los Hechos de los Apóstoles e hizo el retrato de la Santísima Virgen. Algunos autores refieren que fue ahorcado en un olivo por los paganos de Acaya, a la edad de 84 años.
Oración: Haced, os lo suplicamos, Señor, que vuestro evangelista San Lucas, que constantemente llevó en su cuerpo la mortificación de la cruz para gloria de vuestro Nombre, intervenga en nuestro favor junto a Vos. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Roma, el tránsito de san Pablo de la Cruz, Presbítero y Confesor, que fue Fundador de la Congregación llamada de la Cruz y Pasión de nuestro Señor JesuCristo. Señalado por su admirable inocencia y penitencia, y encendido en extraordinaria caridad para con Cristo crucificado, fue canonizado por el Papa Pío IX, que fijó para su fiesta el 28 de Abril.
2.- En Arenas de España, el tránsito de san Pedro de Alcántara, Sacerdote de la Orden de Menores y Confesor; que por su admirable penitencia y muchos milagros fue canonizado por el Papa Clemente IX; pero su fiesta se celebra el día siguiente.
3.- En Antioquía, san Asclepíades, Obispo, que fue uno de aquel preclaro ejército de Mártires que sufrieron gloriosamente en tiempo de Macrino.
4.- En Neocesarea del Ponto, san Atenodoro, Obispo, que fue hermano de san Gregorio Taumaturgo, y esclarecido en doctrina, en la persecución de Aureliano consumó el martirio.
5.- En Chaussée, territorio de Beauvais, san Justo, Mártir, que, niño aún, en ln persecución de Diocleciano, de orden del Presidente Ricciovaro, fue degollado.
6.- En Roma, santa Trifonia, que fue en un tiempo mujer del César Decio y madre de la santa Virgen y Mártir Cirila; su cuerpo está sepultado en una cripta, cerca de san Hipólito.
7.- En Auriesville, estado de Nueva York, los santos Mártires de la Compañía de Jesús Isaac Jogues, Sacerdote, y Juan de La Lande, Coadjutor temporal; los cuales en este día y en el siguiente fueron cruelmente muertos por los Iroqueses, en el mismo lugar donde pocos años antes Renato Goupil, también Coadjutor temporal, había logrado la palma del martirio.
8.- En los confines de Edesa, en Mesopotamia, la conmemoración de san Julián, Ermitaño, por sobrenombre Sabas, de quien también se hace mención el 17 de Enero.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias
19 de octubre
San Pedro de Alcantara, Presbitero y Confesor de la Fe, D. – Blanco
San Pedro de Alcántara, Sacerdote de la Orden de Menores y Confesor, que pasó al cielo el día de ayer. n. 1499 en Alcántara (Extremadura), España; † 18 de octubre de 1562 en Extremadura, España.
Patrono de guardias; serenos y de Brasil.
San Pedro de Alcántara, siendo aun niño abandonó todas las esperanzas que le daban su nacimiento ilustre y sus raras cualidades, para entrar en la Orden de los Recoletos. Animado del espíritu de San Francisco, trabajó con mucho fruto por la salvación de las almas, mediante sus predicaciones y numerosos milagros que Dios obró a sus ruegos. Santa Teresa mucho lo admiraba y asegura que Dios nada le había rehusado de lo que ella le había pedido por su intermedio. Murió en 1562.
Oración: Oh Dios, que os dignasteis hacer ilustre al bienaventurado Pedro, vuestro confesor, mediante los dones de una admirable penitencia y sublime contemplación, conceded a nuestros ruegos que, mortificando nuestra carne siguiendo su ejemplo y ayudados por sus méritos, comprendamos más fácilmente las cosas celestiales. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Roma, el triunfo de los santos Mártires Tolomeo y Lucio, en tiempo de Marco Antonino. Tolomeo, según escribe el Mártir san Justino, por haber convertido una mujer impúdica a la fe de Cristo y enseñádola a vivir castamente, acusado por su impuro marido ante el Prefecto Urbicio, fue largo tiempo maltratado en una inmunda prisión, y al cabo, declarándose públicamente discípulo de Cristo, fue condenado al último suplicio. Lucio también, por reprobar la sentencia de Urbicio y confesar libremente que era Cristiano, recibió la misma sentencia. Juntóse a los dos otro tercer Cristiano que con ellos sufrió la misma pena capital.
2.- En Antioquía, los santos Mártires Beronico, Pelagia, Virgen, y otros cuarenta y nueve.
3.- En Egipto, san Varo, soldado, el cual, en tiempo del Emperador Maximino, visitando y llevando de comer a siete santos Monjes que estaban presos en la cárcel, hallando muerto uno de ellos, quiso quedarse en su lugar, y así, después de sufrir en compañía de los otros cruelísimos tormentos, consiguió la palma del martirio.
4.- En Evreux de Francia, san Aquilino, Obispo y Confesor.
5.- En territorio de Orleáns, la dichosa muerte de san Verano, Obispo.
6.- En Salerno, san Eusterio, Obispo.
7.- En el monasterio de Taurac, en Irlanda, san Etbino, Abad.
8.- En Oxford de Inglaterra, santa Fredeswinda, Virgen.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
20 de octubre
San Juan de Kety (Cancio), Presbitero y confesor de la Fe, D. – Blanco
San Juan Cancio, Presbítero y Confesor, que durmió en el Señor a 24 de Diciembre. n. 23 de junio de 1390 en Kenti, Polonia; † 24 de diciembre de 1473 en Cracovia, Polonia.
Llevaba este santo la caridad hasta el extremo de despojarse de sus propias vestiduras para cubrir a los indigentes. Viajó cuatro veces a Roma para visitar las tumbas de los santos Apóstoles y dar testimonio de su adhesión a la Santa Sede. En una de estas peregrinaciones, topó con unos ladrones que, después de haberle tomado su dinero, le preguntaron si no tenía nada más. Respondió él que no; pero, recordando enseguida que tenía algunas monedas de oro cosidas en su manto, llamó a los malhechores y se las entregó. Impresionados éstos por su candor y su generosidad, le devolvieron lo que le habían tomado. Habitualmente llevaba cilicio, dormía y comía lo menos posible. Murió a la edad de 77 años, en 1473. Su memoria es objeto de gran veneración en Polonia y Lituania.
Oración: Haced, os lo suplicamos Señor, que avanzando a ejemplo de San Juan, en la ciencia de los santos, y dando testimonio como él de una gran misericordia para con el prójimo, obtengamos, por sus méritos, hallar gracia ante Vos. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En la ciudad de Avia, cerca de Áquila de los Vestinos, el triunfo de san Máximo, Levita y Mártir, que, llevado del deseo del martirio, se presentó públicamente a los perseguidores que le buscaban; y después de su constante respuesta, suspendido y torturado en el ecúleo, luego apaleado y por último precipitado de un lugar alto, acabó la vida.
2.- En Agen de Francia, san Caprasio, Mártir, el cual, habiéndose ocultado en una cueva por huir de la furia de la persecución, oyendo contar cómo luchaba por Cristo la Virgen santa Fe, animado él también a padecer, pidió al Señor que, si le juzgaba digno de la gloria del martirio, hiciese brotar agua cristalina de la piedra de aquella cueva; y como cumplió el Señor su deseo, lanzóse seguro a la palestra, donde, combatiendo esforzadamente, en el imperio de Maximiano, mereció la palma del martirio.
3.- En Antioquía, san Artemio, Procónsul, que habiendo desempeñado, en tiempo de Constantino el Grande, muy honrosos cargos en la milicia, por orden de Juliano Apóstata a quien echó en cara su crueldad contra los Cristianos, fue apaleado, diversamente atormentado, y por último degollado.
4.- En Constantinopla, san Andrés Cretense, Monje, el cual, por el culto de las sagradas Imágenes, de orden de Constantino Coprónimo, varias veces azotado y por fin, cortado uno de los pies, entregó su espíritu.
5.- En Colonia, el suplicio de las santas Vírgenes Marta y Saula, con otras muchas.
6.- En Navancia de Portugal, santa Irene, Virgen y Mártir, cuyo cuerpo fue honoríficamente sepultado en la ciudad de Scálabis, que del nombre de la Santa, hasta hoy se llama Santarén.
7.- En Alsitz, territorio de Reims, san Sindulfo, Confesor.
8.- En Minden de Alemania, la Traslación de san Feliciano, Obispo de Foligno y Mártir; cuando fueron allí depositadas parte de sus reliquias, llevadas a Alemania desde la ciudad de Foligno en Umbría, donde el Santo había en otro tiempo padecido el martirio el 24 de Enero.
9.- En París, la Traslación de los santos Mártires Jorge, Diácono, y Aurelio, desde la ciudad de Córdoba en España, donde ambos, con otros tres compañeros, habían consumado antes el martirio a 27 de Julio.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
21 de octubre
San Hilarión, Abad, Sd. – Blanco
En Chipre, el tránsito de san Hilarión, Abad, cuya vida, llena de virtudes y milagros, escribió san Jerónimo.
El mismo día:
Santa Ursula y Compañeras, Virgenes y Mártires
En Colonia, el triunfo de santa Úrsula y sus Compañeras, las cuales, en defensa de la religión Cristiana y de la virginidad, asesinadas por los Hunnos, acabaron sus vidas con el martirio; los cuerpos de muchísimas de ellas fueron sepultados en Colonia.
Patrona de la educación católica (en especial la dedicada a las niñas); maestros y educadores; estudiantes.
Santa Úrsula, hija de un rey de Inglaterra, y once mil vírgenes, compañeras suyas, fueron embarcadas en Londres por orden del tirano Máximo para ser transportadas a Bretaña, donde debían ser casadas con los soldados que habían conquistado a ese país. Sorprendidas por una tempestad, fueron arrojadas en las costas de la Germania. Allí dieron con unos piratas que quisieron hacerlas víctimas de sus pasiones; pero ellas, animadas por Úrsula, prefirieron morir a dejarse arrebatar su virginidad.
Oración: Señor, Dios nuestro, concedednos la gracia de celebrar las victorias de Santa Úrsula y sus compañeras, mártires, con devoción duradera, a fin de que, si no podemos rendirles todo el honor que ellas merecen, por lo menos les presentemos nuestros humildes homenajes. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Ostia del Tíber, san Asterio, Presbítero y Mártir, que, según se lee en el martirio del Papa san Calixto, padeció imperando Alejandro.
2.- En Nicomedia, el triunfo de los santos Dasio, Zótico, Cayo y otros doce soldados, que después de diversos tormentos, fueron sumergidos en el mar.
3.- En Lyon de Francia, san Viador, criado de san Justo, Obispo de la misma ciudad.
4.- En Maronia de Siria, cerca de Antioquía, san Maleo, Monje.
5.- En un castillo de Laón, santa Cilinia, madre de san Remigio, Obispo de Reims.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
22 de octubre
Santa María Salomé, Madre de los Apóstoles, Santiago y Juan, Sd. – Blanco
En Jerusalén, santa María Salomé, madre de los santos Santiago y Juan Apóstoles, de la cual se lee en el Evangelio que anduvo solícita en la sepultura del Señor.
Santa María Salomé tenía tanto amor por Jesucristo, que le siguió hasta el Calvario, con Santa María Magdalena y María, madre de Santiago. Así, en el momento en que los discípulos abandonaban al Salvador, esta santa mujer le permaneció fiel. Ella proporcionó perfumes para ungir el cuerpo de Jesucristo y, el domingo, fue al santo sepulcro muy de mañana con sus dos compañeras. Allí, encontraron a un ángel que les anunció la resurrección de Jesucristo.
Oración: Escuchadnos, oh Dios Salvador nuestro, y que la fiesta de la bienaventurada María Salomé, al mismo tiempo que regocija nuestra alma la enriquezca con los sentimientos de una tierna devoción. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Jerusalén, asimismo, san Marcos, Obispo, varón muy distinguido y muy docto, el primero de los Gentiles que gobernó la Iglesia de Jerusalén, y no mucho después, en tiempo del Emperador Antonino, mereció la palma del martirio.
2.- En Adrianópolis de Tracia, el triunfo de los santos Mártires Felipe, Obispo, Severo, Presbítero, Eusebio y Hermes; los cuales, en tiempo de Juliano Apóstata, después de encarcelados y azotados, fueron consumidos en la hoguera.
3.- Igualmente los santos Mártires Alejandro, Obispo, Heraclio, soldado, y sus Compañeros.
4.- En Fermo del Piceno, el triunfo de san Felipe, Obispo y Mártir.
5.- En Colonia, santa Córdula, una de las Compañeras de santa Úrsula, la cual, atemorizada por los suplicios y muerte de las otras, se ocultó; pero arrepentida de ello, el día siguiente se presentó de grado a los Hunnos, y la última de todas recibió la corona del martirio.
6.- En Huesca de España, las santas Vírgenes Nunilona y Alodia, hermanas, que, por la confesión de la fe, condenadas por los Sarracenos a pena capital, consumaron el martirio.
7.- En Hierápolis de Frigia, san Albercio, Obispo, que floreció en tiempo del Emperador Marco Antonino.
8.- En Rúan, san Melanio, Obispo, que ordenado por el Papa san Esteban, fue enviado a predicar el Evangelio en aquella ciudad.
9.- En Toscana, san Donato Escocés, Obispo de Fiésole.
10.- En Verona, san Verecundo, Obispo y Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
23 de octubre
San Antonio María Claret, Obispo y confesor de la Fe, Blanco
San Antonio María Claret, Obispo y Confesor, cuyo tránsito se menciona al día siguiente.
San Antonio María Claret, obispo, que, ordenado presbítero, durante varios años se dedicó a predicar al pueblo por las comarcas de Cataluña, en España. Fundó la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María y, ordenado obispo de Santiago de Cuba, trabajó de modo admirable por el bien de las almas. Habiendo regresado a España, tuvo que soportar muchas pruebas por causa de la Iglesia, y murió desterrado en el monasterio de monjes cistercienses de Fontfroide, cerca de Narbona, en el mediodía de Francia.
Oración: Oh Dios, que concediste a tu obispo san Antonio María Claret una caridad y un valor admirables para anunciar el Evangelio a los pueblos, concédenos, por su intercesión, que, buscando siempre tu voluntad en todas las cosas, trabajemos generosamente por ganar nuevos hermanos para Cristo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
1.- En Villack de Pannonia, el tránsito de san Juan de Capistrano, Sacerdote de la Orden de Menores y Confesor, ilustre por la santidad de vida y por el celo de propagar la fe católica; el cual, con sus oraciones y milagros, deshaciendo el poderosísimo ejército de los turcos, libró del sitio la fortaleza de Belgrado. Su fiesta se celebra el 28 de Marzo.
2.- En Antioquía, el triunfo de san Teodoro, Presbítero, el cual, preso en la persecución del impío Juliano, sufrida la pena del ecúleo y otros muchos y durísimos tormentos, y abrasados los costados con hachas encendidas, por mltimo, perseverando en confesar a Cristo, pasado a cuchillo consumó el martirio.
3.- En el campo Ursoniano, junto a Cádiz, en España, los santos Mártires Servando y Germán, que en la persecución de Diocleciano, de orden del Lugarteniente Viador, después de los azotes, la inmundicia de una cárcel, el tormento del hambre y sed y las penalidades de un muy largo camino, que les obligaron a andar cargados de hierro; por último, decapitados, consumaron el curso de su martirio. Germán fue sepultado en Mérida y Servando en Sevilla.
4.- En Constantinopla, san Ignacio, Obispo, que, por haber reprendido al César Bardas por el repudio de su mujer, fue de él de muchas maneras ultrajado y arrojado al desierto; pero restituído a su Iglesia por el Papa san Nicolás, descansó en paz
5.- En Burdeos, san Severino, Obispo de Colonia y Confesor.
6.- En Rúan, san Román, Obispo.
7.- En Salerno, san Vero, Obispo.
8.- En territorio de Amiens, san Domicio, Presbítero.
9.- En un arrabal de Poitiers, san Benito, Confesor.
10.- En Mantua, el beato Juan el Bueno, de la Orden de los Ermitaños de san Agustín, Confesor, cuya preclara vida escribió san Antonino.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
24 de octubre
San Rafael, Arcangel, Dm. – Blanco
La fiesta de san Rafael Arcángel, cuya dignidad y beneficios se celebran en el sagrado libro de Tobías.
Patrono de los médicos; farmacéuticos; enfermeros; personas ciegas y con problemas visuales; personas con problemas mentales; enfermos; jóvenes; amor; parejas; viajeros; pastores. Protector contra las enfermedades, en especial de la vista; problemas mentales; pesadillas.
San Rafael es uno de los siete espíritus que están siempre delante de Dios, y le ofrecen el incienso de su oración y de la de los hombres. “Cuando tú orabas –dijo San Rafael a Tobías– con lágrimas, y enterrabas los muertos, y te levantabas de la mesa a media comida, y escondías de día los muertos en tu casa, y los enterrabas de noche, yo presentaba tu oración al Señor. Y por lo mismo que eras acepto a Dios, fue preciso que la tentación te probase”.
Tobías quedóse ciego; pero “la pérdida de la vista –dice San Agustín–, fue ocasión de que el venerable anciano recibiese la visita de un médico celestial”. San Rafael, cuyo nombre significa“Medicina de Dios”, fue enviado por Dios, como el ángel agitador del agua de la piscina probática, para curar a Tobías. Indicó al joven Tobías el remedio a propósito para devolver la vista a su padre, le buscó una esposa y ahuyentó al demonio.
“Alabemos con muestras de veneración a todos los príncipes de la corte celestial, y en especial al Arcángel Rafael, médico y compañero fiel, vencedor del demonio. ¡Oh, Cristo, Rey bondadosísimo! Haz que, con tal guarda, el enemigo no nos cause daño alguno”.
“Que el Arcángel Rafael, médico de nuestra salvación, nos asista desde el cielo, a fin de que sane nuestras dolencias, y guíe nuestros pasos vacilantes a la verdadera vida”.
Oración: Oh Dios, que diste a tu siervo Tobías al santo Arcángel Rafael por compañero en el camino, concede a tus siervos que seamos siempre protegidos por el cuidado del mismo, y esforzados con su auxilio. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Venosa de la Pulla, el triunfo de los santos Mártires Félix, Obispo Africano, Audacto y Jenaro, Presbíteros, Fortunato y Séptimo, Lectores; los cuales, en tiempo de Diocleciano y por orden del Procurador Magdeliano, fueron por largo tiempo maltratados con cárceles y prisiones en África y Sicilia, y no queriendo Félix de ninguna manera entregar los Libros sagrados, conforme al edicto del mismo Emperador, finalmente, degollados, consumaron el martirio.
2.- En Tongres de Bélgica, san Evergislo, Obispo de Colonia y Mártir, el cual, habiendo ido allá por la solicitud de su oficio pastoral, mientras de noche se dirigía solo a orar en el monasterio de santa María Madre de Dios, traspasado por los ladrones con una saeta, acabó la vida.
3.- En la ciudad de Nagrán, tierra de los Homeritas, en Arabia, el suplicio de los santos Aretas y trescientos cuarenta Compañeros, en tiempo del Emperador Justino y del tirano judío Dunaán. Después de ellos fue echada a las llamas una mujer Cristiana, cuyo hijo de cinco años, que balbuciendo confesaba a Cristo, no pudiendo ni con caricias ni con amenazas ser detenido, se precipitó al fuego donde estaba ardiendo su madre.
4.- En Constantinopla, san Proclo, Obispo.En la isla de Jersey, san Maglorio, Obispo, el cual, renunciando el cargo episcopal que por tres años había ejercido con los Bretones dispersos en Armórica, construyó en aquella isla un monasterio donde pasó santamente el resto de su vida. Su cuerpo fue trasladado más tarde a París.
5.- En el monasterio de Montefrío, Diócesis de Carcasona en Francia, san Antonio María Claret, un tiempo Arzobispo de Cuba, Fundador de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, preclaro por el celo de las almas y por la mansedumbre; al cual el Sumo Pontífice Pío XII inscribió en el catálogo de los Santos.
6.- En el monasterio de Durín en Francia, san Martín, Diácono y Abad, cuyo cuerpo fue de allí llevado al monasterio de Vertou.
7.- En Campania, san Marcos Solitario, cuyos esclarecidos hechos escribió san Gregorio Papa.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
25 de octubre
Santos Crisanto y Daría, Mártires, S. – Rojo
En Roma, los santos Mártires Crisanto y Daría, su mujer, los cuales, después de muchos suplicios que de orden del Prefecto Ceferino toleraron por Cristo, fueron, por mandato del Emperador Numeriano, arrojados al arenal de la vía Salaria, y allí, con piedras y tierra, sepultados vivos. † martirizados hacia el año 283
San Crisanto y Santa Daría no pudieron ser inducidos, ni por las amenazas ni por las promesas, a adorar a los ídolos. Viéndolos firmes y dispuestos a morir antes que ofender a Dios, el tirano hizo envolver a Crisanto en la piel de un buey y lo expuso así a los ardores de un sol ardiente; hizo conducir a Daría a un lugar de libertinaje, pero un león la defendió contra las infames tentativas de sus enemigos. Entonces el tirano los hizo arrojar a los dos en un gran brasero, pero salieron de entre las llamas sin haber experimentado mal alguno. Por fin, fueron conducidos a un arenal y allí enterrados vivos bajo un montón de piedras.
Oración: Haced, benignamente, Señor, que vuestros mártires San Crisanto y Santa Daría intercedan por nosotros, a fin de que tributándoles nuestros humildes homenajes, experimentemos los efectos de su constante protección. Por J. C. N. S. Amén.
1.- Allí mismo, el triunfo de san Marcelino, Papa y Mártir, el cual, en tiempo de Maximiano, juntamente con Claudio, Girino y Antonino, fue por la fe de Cristo degollado. Fue tan grande la persecución de aquel tiempo, que en el espacio de un mes fueron coronados diecisiete mil Cristianos. La fiesta de san Marcelino, junto con la de san Cleto, Papa y Mártir, se celebra el 26 de Abril.
2.- En Perigueux de Francia, san Frontón, el cual, ordenado Obispo por san Pedro Apóstol, en unión del Presbítero Jorge, convirtió a Cristo gran ’muchedumbre de aquella gente, y esclarecido en milagros, murió en paz.
3.- En Roma, el triunfo de cuarenta y seis santos soldados, que, bautizados juntamente por el Papa Dionisio, fueron al punto de orden del Emperador Claudio degollados y sepultados en la via Salaria; donde también fueron depositados otros ciento veintiún Mártires, y entre ellos cuatro soldados de Cristo: Teodosio, Lucio, Marcos y Pedro.
4.- En Torres de Cerdeña, los santos Mártires Proto, Presbítero, y Jenaro, Diácono; los cuales enviados a aquella isla por san Cayo Papa, allí mismo en tiempo de Diocleciano y del Presidente Bárbaro, fueron inmolados.
5.- En Constantinopla, el triunfo de los santos Martirio, Subdiácono, y Marciano, Cantor, que en tiempo del Emperador Constancio fueron muertos por los herejes.
6.- En Soissons de Francia, los santos Mártires Crispín y Crispiniano, nobles Romanos, que en la persecución de Diocleciano, siendo Presidente Ricciovaro, después de atroces tormentos, pasados a cuchillo lograron la corona del martirio. Sus cuerpos fueron más tarde llevados a Roma y sepultados honoríficamente en la Iglesia de san Lorenzo in Paneperna.
7.- En Florencia, el martirio de san Miniato, soldado, que, en tiempo del Emperador Decio, peleando como bueno por la fe de Cristo, fue coronado de un noble martirio.
8.- En Brescia, la gloriosa muerte de san Gaudencio, Obispo, ilustre en santidad y doctrina.
9.- En Gevaudán de Francia, san Hilario, Obispo.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
26 de octubre
San Evaristo, Papa y Mártir, S, – Rojo
En Roma, san Evaristo, Papa y Mártir, que en el imperio de Adriano, hermoseó la Iglesia de Dios con la púrpura de su sangre. † hacia el año 107
San Evaristo, cuarto sucesor de San Pedro, gobernó la Iglesia durante cerca de ocho años. Se refiere que era hijo de un judío de Belén. Murió hacia el año 107 y recibió sepultura en el Vaticano, junto a San Pedro.
Oración: Pastor eterno, considerad con benevolencia a vuestro rebaño y guardadlo con protección constante por vuestro bienaventurado mártir y Soberano pontífice Evaristo, a quien constituisteis pastor de toda la Iglesia. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En África, los santos Mártires Rogaciano, Presbítero, y Felicísimo; los cuales, en la persecución de Valeriano y Galieno, fueron coronados de un ilustre martirio; de ellos hace mención san Cipriano en su Carta a los Confesores.
2.- En Nicomedia, los santos Mártires Luciano, Florio y Compañeros.
3.- En Narbona de Francia, san Rústico, Obispo y Confesor, que floreció en los tiempos de los Emperadores Valentiniano y León.
4.- En Salerno, san Gaudioso, Obispo.
5.- En Pavía, san Fulco, Obispo.
6.- Igualmente san Cuadragésimo, Subdiácono, que resucitó un muerto.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
27 de octubre
Vigilia de los Santos Simón y Judas Tadeo, Apóstoles, S. – Morado
En Persia, el triunfo de los santos Apóstoles Simón Cananeo, y Tadeo, llamado también Judas. Simón predicó el Evangelio en Egipto, y Tadeo en Mesopotamia; después, habiendo entrado juntos en Persia y sometido a Cristo una gran multitud de aquellas gentes, consumaron el martirio.
1.- En Avila de España, el suplicio de los santos Vicente, Sabina y Cristeta; los cuales, primero, fueron tan bárbaramente estirados en el potro, que les desencajaron todas las coyunturas de los miembros; después, poniéndoles las cabezas sobre unas piedras, se las magullaron con fuertes mazos hasta hacerles saltar los sesos, y así ellos consumaron el martirio, bajo el Presidente Daciano.
2.- En Till-chatel de Francia, san Florencio, Mártir.
3.- En Capadocia, las santas Mártires Capitolina y su criada Eroteida, las cuales padecieron en el imperio de Diocleciano.
4.- En la India, san Frumencio, Obispo, el cual cautivo primero en aquellas tierras y después ordenado Obispo por san Atanasio, dilató el Evangelio por aquellas provincias.
5.- En Nápoles de Campania, san Gaudioso, Obispo africano, el cual, a causa de la persecución de los Vándalos, fue a Campania, y en un monasterio de aquella ciudad descansó con santo fin.
6.- En Etiopía, san Elesbaán, Rey, que después de haber vencido los enemigos de Cristo, envió a Jerusalén la real diadema en tiempo del Emperador Justino, y en cumplimiento de un voto haciendo vida monástica, pasó al Señor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
VOLVER
28 de octubre
San Simón el Cananeo y San Judas Tadeo, Apóstoles D. 2ª. cl. – Rojo
En Persia, el triunfo de los santos Apóstoles Simón Cananeo, y Tadeo, llamado también Judas. Simón predicó el Evangelio en Egipto, y Tadeo en Mesopotamia; después, habiendo entrado juntos en Persia y sometido a Cristo una gran multitud de aquellas gentes, consumaron el martirio.
Patrono de hospitales y trabajadores de hospital. Se invoca su intercesión en las causas perdidas e imposibles.
San Simón, de Caná en Galilea, y San Judas Tadeo, hijos de María de Cleofás y primos de Jesús, fueron a predicar el Evangelio, uno a Egipto, el otro a Mesopotamia. Después de treinta años de trabajos apostólicos, fueron llamados a Persia, en donde convirtieron a gran número de paganos. Las imágenes del sol y de la luna se quebraron cuando ellos lo ordenaron, y los demonios salieron de sus templos y emprendieron la fuga bajo la forma de negros etíopes. Los paganos, excitados por dos magos, se arrojaron sobre los santos apóstoles y los masacraron. Los instigadores del crimen perecieron fulminados por un rayo.
Oración: Oh Dios, que os servisteis de los bienaventurados apóstoles Simón y Judas Tadeo para conducirnos al conocimiento de vuestro santo Nombre, haced que celebremos su gloria eterna avanzando en la virtud, y que avancemos en la virtud celebrando su gloria. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Roma, los santos Mártires Anastasia la mayor, Virgen, y Cirilo. Anastasia, en la persecución de Valeriano, siendo Prefecto Probo, fue aprisionada, abofeteada, atormentada con fuego y con azotes; mas, permaneciendo inmoble en la confesión de Cristo, le cercenaron los pechos, le arrancaron las uñas, le rompieron los dientes, le cortaron los pies y las manos, y últimamente la cabeza, y engalanada con tantas joyas de suplicios, voló al Esposo. Cirilo, por ofrecerle un vaso de agua que le había pedido, recibió en recompensa el martirio.
2.- También en Roma, santa Cirila, Virgen, que era hija de santa Trifonía, y en el imperio de Claudio fue por Cristo degollada.
3.- En Como, san Fidel, Mártir, en tiempo del Emperador Maximiano.
4.- En Maguncia, san Ferrucio, Mártir.
5.- En Melde de Francia, san Farón, Obispo y Confesor.
6.- En Verceli, san Honorato, Obispo.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
29 de octubre
San Narciso Patriarca de Jerusalen, Obispo y Confesor de la Fe, sd. – Blanco
En Jerusalén, el tránsito de san Narciso, Obispo, laudable por su santidad, paciencia y fe, el cual, anciano ya de ciento dieciséis años, pasó felizmente al Señor. n. hacia el año 99; † hacia el año 215.
Protector contra las picaduras de insectos.
San Narciso, obispo de Jerusalén a los 80 años de edad, hacia el año 180 de nuestra era, estuvo dotado de paciencia y dulzura admirables. Tres malos cristianos propalaron contra él una horrible calumnia, diciendo que, si su acusación fuese falsa, consentían, uno en ser quemado, el otro en ser atormentado de vergonzosa enfermedad y, el tercero, en perder la vista. Retirose el santo al desierto sin querer defenderse. Pero Dios castigó a dos de los acusadores según sus votos, y el tercero, reconociendo su falta, tantas lágrimas derramó que perdió la vista. San Narciso volvió a su sede. Contaba entonces 110 años y vivió algunos más.
Oración: Haced, oh Dios omnipotente, que la augusta solemnidad del bienaventurado Narciso, vuestro confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de devoción y el deseo de la salvación. Por J. C. N. S. Amén.
1.- Los santos Obispos Maximiliano, Mártir, y Valentín, Confesor.
2.- En Sidón de Fenicia, san Cenobio, Presbítero, el cual, en el furor de la última persecución, exhortando a otros al martirio, se hizo él mismo digno del martirio.
3.- En Lucania, los santos Mártires Jacinto, Quinto, Feliciano y Lucio.
4.- En Bérgamo, santa Eusebia, Virgen y Mártir.
5.- En Autún, san Juan, Obispo y Confesor.
6.- En Casíope, en la isla de Corfú, san Donato, Obispo, de quien escribe san Gregorio Papa.
7.- En Viena de Francia, el tránsito de San Teodoro, Abad.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
30 de octubre
San Alonso Rodríguez, Religioso Confesor de la Fe, Sd. – Blanco
En Palma de la isla de Mallorca, san Alfonso Rodríguez, Coadjutor temporal formado de la Compañía de Jesús y Confesor, insigne por la humildad y por el continuo deseo de la mortificación; el Sumo Pontífice León XIII le puso en el número de los Santos.
San Alonso nació en Segovia (España) en 1533. Al quedarse viudo, el santo solicitó a los padres jesuitas que lo aceptaran en su comunidad, pero no fue admitido debido a que ya bordeaba los 40 años de edad, y tampono tenía estudios en las ciencias y las humanidades. Sin embargo, el superior cambió de parecer, y lo aceptó como hermano lego, y sería ésta la profesión que lo llevaría a la santidad.
Oración: Gracias Señor por estos modelos admirables que nos presentas en tus santos. Haz que queramos imitarlos y que seamos capaces de seguir sus buenos ejemplos. Por J. C. N. S. Amén.
1.- En Cerdeña, el triunfo de san Ponciano, Papa y Mártir, que deportado a aquella isla por el Emperador Alejandro juntamente con Hipólito, Presbítero, muerto allí a palos, consumó el martirio. Su cuerpo fue trasladado a Roma por el Papa san Fabián y sepultado en el cementerio de Calixto. Pero su fiesta se celebra el 19 de Noviembre.
2.- En Egea de Cilicia, el suplicio de los santos Cenobio, Obispo, y Cenobia, su hermana, en tiempo del Emperador Diocleciano y del Presidente Lisias.
3.- En Altino, en territorio de Venecia, san Teonesto, Obispo y Mártir, que fue muerto por los Arrianos.
4.- En África, el triunfo de doscientos veinte santos Mártires.
5.- En Tánger de la Mauritania, el suplicio de san Marcelo, Centurión, que fue padre de los santos Mártires Claudio, Lupercio y Victorio, y consumó el martirio siendo decapitado de orden de Agricolao, lugarteniente del Prefecto Pretoriano.
6.- En Alejandría, trece santos Mártires, que padecieron con los santos Julián, Euno y Macario, en tiempo del Emperador Decio.
7.- En Cáller de Cerdeña, san Saturnino, Mártir, que en la persecución de Diocleciano, de orden del Presidente Bárbaro, fue decapitado.
8.- En Apamea de Frigia, san Máximo, Mártir, en tiempo del mismo Diocleciano.
9.- En León de España, los santos Mártires Claudio, Lupercio y Victorio, hijos de san Marcelo Centurión, los cuales, en la persecución de Diocleciano y Maximiano, por orden del Presidente Diogeniano, fueron degollados.
10.- En París, san Lucano, Mártir.
11.- En Alejandría, santa Eutropia, Mártir, que visitando a los Mártires, fue apresada y, con ellos cruelísimamente atormentada, entregó su espíritu.
12.- En Antioquía, san Serapión, Obispo, muy esclarecido por su doctrina.
13.- En Capua, san Germán, Obispo y Confesor, varón de gran santidad, cuya alma, al salir del cuerpo, vio san Benito ser llevada por Ángeles al cielo.
14.- En Potenza de Lucania, san Gerardo, Obispo.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
31 de octubre
Vigilia de la Solemnidad de Todos los Santos
Los santos Ampliado, Urbano y Narciso.
En Roma, los santos Ampliado, Urbano y Narciso, de quienes hace mención san Pablo escribiendo a los Romanos; los cuales, por el Evangelio de Cristo fueron muertos por los Judíos y Gentiles.
1.- En Constantinopla, san Estaquio, Obispo, el cual fue ordenado por san Andrés Apóstol primer Obispo de aquella ciudad.
2.- En Augusta de los Veromandos en Francia, san Quintín, ciudadano Romano del orden Senatorio, el cual en tiempo del Emperador Maximiano fue martirizado. Su cuerpo, al cabo de cincuenta y cinco años, por revelación de un Ángel, fue hallado incorrupto.
3.- En Milán, san Antonino, Obispo y Confesor.
4.- En Ratisbona de Baviera, san Wolfango, Obispo.
5.- En Palma de la isla de Mallorca, san Alfonso Rodríguez, Coadjutor temporal formado de la Compañía de Jesús y Confesor, insigne por la humildad y por el continuo deseo de la mortificación; el Sumo Pontífice León XIII le puso en el número de los Santos.
6.- En Roma, la Traslación de San Nemesio, Diácono, y de su hija Lucila, Virgen, los cuales el 25 de Agosto fueron degollados.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes. R. Deo Gratias.
ABSOLUTAMENTE NULO Y ENTERAMENTE VANO
ABSOLUTAMENTE NULO Y ENTERAMENTE VANO
(Traducción del texto completo del francés por H.F.B.B.)
El padre Cekada demuestra la invalidez intrínseca, según las normas de la Teología Católica, del nuevo rito de consagración episcopal (1968) La forma del nuevo rito no significa el poder de orden conferido y no es unívoca. No satisface absolutamente los criterios exigidos infaliblemente por Pío XII y León XIII para la validez de la Consagración episcopal. Hemos recibido de parte del comité Rore Sanctifica la traducción francesa oficial, aprobada por el padre Cekada de su estudio publicado en inglés el 25 de marzo de 2006.
Huelga advertir de la gran importancia de este estudio y sus conclusiones- las mismas que han llegado otros teólogos serios-, porque las consecuencias son, entre otras, y sin ánimo de ser exhaustivo gravísimas:
1º. Desde 1968 se ha terminado la Sucesión Apostólica en la iglesia conciliar. Todos los nuevos obispos son inválidos, es decir son lo que eran antes, ora seglares ora sacerdotes y las órdenes que han recibido son nulas.No son verdaderos obispos
2º. Todos los sacerdotes ordenados por estos obispos no son sacerdotes. La razón es porque a un sacerdote no puede ordenar a otro sacerdote, y menos un seglar. Ergo son simples seglares sin ningún poder de orden.
3º. Todos los sacramentos, excepto el bautismo y el matrimonio- donde los ministros son los cónyuges-, intentados conferir por estos falsos sacerdotes no confieren la gracia del sacramento. Porque siendo estos sacerdotes simples seglares no pueden consagrar ni perdonar los pecados.
LEER EL DOCUMENTO COMPLETO EN PDF. AQUÍ
O DESCARGARLO ABSOLUTAMENTE NULO Y ENTERAMENTE VANO

HEREJÍAS DE JUAN PABLO I (ALBINO LUCIANI TANCON)
HEREJÍAS DE JUAN PABLO I (ALBINO LUCIANI TANCON)
“Es más fácil hoy en día, dada la confusión causada por la prensa, encontrar personas casadas que no creen que están pecando. Si esto es lo que sucede, puede que sea oportuno no molestarlas dada las condiciones habituales…”.
“Oremos para que el Señor ayude al Papa para resolver esta cuestión [que se les permita a los católicos utilizar el control de la natalidad artificial]. Tal vez nunca ha habido una pregunta tan difícil para la Iglesia; tanto por las dificultades intrínsecas y por las numerosas implicaciones que afectan a otros problemas, como por la forma aguda en la que ella afecta a la gran masa del pueblo” [14].
Luciani: “Sólo es posible tener un desarme gradual, controlado y universal si una organización internacional tiene poderes y posibilidades para sancionar más eficientemente que las que aplica las Naciones Unidas…” [18].
“Así, la moral cristiana adoptó la teoría de la guerra justa; la Iglesia permitió la legalización de la prostitución (incluso en los Estados Pontificios), mientras que, obviamente, permaneció prohibida en el plano moral” [20].
“Siguiendo el ejemplo de Dios, que quiere y ama la vida humana, yo también envió mis mejores deseos a la niña. En cuanto a los padres, no tengo derecho a juzgarlos; subjetivamente, si ellos actuaron con buenas intenciones y de buena fe, ellos pueden incluso tener un gran mérito ante Dios por lo que han decidido y pedido a los médicos que hicieran” [22].
1) “El eco de su vida cotidiana da testimonio de que, a pesar de todos los obstáculos, ella (la Iglesia) vive en el corazón de los hombres, incluso en aquellos que no comparten su verdad o aceptan su mensaje” [26].
2) “… el Concilio Vaticano II (a cuyas enseñanzas queremos comprometer nuestro total ministerio)…” [27]
3) “Queremos continuar poniendo en práctica la herencia del Segundo Concilio Vaticano. Sus sabias normas deben ser seguidas y perfeccionadas” [28].
4) “… le damos prioridad a la revisión de dos de los códigos de derecho canónico: el de la tradición oriental y el de la tradición latina…” [29]
5) “Deseamos mantener el impulso ecuménico, que consideramos una directiva definitiva de nuestros predecesores inmediatos” [30].
“Saludamos también con reverencia y afecto a todos los pueblos del mundo. Los respetamos, y amamos como a nuestros hermanos y hermanas, ya que son hijos del mismo Padre celestial y hermanos y hermanas en Jesucristo” [31].
Nicodemo I (Rotov), metropólita de Leningrado-Novgorod y Exarca Patriarcal para Europa Occidental del Patriarcado de Moscú, y Albino Luciani/Juan Pablo I. Nicodemo I (que según el dossier del ex-archivista y desertor de la KGB Vasili Nikitič Mitrokhin, era un agente con el nombre clave “Sviatoslav” y la misión de que el Vaticano y el Consejo Mundial de Iglesias se plegaran a los intereses soviéticos) murió en plena audiencia con Luciani el 5 de Septiembre de 1978.
“… expresamos a su Santidad y al Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa nuestros sentimientos de profundo pesar. Le aseguramos nuestra oración por el eterno descanso del alma de este devoto servidor de su Iglesia y constructor de la intensificación de las relaciones entre nuestras Iglesias. Que Dios lo reciba en su alegría y su paz” [33].
“…en vuestras respetuosísimas e igualmente afectuosas cartas a Nos enviadas, como también en tantas cartas pastorales y otros religiosos y doctos escritos impresos para el público, levantasteis vuestra voz episcopal con insigne gloria para vosotros y vuestra orden, para defender valientemente la causa de Nuestra santísima Religión y de la justicia, y para detestar vehementemente las sacrílegas audacias admitidas contra el Principado civil de la Iglesia Romana. Y, defendiendo constantemente el mismo Principado, os gloriasteis de profesar y enseñar que, por singular determinación de aquella Providencia divina que todo lo rige y gobierna, éste mismo fue dado al Romano Pontífice, para que él, jamás sometido a ninguna potestad civil, ejerciera en todo el orbe el supremo cargo del ministerio Apostólico divinamente confiado por el mismo Cristo…” [37].
Juan Pablo I, Discurso del Ángelus, 10 de septiembre de 1978: “Él (Dios) es nuestro Padre, más aún, Él es nuestra madre” [39].
“Las verdades son esas; debemos andar por la vía de esas verdades, comprendiéndolas cada vez mejor, poniéndonos al día, presentándolas de forma adecuada a los nuevos tiempos. También el Papa Pablo tenía el mismo pensamiento” [40].
“Eminencia, hemos estado discutiendo sobre el control de la natalidad durante unos cuarenta y cinco minutos. Si la información que he dado, las diferentes estadísticas, en caso de que la información sea exacta, entonces durante el período de tiempo que hemos estado hablando, más de mil niños menores de cinco años de edad han muerto de desnutrición. Durante los siguientes cuarenta y cinco minutos mientras Ud. y yo esperamos con anticipación a la próxima comida, otros miles de niños morirán de desnutrición. Mañana a esta hora treinta mil niños que en este momento están vivos, estarán muertos –por desnutrición. Dios no siempre provee” [44].
EL «NO» DE FRANCO A PÍO XII
El «no» de Franco a Pío XII
Mucho se ha escrito sobre La relación entre la iglesia y el régimen. Lo cierto es que Franco separaba los intereses que consideraba beneficiosos para la causa de su fe católica
Franco en sus tiempos de África no era un hombre especialmente religioso, pero el carácter de persecución religiosa que tuvo la Guerra Civil levantó un enorme fervor creyente entre la mayor parte de la población del bando sublevado. La matanza indiscriminada de miles de curas y monjas, sin lugar a dudas, acentuó la conciencia religiosa de muchos españoles y entre ellas la de Franco.
Resulta innegable que en la insurrección cívico militar del 18 de julio de 1936 tuvo un importante peso la sangrienta persecución que sufrían los católicos por el Frente Popular. Si muchos militares y falangistas se sublevaron para evitar la victoria del comunismo en España, hubo otra parte de la población española que se sumó al alzamiento para defender su libertad religiosa [ Nota del editor: Los mártires de la cruzada española y cuanto se levantaron legítimamente contra los perversos comunistas, socialistas, separatistas, masones y judíos, no defendieron ninguna libertad religiosa, sino su estricto derecho divino a confesar y practicar la única fe verdadera y su culto: la católica. El autor, sin duda, está impregnado de la herejía de la iglesia conciliar, que no es la Iglesia católica] .
Durante toda la guerra Franco viajó al frente con la reliquia del brazo incorrupto de Santa Teresa, verdadero talismán en los tres años que duró la guerra.

A lo largo de cuatro décadas Franco, como cabeza indiscutible de su régimen, se apoyó fundamentalmente en cuatro grupos políticos, familias en el argot del franquismo, que serían la base de su gobierno: el Ejército, la Falange, los católicos de la ACNdP y el Opus, y los tecnócratas reclutados entre los cuerpos más cualificados de los funcionarios del Estado. [N.e.: Todos ellos le fueron traicionando, algunos, como el Opus, desde el mismo momento que entraron en los gobiernos tecnócratas]
La presencia importante de los católicos, junto a la firma del Concordato de 27 de agosto de 1953 [ N.E: Concordato denunciado por Montini, más conocido como Pablo VI, quien no sólo se convierte en enemigo mortal de la España católica, sino en un traidor al Reinado de Cristo en esta Nación, y fautor principal de la demolición de la Iglesia] ]y el encomendar la educación de buena parte de los españoles a la Iglesia, ha sustentado la idea de una desproporcionada influencia de la Iglesia Católica en el régimen y sobre el propio Franco.
Católico convencido, a pesar de su clara fidelidad a los dictados de la Iglesia de Roma, nunca olvidó que los intereses de España, de su España, no tenían ni podían estar supeditados a las directrices e intereses de Roma. La Iglesia Católica ordenaba en materias de fe de forma incuestionable para un católico, al ser el Papa, sus obispos y cardenales los herederos de Pedro, pero existía otra parte en los deseos de Roma y del Primado de España que eran parte de la política mundana a la que el Jefe del Estado español no tenía porque obedecer. Franco nunca dejo a los curas «curear» en lo referente a su gobierno [N.E.: Debía conocer bien las tácticas de los jesuitas y sus artes en el «curear», por las que un legítimo papa en 1773, Clemente XIV, tuvo que suprimir toda la orden de los jesuitas], siendo esta una de las cuestiones más desconocidas del franquismo y sujeta a tópicos más arraigados.
Recientemente, entre unos legajos del archivo Franco, han aparecido un conjunto de tres documentos fechados a comienzos de los años cuarenta de indudable importancia histórica: dos cartas personales del Papa Pío XII a Franco referentes a la prohibición de regresar a España del cardenal Vidal y Barraquer y la respuesta privada del Jefe del Estado español al Sumo Pontífice.
Esta correspondencia evidencia las tensiones entre el Estado español y la Santa Sede en relación a la actitud de un príncipe de la Iglesia como era el antiguo obispo de Tarragona Vidal y Barraquer, evidenciándose la fractura de parte de la Iglesia catalana con el Estado español, una fractura que llega hasta la actualidad.
Con el comienzo de la Guerra Civil el cardenal Gomá, primado de España, dada la situación de abierta persecución que la religión católica sufría en la España republicana a finales de 1936, reunió a los obispos que se habían librado de la muerte y que estaban en la España Nacional para redactar y dar a conocer una carta colectiva, con el beneplácito del Papa, a favor de los sublevados. El 1 de julio de 1937 fue firmado el documento que conocemos por Carta Colectiva del Episcopado español a los obispos del mundo entero, aunque no se divulgó hasta agosto del mismo año. El 8 de julio de 1937 la Santa Sede reconocía al gobierno de Franco.
Un poco antes, en febrero de 1937, la Santa Sede había renunciado a publicar una condena a los católicos que colaborasen con el Frente Popular por causa de la delicada situación del PNV, un partido católico y de ultra derecha que, por motivos independentistas, optó por apoyar al gobierno de los socialistas Largo Caballero y Negrín.
El obispo de Tarragona Vidal y Barraquer, catalanista, huido de España, no quiso firmar la Carta Colectiva, al igual que los obispos vascos Javier Irastorza Loinaz, exiliado en Gran Bretaña, y el de Vitoria Mateo Múgica Urrestarazu.
El 30 de diciembre de 1942, ante la oposición de Franco a que el cardenal Vidal y Barraquer regresase a España, Pío XII le pide directamente que autorice el regreso a España del cardenal catalán. Una petición que para el Papa Pacelli, un hombre muy orgulloso, tuvo que suponerle un enorme sacrificio.
La carta de Pío XII
«Nos llegan confiados ruegos de que vuelva a su sede el Eminentísimo Cardenal Vidal y Barraquer»
«Al Amado Hijo Francisco Franco Bahamonde
Jefe del Estado Español
Pius PP. XII
Sin duda ninguna que Te es bien conocido el particular afecto con que (…) seguimos de cerca y día por día el resurgimiento espiritual de esa católica Nación (…) con la ayuda de las sabias leyes dictadas por Tu Gobierno, se afanan en la reconstrucción moral y religiosa del País.
(..) Permite por tanto, Amado Hijo, que en este momento, que Nos parece oportuno, Te abramos Nuestro corazón con paternal confianza acerca de una cuestión en cuya solución hemos tenido y tenemos particular interés, y para la cual esperamos de Tus nobles sentimientos religiosos y caballerosos, y para Nos tan devotamente filiales, el apoyo decisivo. Desde hace tiempo y de muchas partes Nos llegan confiados ruegos de que vuelva a su sede el Eminentísimo Cardenal Vidal y Barraquer Arzobispo de Tarragona, que, como bien sabes, tuvo que ausentarse de su querida archidiódesis en circunstancias dolorosas y trágicas para España y para la Religión. La demasiada prolongada ausencia, la reiterada petición del Clero y fieles, el legítimo anhelo apostólico del venerado y celoso Pastor de gastar sus restantes energías en provecho de las almas que durante tantos años fueron su «gozo y su corona», su misma dignidad de Príncipe de la Iglesia son otros tantos motivos para que no diferamos más el escribirte en su favor, confiando en que dispondrás que no se ponga ningún obstáculo a su regreso a la sede de Tarragona, aunque, a juicio de ese Gobierno, no hubiese siempre y en todo correspondido a lo que de él se esperaba en alguna cuestión de índole práctica».
A pesar de lo que tan directamente Pío XII le pedía, dentro de la más pura y melosa literatura vaticana, cargada de lisonjas y medias verdades, y todo tipo de parabienes para España y su Caudillo, Franco le contesta a comienzos de 1943.
La respuesta de Franco
«La intervención de Vidal y Barraquer contribuyó a desencadenar en Cataluña hechos trágicos»
«Beatísimo Padre:

Humildemente, como corresponde a quien nada desea tanto como ser en todos sus actos un fiel cristiano y un hijo obedientísimo de la Santa Madre Iglesia, he acogido las palabras de Vuestra Santidad en su carta de 30 de Diciembre de 1942.
(…) A este fin, que mi deseo más vivo proceder en todo de tal manera que mis actos, aún en los más pequeños, puedan sentirse los anhelos de quien es Vicario de Cristo en la tierra hasta llegar, en el grado máximo posible, a una completa compenetración con Él. Y así me bastaría su indicación para acceder a cuanto se me pide, no solo en lo que se refiere al Eminentísimo Cardenal Vidal y Barraquer sino también en cualquier otro punto.
Es, sin embargo, mi obligación ineludible exponer a Vuestra Santidad algunas circunstancias que concurren en el caso de su Eminencia y que no pueden dejar de ser tomadas en consideración sin peligro de daños muy graves. Las heridas causadas por la guerra civil española no están aún cicatrizadas ni muchos menos, y las pasiones y dolores de quienes se vieron atropellados, perseguidos y despojados de cuanto amaban (no sólo en sus bienes y aún en las personas de su familia que les fueron arrebatadas, sino también en su derecho a practicar la religión y a dejarse guiar por sus Sacerdotes y Obispos, que fueron muertos en el elevadísimo número por la representantes del gobierno rojo al servicio del comunismo y la masonería), están aún vivos y se siente excitados nuevamente con la presencias de personas o cosas que viven en ellos el recuerdo de aquellos hechos.
Sin tratar de juzgar a un Príncipe de la Iglesia en el ejercicio de su Misión Apostólica, cosa que excede de mi incumbencia, sí debo afirmar que son muchísimos los que creen que la intervención, quizás involuntaria, de su Eminencia (Vidal y Barraquer) en la vida política, contribuyó poderosamente a crear condiciones propicias al desencadenamiento en Cataluña de aquel conjunto de hechos trágicos; porque personas que gozaban de la simpatía y apoyo de Su Eminencia en la región catalana, haciendo uso de todas sus fuerzas e influencias en dicha región, colaboraron con los autores indudable de tantos crímenes y tanta persecución. La labor de apaciguamiento que se viene realizando en España, aspirando a que toda ella se una para que sus fuerzas estén intactas en el momento en que pudiera ser necesario volver a defender a la Iglesia contra aquellos mismos enemigos que hoy, como en el curso de nuestra guerra civil, la amenazan en todas partes, se vería comprometida gravemente si no se tomara en consideración la importancia del número y calidad de quienes así piensan».
«(..) Y para ello la unidad nacional, que atacan sin tregua las personas que estuvieron más ligadas a Su Eminencia, es cosa totalmente indispensable.
Además, la Diócesis de Tarragona ha cambiado mucho en el tiempo en que su Eminencia está ausente. Muchos de los que encontraron en él aliento (el separatismo catalán), por motivos seguramente elevados de Su Eminencia, pero que ellos utilizaron para fines enteramente censurables, desean ahora su regreso para tratar de salir de la oscuridad en que se encuentran y tener posibilidades de reincidir en sus turbios manejos. Por otra parte no puedo menos que temer que otras personas, de indudable buena fe y cuya obediencia incondicional a la Santa Sede no puede ponerse en duda, por reacción contra aquellos, no se sienten dispuestos a recibirle en la Diócesis de Tarragona con la sumisión y el respeto a que por su alta condición tiene derecho, cosa que sería enteramente contraria al interés de la Iglesia y al apoyo del propio Gobierno español, que no se sabe cómo se puede imponer por la fuerza del Estado el cariño hacia una autoridad Eclesiástica cuando la parte más sana de la Diócesis no le ama y muchos en ella verían con profundo dolor su regreso. NO me es, pues, posible garantizar que en territorio español se le reciba sin recelo y se le trate con la debida consideración. [ N.E.: una forma elegante de decir que Franco no acoge a traidores de la Patria, y que las únicas puertas que se abren a los que traicionan y no se arrepienten, son las del infierno]
Postrado ante la Santidad de quien es cabeza visible de la Iglesia de Cristo, beso la sandalia de Vuestra Beatitud, rogándole que me considere como el más sumiso y obediente de sus hijos».
En este intercambio epistolar se demuestra la total separación que hacia Franco de su fe de católico con los intereses políticos de la España Nacional, situando su gobierno de las cosas de España por encima de la voluntad de Pío XII.
La Razón – 25 de septiembre de 2018. 05:24h
Luis G. Togores.
LA DEFINICIÓN DE LA VACANCIA «IPSO FACTO», LA BULA «CUM EX APOSTOLATUS» Y LA HEREJÍA DEL HERETICISMO
LA DEFINICIÓN DE LA VACANCIA «IPSO FACTO», LA BULA «CUM EX APOSTOLATUS» Y LA HEREJÍA DEL HERETICISMO
A . Insubordinación a las doctrinas y leyes de la Iglesia.
B . Falta de criterios de la Verdad.
C . Libre examen de la Revelación.
D . Objeto del artículo.
1.1 – Posibilidad de un Papa desviado de la Fe.
A . La exégesis de la oración de Cristo.
B . Posibilidad de juzgar al Papa.
1.2-La definición de la Vacancia «Ipso facto».
A . «Norma agendi» y «Norma Essendi».
B . Cambio de la Nueva Iglesia conciliar.
1.3 – La nulidad de los actos de un Papa herético.
A . La doctrina tradicional.
B . Causa personal de la nulidad.
C . Jurisdicción ordinaria.
D. Trascendencia en relación al tiempo.
E . Desviado y hereje.
1.4 – Es lícito no obedecer al hereje.
A . Doctrina tradicional.
B . Papa herético y mal Papa (Papa malo).
C . Auto condenación Lefebvrista.
1.5.-La pena de excomunión para los herejes.
A. Contorsión hereticista.
B . Inclusión expresa del Papa.
C . Pablo IV contra Pablo IV.
D . Posibilidad y hecho.
1.6.- Favorecimiento de la herejía.
A . Diversidad de delitos.
1.7.-Sentencia «Ipso facto» y sentencia nominal.
2.1.-Compatibilización entre herejía y jurisdicción ordinaria.
2.2.- Poder absoluto del Papa hereje.
2.3.-Vacancia de ley y ley de la vacancia.
2.4.-La abrogación de la Bula.
A . El objeto de la ley y el legislador.
B . «Poder absoluto» de los Papas.
C . Origen de la ilicitud.
D . Rito romano y misal.
E . Abrogación por el Canon 6.
F . Nuevo juicio a los condenados.
G . Fuentes «essendi» y fuentes «cognoscendi».
2.5.-La Bula y el Código Canónico.
A . Contradicción: Dos leyes «únicas».
B . Permanencia del hereje como Papa.
C . Excomunión y herejía.
D . Apartamiento sólo de los apóstatas.
2.6.- El hereticismo y el derecho de la Iglesia.
A . La doctrina de los Jansenistas.
B . Separación del Derecho Divino.
C . San Roberto y Santo Tomás.
D . «Ipso Facto» ¿es dictadura y abuso de la Iglesia?
Conclusión: «A Veteri Jure non est trecedendum».
dissipaverunt foedus sempiternum».
B. Ausencia de criterios de verdad
C. Libre examen de la Revelación
D. Objeto del artículo
A. La exégesis de la oración de Cristo por Pedro
B. Posibilidad de juicio al Papa
A. «Norma agendi» y «norma essendi»
B. Alteración de la Nueva Iglesia Conciliar
A. Doctrina tradicional
B. Causa personal de la nulidad
C. No hay convalidación
D. Jurisdicción Ordinaria
E. Trascendencia en relación al tiempo, lugar y persona
F. Desviado y hereje
A. Doctrina tradicional
B. Papa herético y Papa malo
C. Auto condenación lefebvrista
D. Dos clases de herejes
A. Contorsión Hereticista
Analicemos estas inepcias:
B. Inclusión Expresa del Papa
C. Paulo IV contra Paulo IV
D. Posibilidad y Hecho
A. Diversidad del delito
Luego es anticatólica la doctrina contraria a la «definición».
A. Progresismo: El objeto de la Ley y el Legislador
B. «Poder Absoluto de los Papas»
C. Origen de la Ilicitud
D. Rito Romano y Misal
E. Abrogación por el Canon 6
– El Canon 188 n. 4, mantiene intacta la vacancia «ipso facto» «definida» por la Bula.
F. Nuevo Juzgamiento de Condenados
G. Fuentes «Essendi» y Fuentes «Cognoscendi»
A. Contradicción: Dos Leyes «únicas»
B. Permanencia del Hereje como Papa
¡La Iglesia erra, no él, no los lefebvristas!.
El Canon 2315 no retira tampoco el «ipso facto» del Canon 188 n. 4.
C. Excomunión y Herejía
D. Apartamiento sólo de los Apóstatas
A. Doctrina de los Jansenistas
Eso no es mera distinción: ¡es separación y contradicción!
B. Desligamiento del Derecho Divino
C. S. Roberto y S. Tomás
D. «Ipso Facto» ¿es Dictadura y Abuso de la Iglesia?
Es «presentar la disciplina de la Iglesia como defectuosa e imperfecta», como habló Gregorio XVI sobre los enemigos de la Iglesia (Mirari Vos). «La Iglesia, dice el P. Ceriani, pulió en su Tradición las más sabias normas canónicas, poniéndolas al servicio del dogma y de
De lo visto queda patente lo que dice Isaías: «quia transgressi sunt leges, mutaverunt jus».
Se invierte la noción de «bien de la Iglesia y bien de las almas».
Laus, honor et gloria Domino nostro
«UNITATIS REDINTEGRATIO» Y EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA
EL DECRETO CONCILIAR «UNITATIS REDINTEGRATIO» Y EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA
• Tomada con subtitulos y números de párrafos de la IV edición Guadalupe.
El protestantismo no es otra cosa que una forma diversa de la misma verdadera religión cristiana y en él, lo mismo que en la Iglesia Católica, se puede agradar a Dios (D.1718).
«Quien crea y se bautice será salvo; quien no crea será condenado» ( Mc. 16, 16).
* El movimiento de apertura ecumenista abre sus brazos no sólo a los cristianos de diversas confesiones o comuniones sino también a los no cristianos que «se ordenan de diverso modo al Pueblo de Dios». Véase así la Constitución dogmática Lumen Gentium y la Declaración Conciliar Nostra Aetate.
24. Hay que enseñar a los cristianos más a amar la excomunión que a temerla (D.764)[…[
31. El justo peca en toda obra buena (D.771).
32. Una obra buena, hecha de la mejor manera, es pecado venial… (D.772).
Y así termina el Símbolo Quicumque o Atanasiano:
CIEGOS QUE GUÍAN A OTROS CIEGOS
El presente artículo es de un sentido común evidente. Donde el autor pone a Capponeto- personaje argentino de arengas histriónicas- el lector puede poner a los Monseñores Williamson, Felley…, o a los blogs adelante la fe, infocatotica, The Wandere, o a periodistas De Mattei, Sandro Magister, etc.
No soy escritor; cada tanto y tras leer determinados escritos que me escuecen, empieza a nacer una fuerte necesidad de rascarme, lo que únicamente consigo ante un papel en blanco y una lapicera (figura literaria: en realidad una pantalla en blanco y un teclado). Por supuesto también está la ilusión de que a alguien sirva. Entonces, allá va.
Hernán Federico Buteler Bonaparte
Para descargr en formato PDF, pulse AQUÍ
1
Somos multitud los católicos de buena voluntad que buscamos una guía que nos indique el camino seguro, hoy más angosto que nunca, para llegar al Destino que Dios quiere para nosotros. Nuestro Señor que aparentemente permitió – tal como parece hoy – que las Puertas del Infierno prevalecieran sobre la Iglesia, nos dejó esa guía segura a través del conjunto de las enseñanzas que durante casi 2000 años brindó el magisterio papal, única y suficiente referencia.
Como a veces olvidamos que las Verdades son esencialmente simples, buscamos la ayuda de personas – clérigos y laicos – que consideramos con jerarquía intelectual y formación superiores a las nuestras, para que analicen por nosotros y nos den ya digeridas las interpretaciones de los hechos que vemos cotidianamente y nos indiquen cómo debemos pensar o actuar. Es la natural descarga de responsabilidades, el bastón en el que apoyarnos que esperamos que se nos proporcione cuando un problema nos supera: actitud muy humana.
Crecen así figuras que por sus conocimientos y capacidades se convierten en referencia para miles de desorientados católicos. Estas personas, a través de sus libros, conferencias, periódicos, blogs, poco a poco van ganando lugar en todos los medios de difusión afines a las ideas que defienden. Entonces su presencia crece en manera exponencial y quieran o no, se convierten en guías de multitudes. Terrible responsabilidad.
Decíamos que las Verdades son esencialmente simples y para ejemplo, cito a continuación las enseñanzas de la Iglesia respecto al papado, de una manera cómoda para mí y para el lector, si es que lo hubiera: transcribo partes del índice sistemático del libro guía “El Magisterio de la Iglesia” llamado habitualmente “Denzinger”, por ser Enrique Denzinger el autor. Es un libro que contiene una colección de los principales decretos y definiciones de los papas y concilios, la lista de las proposiciones condenadas, etc., empezando con las más antiguas formas del Símbolo de los Apóstoles. Cada sentencia de éstas remite a uno o varios documentos de los papas o los Concilios. Quién quiera consultarlos puede descargar el libro de internet:
“Cristo prometió y confirió a San Pedro el primado de jurisdicción sobre la Iglesia Universal. Por consiguiente Pedro es el Príncipe de los Apóstoles, fundamento de la Iglesia, cabeza de la misma y principio visible de unidad. Tiene sucesores perpetuos. Esta sucesión se encuentra en el obispo de la ciudad de Roma”.
“Este primado no ha sido introducido por la Iglesia, sino instituido inmediatamente por Cristo”.
“Todo bautizado está sujeto al Romano Pontífice; el que rehúsa esta sujeción es cismático”
“El Romano Pontífice apacienta, rige y gobierna a toda la Iglesia”
“Es Juez Supremo, que no puede ser juzgado por otro alguno”
“Es supremo doctor de la Iglesia. Cuyo oficio es definir y defender las verdades de la fe”
“El Romano Pontífice nunca erró en materias de fe y costumbres. Con razón es llamado, pues, defensor de la fe”
“En materia de fe y costumbres es infalible”
“El Romano Pontífice por derecho es elegido por los Cardenales. Debidamente elegido es sucesor de Pedro y verdadero pastor de la Iglesia”
“Es la raíz de la unidad de la Iglesia”
“Es necesario para la salvación estarle sujeto”
“Se le debe obediencia”
De estas definiciones, que recuerdo que se encuentran apoyadas en los documentos transcriptos en el Denzinger, tenemos ya una guía segura para saber a qué atenernos respecto al papa, para estar seguros de no ser cismáticos o de no abandonar el camino de nuestra salvación (“el que rehúsa esta sujeción es cismático”, “Es necesario para la salvación estarle sujeto”, etc.)
¿Y cualquier persona puede ser papa? Hay condiciones de carácter general, como la de ser una persona en uso de la razón, lo que excluye niños o dementes, que sea varón y otra fundamental: que sea católico de fe íntegra. Una vez que NSJC eligió a Pedro para el sumo pontificado, requirió de él una triple confesión de fe: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?…” Jn 21,15
Durante siglos, seguramente por no haber sido necesario, la Iglesia no manifestó expresamente la exigencia de la catolicidad de los candidatos al papado. Pero en el siglo XVI el cardenal hereje Morone QUE PRACTICABA EL ECUMENISMO CON LOS PROTESTANTES había estado a punto de ser elegido papa. A la muerte de Julio III, año 1555, en el cónclave para elegir a su sucesor, los cardenales Carafa, Pío de Carpi y Juan Álvarez presentaron acusaciones de herejía contra Morone, Pole y Bertano, e impidieron la llegada de un hereje al papado.
Fue elegido Carafa y tomó el nombre de Paulo IV. Fue este papa el que redactó la bula Cum Ex Apostolatus Officio (de fácil consulta en internet) en la que estipula que una persona que se haya desviado de la fe en ningún caso podrá ser pontífice:
“Agregamos que si en algún tiempo aconteciese que un Obispo, incluso en función de Arzobispo, o de Patriarca, o Primado; o un Cardenal, incluso en función de Legado, o electo Pontífice Romano que antes de su promoción al Cardenalato o asunción al Pontificado, se hubiese desviado de la Fe Católica, o hubiese caído en herejía. o incurrido en cisma, o lo hubiese suscitado o cometido, la promoción o la asunción, incluso si ésta hubiera ocurrido con el acuerdo unánime de todos los Cardenales, es nula, inválida y sin ningún efecto; y de ningún modo puede considerarse que tal asunción haya adquirido validez, por aceptación del cargo y por su consagración, o por la subsiguiente posesión o cuasi posesión de gobierno y administración, o por la misma entronización o adoración del Pontífice Romano, o por la obediencia que todos le hayan prestado, cualquiera sea el tiempo transcurrido después de los supuestos antedichos. Tal asunción no será tenida por legítima en ninguna de sus partes, y no será posible considerar que se ha otorgado o se otorga alguna facultad de administrar en las cosas temporales o espirituales a los que son promovidos, en tales circunstancias, a la dignidad de obispo, arzobispo, patriarca o primado, o a los que han asumido la función de Cardenales, o de Pontífice Romano, sino que por el contrario todos y cada uno de los pronunciamientos, hechos, actos y resoluciones y sus consecuentes efectos carecen de fuerza, y no otorgan ninguna validez, y ningún derecho a nadie.”
¿Es ésta una simple medida reglamentaria susceptible de ser derogada o modificada por otro papa? No en cuanto que, referida a la asunción del papado, está anclada, como todas las enseñanzas y prácticas de la Iglesia, en las enseñanzas que nos dejó NSJC. Recordemos el “Pedro, ¿me amas?” Esta bula está muy bien analizada en un trabajo esclarecedor que recomiendo calurosamente: “Misterio de Iniquidad” que puede ser descargado en los siguientes enlaces: AQUÍ,
Por lo demás, dicha bula fue tomada en la redacción del Código de Derecho Canónico de 1917 como consta en las “Fuentes” de dicha recopilación.
Continuamos con esta introducción que tiene como fin aclarar ciertos conceptos relativos al papado, que normalmente son – voluntaria o involuntariamente – dejados de lado. En este caso se trata específicamente del comienzo de esta institución, en la persona de San Pedro, el antiguo Simón, hijo de Juan.
Algunos refieren el inicio del papado de Pedro al episodio relatado en Mt 16, 13-20:
“Llegado Jesús a la región de Cesárea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas». Él les dijo: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos». Entonces mandó a sus discípulos que no dijesen a nadie que Él era el Cristo. Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que Él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día. Tomándole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo: «¡Lejos de ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!» Pero Él, volviéndose, dijo a Pedro: «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!”
Debemos notar el tiempo verbal empleado por Nuestro Señor: “edificaré” “te daré”
Otros, prefieren el episodio posterior a la Muerte y Resurrección de Jesús y que ya hemos mencionado (Jn 21, 15):
“Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas». Vuelve a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas». Le dice por tercera vez: «Simón de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas. «En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas adonde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará adonde tú no quieras». Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho ésto, añadió: «Sígueme».”
Sin duda, la elección de Pedro como Príncipe de los Apóstoles está reflejada en estos dos episodios, pero, ¿podía Pedro ser papa mientras Jesús estaba corporalmente entre ellos y continuaba con sus enseñanzas? Por el contrario de distintas maneras les indicó que aún debían esperar. Así en Lc 24, 49: “Y he aquí que yo envío sobre vosotros la Promesa de mi Padre. Mas vosotros estaos quedos en la ciudad hasta que de lo Alto seáis investidos de fuerza”
O en Hech 1, 4-5: “Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. Y en el mismo capítulo, § 8: “recibiréis, sí, potestad, cuando venga sobre vosotros el Espíritu Santo…”
Llegó entonces este momento en que “recibieron potestad”: el día de Pentecostés, día del nacimiento de la Iglesia Católica y del papado junto con ella, día en que, como Jesús les había prometido, recibieron el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego que se posaron sobre cada uno de ellos.
Entre los guías ciegos que conducen a otros ciegos, tomo como ejemplo al muy conocido compatriota Antonio Caponnetto, dueño de una sólida formación y de una pluma envidiable. Me tomo el atrevimiento de hacer un análisis de una entrevista que le realizaron en el blog “Como vara de almendro” (https://comovaradealmendro.es/tag/dr-antonio-caponnetto/), análisis tal vez pobre y de bajo vuelo, porque en el universo de los que luchan por la Iglesia católica, soy apenas un chingolito.
¿Y por qué un chingolo se anima a confrontar a un cóndor? el que gritó ¡El rey está desnudo! fue un niño. En esta entrevista, en pocos párrafos se encuentran la mayoría de los errores que ponen en evidencia la ceguera de los guías aquí aludidos. A veces las mentes más simples, libres de las pretensiones de los intelectuales profundos, son más aptas para ver la realidad.
Por otra parte, evito expresamente considerar las argumentaciones de personas que voluntariamente deforman la verdad, tergiversan escritos y aún las Sagradas Escrituras para mantener en la ignorancia a las multitudes de católicos de buena voluntad, con el espejismo de una resistencia “desde adentro”. Y estoy pensando por ejemplo, en Monseñor Williamson. Sirva esta aclaración para destacar que considero a Antonio Caponnetto una persona simplemente equivocada, que aunque propaga el error no lo hace deliberadamente.
Comienza la entrevista con una consideración sobre el por qué de su libro “La Iglesia Traicionada” y expresa: “…Sé que es la intrahistoria de lo que pasó por mi alma al escribirlo: un dolor inmenso al constatar que el pastor se convertía en lobo, y un anhelo lacerante de gritar desde los tejados, de clamar en el desierto, de no convertirme en un perro mudo...” “…El desfalcador de la fe católica se ha sentado en la silla de Pedro…”
Continúa esta manifestación de la clara visión que tiene el entrevistado sobre la naturaleza de Jorge Bergoglio, a quién conoció y sufrió desde sus tiempos de arzobispo de Buenos Aires. “…El maquiavelismo de Bergoglio, el uso de sistemas de coacción y de espionaje, no es mera leyenda. Es su modus operandi. Es un hombre que ha abrevado en las páginas del terrible florentino…”
Y no disimula su sentir cuando habla de Bergoglio en el papel de Francisco: “…Porque la gran duda previa a cualquier otra, es si Bergoglio es la cabeza visible de la Iglesia o el cabecilla de la iglesia traicionada. Si la cantidad de insensateces que dice a diario, sin excluir incluso, el terreno mismo de la blasfemia que en ocasiones peligrosamente roza, nos permiten seguir guardándole obediencia, o si es la llegada la hora de aplicar la doctrina clásica sobre la legítima desobediencia de los súbditos ante una autoridad que conduce a la mentira, la confusión, el error y la ignorancia…” “…La vulgaridad campea hoy a sus anchas, alentada por ese patético Mingo Revulgo que se define como obispo de Roma…”
Las citas podrían ser más abundantes pero creemos que éstas bastan para dar una idea de cómo piensa Caponnetto sobre Bergoglio, que hoy es el “papa” de la Iglesia a la que él dice pertenecer.
Claro, leyendo estos retratos de Bergoglio, podríamos pensar que está convencido de que no es papa. Pero todo lo contrario, afirma permanentemente la condición de tal de Bergoglio.
Entonces, si Caponnetto pertenece a la religión Católica y Bergoglio es el papa, ¿dónde queda los necesarios respeto, veneración, obediencia debidos al Vicario de Cristo, que la Iglesia exige a sus miembros?
Recordemos lo que la Iglesia enseña y exige:
“Todo bautizado está sujeto al Romano Pontífice; el que rehúsa esta sujeción es cismático”
“Es Juez Supremo, que no puede ser juzgado por otro alguno”
“En materia de fe y costumbres es infalible”
“Se le debe obediencia”
“Es necesario para la salvación estarle sujeto”
“Es la raíz de la unidad de la Iglesia”
Entonces, lo siento por Caponnetto, pero es cismático de esa iglesia que él cree Católica, y especialmente con su actitud renuncia a su salvación “Es necesario para la salvación estarle sujeto”. ¿Será consciente del camino que ha elegido? Pero tranquilo don Antonio, no es en esa iglesia que va a encontrar o perder la salvación (Digo mal, allí únicamente se puede perderla). El problema es que él cree sin duda alguna que ésa es la Iglesia Católica y que Mingo Revulgo es el papa.
El mayor peligro para su alma no es ser cismático de esa iglesia sino negarse a aceptar que ésa no es la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana. Y su negativa es altamente culpable porque ve con toda claridad los errores – horrores de esa institución.
Nuestro autor, una vez embarcado en esta orgía de vituperios a su papa, me permito pensar que necesita justificarse ante su conciencia que seguramente en algún momento le habrá reclamado coherencia. Rotas las barreras de la fe, de la prudencia, de la razón, es necesario “crear” una realidad que le permita vivir con más o menos tranquilidad.
Una vez roto el primer dique, ya no hay manera de parar el torrente. “Ese patético Mingo Revulgo que se define como obispo de Roma” es para él el verdadero papa. Deja en claro que no quiere caer en “soluciones fáciles” “Ojalá todo fuera tan sencillo como declarar la vacancia de la Sede.” ¿Entonces? ¿Qué hacemos? ¿Cómo justificamos nuestra posición?
No queda más que inventar la pólvora: los papas pueden caer en herejía y aquí llegamos al punto en que la confusión es clarísima. No importa el ruego de Dios Hijo a Dios Padre: “yo he rogado por ti para que tu fe no falle” (Lc 22, 32). No importa Pastor Aeternus del Concilio Vaticano I:
“Fue por esta razón que los obispos de todo el orbe, a veces individualmente, a veces reunidos en sínodos, de acuerdo con la práctica largamente establecida de las Iglesias y la forma de la antigua regla, han referido a esta Sede Apostólica especialmente aquellos peligros que surgían en asuntos de fe, de modo que se resarciesen los daños a la fe precisamente allí donde la fe no puede sufrir mella”
“Así el Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no de manera que ellos pudieran, por revelación suya, dar a conocer alguna nueva doctrina, sino que, por asistencia suya, ellos pudieran guardar santamente y exponer fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la fe. Ciertamente su apostólica doctrina fue abrazada por todos los venerables padres y reverenciada y seguida por los santos y ortodoxos doctores, ya que ellos sabían muy bien que esta Sede de San Pedro siempre permanece libre de error alguno, según la divina promesa de nuestro Señor y Salvador al príncipe de sus discípulos: «Yo he rogado por ti para que tu fe no falle; y cuando hayas regresado fortalece a tus hermanos»”
“Este carisma de una verdadera y nunca deficiente fe fue por lo tanto divinamente conferida a Pedro y sus sucesores en esta cátedra, de manera que puedan desplegar su elevado oficio para la salvación de todos, y de manera que todo el rebaño de Cristo pueda ser alejado por ellos del venenoso alimento del error y pueda ser alimentado con el sustento de la doctrina celestial. Así,quitada la tendencia al cisma, toda la Iglesia es preservada en unidad y, descansando en su fundamento, se mantiene firme contra las puertas del infierno.
¿Qué es este palabrerío? Mojigaterías. Los ruegos de Jesús son escritos en papel mojado. El Concilio Vaticano I está lleno de fórmulas vacías que pueden ser reemplazadas por un “de forma”. Así como no duda de que Jesús es impotente en sus ruegos, incumplidor de promesas como cualquier político que se precie, (“Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 18, 20)), tampoco duda Caponnetto en suponer al primer papa caído en las garras del Demonio: “…Pero el segundo paso es el del Pedro poseso o infestado, que merece de Nuestro Señor la más terrible de las admoniciones, la misma que le prodigara a Satán: ¡que se aparte, que retroceda! La posibilidad de un Pedro dominado y obnubilado por el mismo diablo está considerada en las Escrituras.” “Finalmente, el tercer paso, que veo precipitarse con un vértigo inquietante, es el del Pedro que lo niega a Cristo. Y eso ya no es sólo traición, no es sólo herejía, no es sólo infestación u obsesión demoníaca. Eso se llama apostasía” Se le pasa por alto que el Pedro que importuna a Jesús queriendo alejar la sola idea de su pasión y muerte o el que poco después lo niega tres veces todavía ni siquiera ha oído de la boca de Jesús “recibiréis, si, potestad, cuando venga sobre vosotros el Espíritu Santo…” Es todavía un discípulo en etapa de durísimo aprendizaje.
Bueno, y llegamos a la cúspide del absurdo. Si el papa puede ser hereje, apóstata, poseso, infestado, ¿En quién confiamos para encontrar la verdad? Obviamente en nosotros mismos. Cada uno de nosotros recibe – supongo – el carisma de la infalibilidad.
Unas pocas palabras merecen las alusiones de Caponnetto a la Tradición, en las que podemos notar por una parte su desorientación respecto a qué es Tradición en la Iglesia y por otra el manoseo que hace de las enseñanzas papales:
“Tomo distancias del tradicionalismo que se limita a ser preconciliarismo; y que incurre en una dialéctica simplota y falaz entre Iglesia Preconciliar maravillosa e Iglesia Conciliar calamitosa. Tomo distancias del tradicionalismo que denunciara el mismo Pío XII cuando habló del arqueologismo, y que, en la práctica, convierte a nuestra Fe en pieza de museo.”
Si el tradicionalismo no es preconciliar, entonces, ¿dónde lo situamos? Cabe aclarar que la Iglesia no es ni maravillosa ni calamitosa en el sentido en que lo dice Caponnetto. Es Una, Santa, Católica y Apostólica; y al decir Santa decimos más que maravillosa. Los hombres pueden fallar en sus conductas, aún el mismo papa, que es infalible pero no necesariamente impecable.
Respecto al arqueologismo al que aludió el papa Pío XII en su encíclica Mediator Dei, es justamente lo contrario que parece indicar Caponnetto en su cita. ¿Es que querer la misa codificada por San Pío V merecería la reprobación de un papa? ¿Querer la misa de cara a Dios es arqueologismo? ¿Querer el latín es arqueologismo? No Caponnetto. Usted burro no es. ¿Entonces? ¿Por qué dice eso? Por las dudas le explico, aunque me parece que no hace falta: SS Pío XII alertaba sobre los modernistas que, muerto San Pío X, como las ratas destructoras, salían de sus cuevas y aparecían por cientos, queriendo forzar un derrumbe que veían próximo. Le transcribo partes de esa encíclica:
“76. Pero, a pesar de ello, hay que reprobar severamente la temeraria osadía de quienes introducen intencionadamente nuevas costumbres litúrgicas o hacen renacer ritos ya desusados y que no están de acuerdo con las leyes y rúbricas vigentes. No sin gran dolor venimos a saber, venerables hermanos, que así sucede en cosas, no sólo de poca, sino también de gravísima importancia; efectivamente, no falta quien use la lengua vulgar en la celebración del sacrificio eucarístico, quien traslade fiestas —fijadas ya por estimables razones— a una fecha diversa, quien excluya de los libros aprobados para las oraciones públicas las Sagradas Escrituras del Antiguo Testamento, teniéndolas por poco apropiadas y oportunas para nuestros días.”
“80. Así, por ejemplo, se sale del recto camino quien desea devolver al altar su forma antigua de mesa; quien desea excluir de los ornamentos litúrgicos el color negro; quien quiere eliminar de los templos las imágenes y estatuas sagradas; quien quiere hacer desaparecer en las imágenes del Redentor Crucificado los dolores acerbísimos que Él ha sufrido; quien repudia y reprueba el canto polifónico, aunque esté conforme con las normas promulgadas por la Santa Sede.”
Pío XII veía el avance del 1789 en la Iglesia y quería detenerlo.
Sigamos con Caponnetto:
“Tomo distancias del tradicionalismo que … incurre … en el Tridentinismo como non plus ultra de la recta doctrina. Tomo distancia del tradicionalismo que no atina a advertir que, con vigencia plena y universal del sublime Vetus Ordo, la Iglesia no dejó igual de cometer errores graves. Lo que no quiere decir que la culpa de esos errores graves la tenga el venerable Vetus Ordo, sino que éste, solito con su alma, no resuelve mágicamente todos los problemas.
Estos párrafos merecen que nos detengamos un poquito: Dios Nuestro Señor con suavidad y dulzura (no confundir con la marejada de “misericordia” que nos inunda en estos días) dispone las cosas para que nada de lo que haya ocurrido en cualquier tiempo ni lo que ocurra ahora, tome a la Iglesia Militante, en cada situación, sin armas. A la vez que en el siglo XVI se completaba la difusión de la palabra de Dios en todo el mundo con la obra providencial de la España Católica, que llevó el Evangelio a América y Asia, con mucho éxito en el primer continente, con muchos traspiés y aparente poco éxito en el Lejano Oriente, donde no fue aceptado, la providencia nos regalaba el Concilio de Trento, que hizo el acopio suficiente de “armas y víveres” para que nosotros, en el siglo XXI pudiéramos sobrevivir y defendernos. Y siguió regalando grandes santos y Papas que terminaron de abastecer al imaginario Fuerte; inclusive con la bula “Cum Ex Apostolatus Officio”. No sé si el Tridentinismo es el non plus ultra de la recta doctrina. Pero la recta doctrina no es tal si no pasa por allí, punto insoslayable de esa recta. (De nuevo los errores humanos achacados a la Iglesia. Trento y el Vetus Ordo justamente fueron y serán las referencias que permiten identificar los errores de las personas).
Hablando del libro de otro autor, dice lo siguiente:
“la crisis que explica y que aborda esta valiosa obra tiene fecha de nacimiento en el Concilio Vaticano II; casi por contraste parecería que la ortodoxia tuvo fecha de vencimiento un día antes, como ciertos fármacos.”
Y sobre este punto abunda; hablando sobre su anhelo:
“es incurrir en el anhelo de ser simples mas no simplistas, de no deificar el llamado preconciliarismo”
Pero paralelamente, al hablar de CVII no ahorra denuestos:
“El espinazo que quebró el Concilio no lograron enderezarlo ninguno de los pontífices que le sucedieron”
“…la instalación de la herejía judeo-católica como doctrina oficial, ya desde los tiempos de Nostra Aetate;
“Los representantes más destacados de algunas de esas corrientes, han salvado el honor de la Iglesia y han dado un testimonio inquebrantable de la Verdad, cuando la mayoría callaba o se hacía cómplice de la herejía.”
“¿…es esto un intento de atemperar las fechorías del Vaticano II?”
Si el CVII es todo lo que Caponnetto dice, nos volvamos hacia el tiempo preconciliar, donde tendremos guías seguros, recta doctrina… Pero no, estaríamos “deificando el preconciliarismo” que parece ser otro error. Estamos en problemas. Se cerraron los caminos.
Para terminar, las alusiones al hecho de la Sede Vacante
“Ojalá todo fuera tan sencillo como declarar la vacancia de la Sede.»
“Tomo distancias, al fin, de un tradicionalismo que no encuentra mejor ocurrencia que la de creer que el último papa fue el Cardenal Pacelli.”
¿Por qué es tan generalizado el hecho de que personas normalmente tenidas por muy instruidas, capaces de “respirar bajo el agua”, a pesar de que ven que el animal tiene cuatro patas, mueve la cola y ladra no se animan a decir que es perro? Tal vez sea porque cegados por su inteligencia y conocimientos – vaya paradoja – ponen toda su sapiencia en “(no) practicar ese criterio ajeno a los oportunos matices y a las legítimas sutilezas.” Oportunos matices y legítimas sutilezas que los alejan a la velocidad de la luz del evangélico “sí, sí; no, no” (Diréis sí, sí; no, no. Todo lo que excede a esto viene del maligno. Mt 5, 36)
Respecto a la sencillez de declarar la vacancia de la Santa Sede, que alguien me explique por qué tantos intelectuales, teólogos, vaticanistas, etc, entre los cuales Caponnetto podría considerarse un arquetipo, dedican la vida entera a construir laberintos de razonamientos, a veces contrarios a la lógica más elemental, que los mantienen insalvablemente apartados de la conclusión lógica: no son papas. Y a la vez les impide alejarse de ella; siempre cerca, siempre lejos. Se ve que esa sencillez no es tal.
Ser católico no es gratis. Si la verdadera Iglesia no está en la de Bergoglio-Francisco, ¿Qué pasa con mi misa dominical, con la confesión y la comunión, con todos los sacramentos? ¿Qué pasa con mi círculo de amistades, con mi familia? Pienso que en muchos casos simplemente falta coraje.
Algunos comentarios finales: La ruptura en la Iglesia no corresponde con la fecha mencionada al pasar por Caponnetto – 11 de junio de 1962 – que supongo que refiere a la inauguración del Concilio, que en realidad fue el 11 de octubre de ese año, aunque esto poco importa. Se corresponde con la elección inválida al papado de Roncalli, que tomó el nombre de Juan XXIII, el día 28 de octubre de 1958.
¿Inválida por qué? Queda a los que se interesen, informarse sobre su gusto por el modernismo (Síntesis de todas las herejías, como lo definió San Pío X) en el que navegaba con placer y tranquilidad desde sus tiempos de seminarista, las advertencias que recibió, su pertenencia a la masonería, etc. En la red se encuentra suficiente información; vuelvo a recomendar el libro “Misterio de Iniquidad”. Igual acusación de herejes pre elección recae sobre todos los que le sucedieron. Y al ser herejes ANTES de la asunción al papado, son papas inválidos, con lo que la sede ha quedado vacante desde la muerte de Pío XII
Consecuencia de esto es que al ser el concilio convocado por un papa inválido, no es tal si no un conciliábulo, que no gozó de la asistencia del Espíritu Santo, como no la gozaron ni la gozarán los papas posteriores a Pío XII que sigan surgiendo de esta siniestra organización. Quien entienda esto, entenderá rápidamente los desastres que vive la Iglesia Conciliar que tiene su sede en el Vaticano y que no es más que un simiesco y demoníaco remedo de la Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia Romana fundada por Nuestro Señor Jesucristo.
Hernán Buteler Bonaparte. Visto en Católicos Alerta
Córdoba, 18 de septiembre de 2018
LA FE DEL PAPA NUNCA DESFALLECE
LA FE DE TODO Y CUALQUIER PAPA
ES INCAPAZ DE DESFALLECIMIENTO
Patricio Shaw
El Fundador, Jefe, Autor, y Centro de la Religión
Católica dijo estas palabras a San Pedro:
Lucas 22,32:
Mas yo he rogado por ti a fin
de que tu fe no desfallezca.
Para descargar en formato PDF, pulse AQUÍ
Hay quienes pretenden que esa oración divina fue un mero ensayo falible que futuros papas malos por su infidelidad podrían frustrar. Y hasta hay textos teológicos de importancia, publicados después del Concilio Vaticano I, que por una especie de laguna hablan sobre la posibilidad de que un papa caiga en la herejía privada. Pero hay autoridades católicas de peso abrumador, y también infalibles, que enseñan lo contrario: que la oración de Cristo porque no falle la fe de ningún papa, no puede fallar.
El autoritativo y prestigioso Diccionario Apologético de la Fe católica en lengua francesa hace el siguiente comentario en su entrada «Papado» (traducido de francés):
-
El diablo multiplicará sus esfuerzos por arruinar, en la sociedad de los discípulos del Salvador, la creencia en la misión divina de Jesús y en las otras verdades contenidas en su predicación. El esfuerzo del espíritu del mal puede sacudir la fe de los creyentes, su fidelidad al Maestro y su doctrina. Pero Jesús oró especialmente, con su oración todopoderosa, que la fe de Simón Pedro permanezca intangible, y (“a su vez”, o “cuando se convierta”) Simón Pedro tendrá la tarea de fortalecer, guiar y confirmar a sus hermanos en la fidelidad a Cristo, en la creencia auténtica en su misión y sus enseñanzas.
San Alfonso María de Ligorio, en su obra Vindiciae pro Suprema Romani Pontificis Auctoritate, disponible en línea, entiende que dicha oración de Nuestro Señor es infalible, y cita a otros Santos de igual sentir. A continuación presentamos en traducción española los pasajes pertinentes.
http://www.intratext.com/IXT/LATSA0074
-
San Bernardo y otros entienden que entonces Cristo verdaderamente oró por Pedro y sus sucesores para que en la doctrina de la fe siempre fueran infalibles. He aquí las palabras del santo doctor: «Porque juzgo digno que todos los daños sufridos por la fe se resarzan allí donde la fe no pueda tener falla. ¿A qué otra sede se dijo jamás “yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca”? La tradición constantísima e ininterrumpida de los santos padres demuestra la prerrogativa de la infalibilidad pontificia.
-
San Agatón [papa], en una carta al emperador Constantino, aprobada en el Sexto Sínodo [de Constantinopla], después de las palabras «Mas yo he rogado por ti …» escribió: «Aquí el Señor prometió que la fe de Pedro no iría a fallar, lo cual todos saben que siempre hicieron los pontífices predecesores de mi pequeñez.»
-
También escribió San León Magno [papa] en su Carta a Pedro de Antioquía: «Sin duda él es el único por quien, para que no fallase su fe, el Señor y Salvador afirmó haber rogado, diciendo: “he rogado por ti …” Esta oración venerable y eficaz obtuvo que en adelante la fe de Pedro no falló, ni se cree que vaya a fallar en su trono.»
-
Por esta razón, Inocencio III a continuación escribió: «Quien sabe que el Señor rogó para que no fallara la fe de Pedro, sabe que a su sede deben derivarse las causas más importantes de la Iglesia, sobre todo las tocantes a artículos de Fe.»
Hasta aquí el libro de San Alfonso con citas de santos que él mismo sostiene siglos más tarde con su autoridad de Santo y Doctor de la Iglesia. Presentaremos a continuación otras citas.
San Juan Bosco, en Il giovane proveduto, Parte IV: Los fundamentos de los la Fe católica, hace tres observaciones sobre el pasaje de San Lucas. Ésta es la primera:
-
«El Salvador oró por San Pedro para que su fe permaneciera ileso, y, del mismo modo que nadie se atreverá a dudar de la eficacia de la oración del Salvador, asimismo no podemos dudar, antes bien debemos firmemente creer, que la fe de Pedro nunca fallará, y que él es por ende infalible.»
Una declaración históricamente contundente de que no puede fallar la oración de Nuestro Señor porque la fe de Pedro no falle, es ésta: Es parte de una respuesta al Patriarca de Constantinopla Miguel Cerulario escrita por el cardinal Humberto y firmada por el papa SAN LEÓN IX. La carta data de 1053.
-
Capítulo 7. . . . La Santa Iglesia ha sido edificada sobre una piedra, es decir, sobre Cristo, y sobre Pedro o Cefas, el hijo de Juan, quien fue primero llamado Simón. Fue edificada de ese modo porque nunca había de ser vencida por las puertas del infierno, es decir, por opiniones heréticas que conducen a los incautos a la perdición. Ésta es la promesa de la Verdad misma que es la causa de todo lo verdadero: “las puertas del infierno no prevalecerán contra ella” (Mt 16,18). El mismo Hijo de Dios da testimonio de que por sus oraciones obtuvo del Padre el cumplimiento de esta promesa al Padre, pues él dijo a Pedro, “Simón, Simón, mira que Satanás va tras de vosotros … mas yo he rogado por ti a fin de que tu fe no perezca” (Lc 22,31–32) ¿Habrá alguien, pues, tan necio como para atreverse a pensar que la oración de aquel cuya voluntad es poder para hacer, pueda carecer de efecto? ¿No es por la Sede del Príncipe de los Apóstoles, a saber, por esta Iglesia Romana, tanto por este mismo Pedro como por de sus sucesores, que todas las invenciones de los herejes quedan condenadas, expuestas y vencidas? Los corazones de los hermanos, ¿no son fortalecidos en la fe de Pedro que no ha fallado hasta ahora ni fallará hasta el fin de los tiempos?
La infalibilidad de la oración de Nuestro Señor para la infalibilidad de la fe de Pedro se encuentra en un documento intrínsecamente infalible, como parte del Magisterio Universal Ordinario de la Iglesia. LEÓN XIII, en su encíclica «Satis cognitum», afirma lo siguiente:
-
31. Y porque es necesario que todos los cristianos estén unidos entre sí por la comunidad de una fe inmutable, nuestro Señor Jesucristo, por la virtud de sus oraciones, obtuvo para Pedro que en el ejercicio de su poder no desfalleciera jamás su fe. «He orado por ti a fin de que tu fe no desfallezca» . Y le ordenó además que, cuantas veces lo pidieran las circunstancias, comunicase a sus hermanos la luz y la energía de su alma: «Confirma a tus hermanos». Aquel, pues, a quien, designado como fundamento de la Iglesia, quiere que sea columna de la fe. Pues que de su propia autoridad le dio el reino, no podía afirmar su fe de otro modo que llamándole Piedra y designándole como el fundamento que debía afirmar su Iglesia (San Ambrosio, De fide IV n.56.).
Por fin, pero no en último lugar, un contenido del Magisterio Universal Extraordinario: El CONCILIO VATICANO I, en la Constitución «Pastor Æternus» de su sesión 4. y capítulo 4, estatuye:
-
Ciertamente su apostólica doctrina fue abrazada por todos los venerables padres y reverenciada y seguida por los santos y ortodoxos doctores, ya que ellos sabían muy bien que esta Sede de San Pedro siempre permanece libre de error alguno, según la divina promesa de nuestro Señor y Salvador al príncipe de sus discípulos: «Yo he rogado por ti para que tu fe no falle; y cuando hayas regresado fortalece a tus hermanos». Este carisma de una verdadera y nunca deficiente fe fue por lo tanto divinamente conferida a Pedro y sus sucesores en esta cátedra, de manera que puedan desplegar su elevado oficio para la salvación de todos, y de manera que todo el rebaño de Cristo pueda ser alejado por ellos del venenoso alimento del error y pueda ser alimentado con el sustento de la doctrina celestial.
Con la coincidencia de tantas autoridades en que no puede fallar la oración de Nuestro Señor para que la fe de Pedro y su sucesores no falle, la consecuencia obvia es que la fe de ningún Papa puede fracasar.
Si un papa no es una persona cuya fe falle, ¿puede ser papa una persona cuya fe falla? ¿No falla la fe de un líder religioso que impone al mundo de manera sistemática y fundamental el neomodernismo y el ecumenismo?
Visto en Católicos Alerta
EL PECADO DE APOSTASIA ES UN PECADO DE MALICIA
DE LA PALABRA EVANGELICA
ENTRE LOS GENTILES,
SE HA TERMINADO»
Mons. José F. Urbina Aznar
Hay un texto en el Profeta Daniel (XII, 10 y sigs.) en el que leemos: «Muchos serán lavados, blanqueados y purgados; los impíos seguirán haciendo el mal; ningún impío comprenderá nada«.
Son los de la apostasía final. Los ofuscados por su extremada soberbia y estupidez. Porque todas las señales estarán a la vista de todos pero ellos no serán capaces de ver a su derredor un mundo que se desencuaderna por su culpa. Esa sopa confusa del final, les parecerá un cambio normal a otra etapa del hombre muy prometedora. Los apóstatas del fin revolcándose en un caldo apostático pestilente, no son capaces de ninguna manera ver lo que han provocado en constante agravamiento y corren todos en tropel como burros ciegos al abismo; como los cerdos endemoniados al despeñadero.
San Pablo en su segunda Carta a los Corintios dice algo que les cae como anillo al dedo a estas gentes malvadas que infectarán a la Iglesia principalmente al final de los tiempos: «Ciertamente, dice, no osamos igualarnos ni compararnos a algunos que se dan importancia a sí mismos. Midiéndose a sí mismos según su opinión y comparándose consigo mismos, obran estúpidamente«. Esos son los salvadores del mundo; el ejemplo a seguir de los hombres; el modelo, el paradigma; los que pueden modernizar la palabra de Dios; los maestros. Los de la distinción; los de la prestancia; del dinero y el poder. Los del elevado caminar que balancean a izquierda y derecha la cabeza con displicencia. Estas son las garrapatas pegadas a los hábitos de la Iglesia y de la sociedad buscando a quien succionar. Son hombres que tienen un baño de pegamento que se adhiere fuertemente a otro como él para hacer equipo o secta o pandilla. Capaces de llevar al incauto a toda clase de desórdenes y atrocidades, y al fin a la apostasía irremisible. El pecado del fin del mundo. La úlcera escatológica: la lujuria. El pecado: la apostasía.
El Profeta Daniel dice claro: «Los impíos seguirán haciendo el mal». Su estupidez y su soberbia serán tan grandes que no podrán ver las claras y enormes señales que los rodean que atribuirán a causas muy lejanas a su desgraciada actuación.
Hay un texto en las sagradas Escrituras que se relaciona con el anterior. En la segunda Carta de San Pablo a Timoteo, éste le dice en el IV, 3: «Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la sana doctrina, sino que, arrastrados por sus propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas».
San Pablo habla claramente del Modernismo-progresismo, herejía final que las reúne a todas (Papa San Pío X), que es la herejía de la Fiera, llena a reventar de fábulas, de errores que expresa a veces con palabras ortodoxas que esconden un significado contrario.
San Pablo dice que «no soportarán la sana doctrina». Soportar un peso, sufrir un peso. Las palabras de la Doctrina serán insufribles. Ofensivas. Así las tomarán los hombres de la apostasía, pero no dejarán de creerse cristianos. En estas condiciones, ¿será posible una nueva evangelización que pueda convencer a los hombres que no soportan la sana Doctrina?, ¿no está hablando de una humanidad irremisible?, ¿de una humanidad del fin del mundo?.
San Juan en su primera Carta dice: «Hijitos míos, esta es la última hora. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es ya la última hora».
En el Apocalipsis (XV, 8 y sigs.) nos dice San Juan que el Santuario se llenó de humo, y que nadie podía entrar hasta que se consumaran las siete plagas de los siete ángeles, que son las siete copas del fin del mundo, cuyo contenido van a ser vertidos como castigo a una humanidad apóstata. El texto dice así: «Luego uno de los cuatro Seres entregó a los siete Ángeles siete copas de oro llenas del furor de Dios que vive por los siglos de los siglos. Y el Santuario se llenó de humo procedente de la gloria de Dios y de su poder, y nadie podía entrar en el Santuario hasta que se consumaran las siete plagas de los siete Ángeles«.
¿Qué terrible oráculo anuncia aquí el Apocalipsis?. Ese humo que sale del Santuario deja ciego a todo mundo. No pueden ver para celebrar la gloria del Sacrificio. Este se les ha retirado. Ha terminado. Pero ni ven, ni pueden entrar. Nadie puede entrar. Han rechazado el Sacrificio propiciatorio y vagan por regiones en las que habitan los demonios y los renegados. En las regiones en las que no esta Dios.
Por eso no hay convertidos a la verdad y a la sana Doctrina. Es inútil tratar de convencer a nadie. Son palabras que no enraízan como las semillas que caen en el camino o en un terreno lleno de piedras.
Hay fieles que se han conservado más apegados a la verdad, pero habría que ver si el error no se les ha introducido por otra puerta y si están en peligro de sumarse a la masa apostática hodierna.
No es solamente la renuncia a alguna acción mala ni a una costumbre pecaminosa la que debe ser renunciada por los hombres o la sociedad de hoy; es el centro de la existencia la que debe cambiar, son los sentimientos del corazón, la actitud interior. Esto no lo puede hacer el hombre por sí solo. Únicamente Dios haciéndose presente puede suprimir la distancia que Lo separa del pecador. El retorno de aquella región de perdición donde habita el pecador, donde no está Dios, sólo puede obrarse mediante la aceptación incondicional del dominio de Dios. Pero esto esta vedado completamente en una sociedad que ha rechazado al Señor: se ha rechazado Su Doctrina adaptándola en todo aquello que no parezca; se ha abandonado a Su Iglesia y la lucha por la Fe, porque los hombres creándose necesidades urgentes hasta el tope, las atienden con amor y ahinco antes que ver primero por las más graves necesidades del entorno -los hombres de hoy, cínicamente, se aprovechan de todos los dones de Dios que consideran insuficientes, por lo cual para Dios no les queda nada, ni siquiera el tiempo que no les cuesta-; pero lo que es peor: se burlan de El e incluso lo insultan soezmente comparándolo con una rata. ¿Qué merece esta generación perversa y rokanrolera, tan técnica y avanzada, tan lujuriosa y liberada sino el castigo y el exterminio?, ¿se puede aquí invocar la misericordia? ¿se puede reprobar que ésta se haya ocultado y que sólo se pueda distinguir un Rostro airado?, ¿el hombre va a seguir por siempre aprovechándose del tiempo de la tolerancia y la paciencia hasta que le dé la regalada gana?, ¿el hombre se seguirá aprovechando de todos los dones que recibe, exclusivamente en su propio provecho y beneficio?.



