UNA PREGUNTA FRECUENTE

+ Mons. Donald Sanborn. 

Nota de sededelasabiduría. El texto en rojo no pertenece al original de mons. Donald Sanborn y ha sido añadido por nosotros a la luz de las últimas prácticas de la FSSPX y de las pertinaces declaraciones de la «Resistencia».

 La gente me pregunta de vez en cuando si está permitido confesarse con un sacerdote del Novus Ordo válidamente ordenado [ N. R.: es decir, ordenado antes de 1969]. 

Hay sacerdotes tradicionalistas, incluso sedevacantistas, que responden afirmativamente a esta pregunta. Lo permiten en caso de necesidad. Argumentan que un sacerdote del Novus Ordo, no estando excomulgado y no perteneciendo a una secta no católica, la Ley Canónica admite que podría acercarse a los sacramentos. 

La posición de los sacerdotes del Seminario de la Santísima Trinidad es que uno no se puede acercar a un sacerdote Novus Ordo válidamente ordenado para confesarse, excepto en peligro de muerte. 

Las razones son varias. La más importante es que daría crédito al Novus Ordo, que como he señalado muchas veces es una nueva religión substancialmente diferente a la Fe Católica. El hecho de que el sacerdote Novus Ordo no esté oficialmente excomulgado no tiene nada que ver, puesto que como dije en mi último boletín, vivimos en un momento en el que los procesos normales para el enjuiciamiento de la herejía se han venido abajo. El veneno del modernismo ha infectado la jerarquía de arriba abajo y consecuentemente es el catolicismo el que es perseguido como un crimen y la herejía protegida.  

Por esta razón, en el orden práctico tratamos al Novus Ordo como una religión no-católica, tratamos a los seguidores de la religión del Novus Ordo como personas pertenecientes a una religión no-católica. Esto es así, aunque su adhesión fuera de buena fe. También hay muchos seguidores del Novus Ordo que verdaderamente detestan las reformas del Vaticano II, pero continúan adheridos a éstas porque consideran dichas reformas como provenientes de la jerarquía católica. En consecuencia invocan el verdadero principio católico de que la jerarquía católica no puede enseñar falsas doctrinas o promulgar leyes cuya observancia es pecaminosa. Concluyen pues que están obligados, les guste o no, a aceptar obedientemente todo lo que se ha hecho desde el Vaticano II. No obstante ello los lleva a vivir agónicamente puesto que son conscientes, día sí y otro también, de las constantes contradicciones que existen entre el catolicismo previo al Vaticano II y las reformas del Vaticano II. 

Alguien del Novus Ordo que quiera volver a la Fe Católica debe pues rechazar el Vaticano II y sus reformas antes de poder recibir los sacramentos por parte nuestra. Esto es así, aunque consideremos que no haya que levantar ninguna excomunión, ya que el Concilio Vaticano II, la Nueva Misa, los nuevos sacramentos y la nueva disciplina no han sido nunca oficialmente condenados. Es verdad que éstos constituyen una desviación sustancial respecto de la doctrina tradicional, de la Misa, de los sacramentos y de la disciplina, pero nunca han sido condenados como tales. 

Uno no puede alegar que por el hecho de no haber sido nunca censurado un sacerdote del Novus Ordo pueda por este motivo acercarse a él para recibir los sacramentos. Porque en tal caso lógicamente tendríamos que aceptar la religión del Novus Ordo en su totalidad, por no haber sido oficialmente censurada o condenada. 

El Novus Ordo tiene toda la parafernalia de una secta no católica. Es una religión organizada con sus propias doctrinas, su propia liturgia, sus propias leyes y su propia disciplina. Lo único que no ha hecho es separarse de las instituciones católicas.  

Han secuestrado dichas instituciones y las usan para un fin perverso. (I) 

El conservador del Novus Ordo ve solamente la continuidad de la institución -la sucesión de “papas” y “obispos” en lugares ocupados anteriormente por la jerarquía católica- y por esta razón asume que debe haber continuidad en la religión de esta institución. Y no la hay. 

Concluyo pues, que un católico no puede acercarse a un sacerdote Novus Ordo para confesarse o recibir cualquier otro sacramento, aunque estuviera válidamente ordenado, por la mera razón de que estaría dando su aprobación y credibilidad a una religión no católica; esto es contrario al Primer Mandamiento de la Ley de Dios. 

¿Qué decir sobre confesarse con un sacerdote de la Fraternidad de San Pío X? 

Se aplica el mismo principio. Si bien la FSSPX no es lo mismo que el Novus Ordo, sin embargo, es una organización que promueve ideas y principios no católicos. 

  • Primero: Aspiran y esperan ser reincorporados a la religión del Novus Ordo y durante los últimos cuarenta años han ido dando pasos hacia esa dirección. Además, profesan estar en comunión con la jerarquía modernista. 
  • Segundo: No rechazan el Vaticano II y están dispuestos a aceptarlo según su particular interpretación, que no es la de la persona que ellos consideran papa. [ Nota: Lo mismo cabe decir de la falsa resistencia de Mons. Wiliamson, Faure, Zendejas, o francotiradores como el Padre Pancracio Pfeiffer, y tantos capillistas y clerigus vagus en la misma posición lefebrvista]
  • Tercero: Profesan una noción herética sobre el magisterio ordinario universal de la Iglesia, sosteniendo que no es infalible a menos de que sea ratificado por los laicos cuando lo crean concordante con la tradición. (2)  [ Nota: Lo mismo cabe decir de la falsa resistencia de Mons. Wiliamson, Faure, Zendejas, o francotiradores como el Padre Pancracio Pfeiffer, y tantos capillistas y clerigus vagus en la misma posición lefebrvista]
  • Cuarto, Ejercen un apostolado que es una desobediencia sistemática y mundial a la persona que dicen que es el papa, cayendo así en un espíritu de cisma. (3)(4)  [ Nota: Lo mismo cabe decir de la falsa resistencia de Mons. Wiliamson, Faure, Zendejas, o francotiradores como el Padre Pancracio Pfeiffer, y tantos capillistas y clerigus vagus en la misma posición lefebrvista]
  • Quinto: Dicen tener tribunales matrimoniales, con autoridad para anular matrimonios, y esto a pesar de haber sido suprimidos por la persona que dicen que es el papa [ Lo cual es un pecado y delito de cisma capital].
  •  [ Nota: Añadimos la siguiente razón: En el presente bastantes «sacerdotes» novus ordo que no han sido ordenados válidamente se han incorporado a la red de la Fraternidad, la cual se niega a ordenarlos sub conditione, siendo el resultado que, en realidad, siguen siendo seglares sin ningún poder de conferir sacramentos] 

Por estas y otras razones uno no debe acercarse a ellos [ Fraternidad y falsa resistencia]  en busca de los sacramentos, ya que: 

  • Supone aprobar y dar credibilidad a una organización que dice estar en comunión con la jerarquía modernista y a la vez está imbuida de un espíritu de cisma debido a la postura de reconocer y resistir, esto es, reconocen a Bergoglio como papa pero hacen como si no existiera. Esta posición no es católica. 
  • Supone escandalizar a alguien que profese la Fe Católica. 
  • Existe el peligro de corrupción, ya que aquellos que frecuenten los sacerdotes de la FSSPX pueden ser influenciados por sus ideas. 

En buena conciencia. A pesar de estos problemas intrínsecos de la FSSPX, los cuales son graves, debe afirmarse que sus seguidores lo están en buena conciencia. Están en este grupo o frecuentan sus misas porque encuentran aborrecibles los cambios del Vaticano II, y se les dijo, en última instancia por parte de monseñor Lefebvre, que reconociendo y resistiendo juntamente, a la vez que tamizando el magisterio para hallar qué hay de católico es la manera más apropiada para luchar contra la herejía modernista. 

+ Mons. Donald Sanborn. 

https://inveritateblog.com/2018/03/27/a-frequently-asked-question/#more-416  

 

Notas a pie de página: 

(I) Por esta razón rechazo la expresión “Iglesia del Novus Ordo”, ya que los modernistas no se han organizado en una nueva iglesia, sino que tratan de usar las estructuras del catolicismo para esparcir sus errores. 

(2) Papa Pío IX: Porque aunque se tratara de aquella sujeción que debe prestarse mediante un acto de fe divina; no habría, sin embargo, que limitarla a las materias que han sido definidas por decretos expresos de los Concilios ecuménicos o de los Romanos Pontífices y de esta Sede, sino que habría también de extenderse a las que se enseñan como divinamente reveladas por el magisterio ordinario de toda la Iglesia extendida por el orbe y, por ende, con universal y constante consentimiento son consideradas por los teólogos católicos como pertenecientes a la fe. (Carta Tuas Libenter, 21 de diciembre de 1863). 

(3) El Concilio Vaticano de 1870 bajo el Papa Pío IX: Por ello enseñamos y declaramos que la Iglesia Romana, por disposición del Señor, posee el principado de potestad ordinaria sobre todas las otras, y que esta potestad de jurisdicción del Romano Pontífice, que es verdaderamente episcopal, es inmediata. A ella están obligados, los pastores y los fieles, de cualquier rito y dignidad, tanto singular como colectivamente, por deber de subordinación jerárquica y verdadera obediencia, y esto no sólo en materia de fe y costumbres, sino también en lo que concierne a la disciplina y régimen de la Iglesia difundida por todo el orbe; de modo que, guardada la unidad con el Romano Pontífice, tanto de comunión como de profesión de la misma fe, la Iglesia de Cristo sea un sólo rebaño bajo un único Supremo Pastor. Esta es la doctrina de la verdad católica, de la cual nadie puede apartarse de ella sin menoscabo de su fe y su salvación. 

(4) Papa Pío IX: La Iglesia Católica siempre ha considerado cismáticos a todos aquellos que obstinadamente resisten la autoridad de sus legítimos prelados, especialmente al Supremo Pastor de todos, y cualquiera que rechace ejecutar las órdenes o reconocer su autoridad. A los miembros de la facción armenia de Constantinopla, siguiendo esta línea de conducta, nadie bajo ningún pretexto podrá considerarlos inocentes del pecado de cisma, aunque no hubiesen sido condenados como tales por la autoridad apostólica. (Encíclica Quartus supra dirigida a los armenios, 6 de enero de 1873) [El subrayado es nuestro]