En su viaje pastoral a Cuba, Monseñor Squetino ha permitido que se graben sus sermones, entre los cuales les ofrecemos en primer lugar el del Primer Domingo de Cuaresma. Explicando la narración de San Mateo, monseñor Squetino, como buen pastor, explica la necesidad de no tentar a Dios persistiendo en el pecado, lo ilustra con una historia acaecida en Sevilla en el siglo XVI. No nos cabe duda de que los oyentes de este sermón se verán llamados a la conversión por las palabras de este obispo tan llenas de caridad.

¡Que el Señor Jesucristo nos conceda tener algún día a los españoles un pastor tan solícito por la salvación de las almas!